2018:  Diabetes y familia (Día mundial de la diabetes)

Por: Carolina Cabrera de la Cruz*

 

Desde hace algunos años el incremento anual de casos de personas con diabetes tipo 2 a nivel mundial ha preocupado a los profesionales de la salud; situación que en nuestro país no ha sido la excepción.

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016 reportó que la prevalencia de diabetes en México pasó de 9.2% en 2012 a 9.4% en 2016, esto con base en un diagnóstico previo de la enfermedad y un dato de alerta es que el 46.4% de los adultos con diabetes no realiza alguna medida preventiva para retrasar o evitar complicaciones.

Por ello, desde 1991 la Federación Internacional de Diabetes en conjunto con la Organización Mundial de la Salud, establecieron el 14 de noviembre como una fecha para realizar la campaña más grande del mundo en cuanto a concienciación sobre la diabetes se refiere.

La fecha se eligió en honor a Frederick Banting, quien junto con Charles Best, descubrió la insulina en 1921, lo cual significó un parteaguas en el tratamiento de la diabetes, pues antes de esto, los pacientes la requerían para el control de su diabetes y no había disponible, lo cual implicaba graves consecuencias para su salud y hasta tener un desenlace fatal.

Hoy en día para las personas con diabetes, la disponibilidad de insulina en conjunto con un proceso de educación en el autocuidado, resultan en un mejor control y, por lo tanto, la prevención de complicaciones.

La Organización de las Naciones Unidas lo reconoció como un día oficial desde el 2006 y desde entonces se suman alrededor de 160 países con diversas actividades para comunicar a la población la importancia de las acciones de prevención y cuidado de la enfermedad.

Pero, ¿por qué hablar de este tema si apenas estamos en abril? …

Porque la prevención y el control adecuado de enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión arterial y otras más que comparten factores de riesgo como el sobrepeso, obesidad y sedentarismo, necesitan más de un día de campaña e incluso más de un mes.

Existen factores de riesgo para desarrollar diabetes que no podemos modificar, como nuestra herencia genética:  ser mexicanos y tener familiares de primer grado – padres, hermanos, abuelos – con diabetes, así como haber nacido con peso bajo o con mucho peso.

Sin embargo, hay otras conductas como la alimentación saludable, la actividad física regular y los hábitos de sueño saludables, que sí están en nuestro control y nos ayudarán a mantener un peso saludable, a la vez de prevenir o retardar el desarrollo de diabetes.

Estas conductas saludables tienen mucha relación con el tema central de la campaña del Día Mundial de la Diabetes para este año que es “Diabetes y familia”; porque la mayoría de las veces los malos hábitos se aprenden desde casa y cuando una persona quiere cambiarlos hacia hábitos saludables sostenidos en el transcurso del tiempo, la familia es un apoyo fundamental.   Por lo pronto nos enfocaremos más al respecto de la alimentación.

La calidad de la alimentación recomendada para una persona que vive con diabetes puede beneficiar a toda la familia, pues es una alimentación saludable, que cumpla con las características de una dieta correcta: completa, suficiente, equilibrada, variada, inocua y adecuada.

Aunque las cantidades de alimentos sugeridos sean diferentes para los niños y para los adultos, sean hombres o mujeres y dependiendo también de la actividad física y ejercicio que realicen.

Un profesional de la nutrición realiza una evaluación completa, tomando en cuenta los hábitos de alimentación, preferencias y disponibilidad de alimentos, datos clínicos, antropométricos y bioquímicos; con base en los resultados, individualiza las cantidades del plan de alimentación y, en conjunto con la persona con diabetes, establece las estrategias que mejor le funcionarán para seguir su plan.

A la persona con diabetes le ayudará para mantener un control adecuado de su condición y al resto de la familia le ayudará como medida de prevención, no será necesario que se cocine un platillo diferente para cada persona ni que la familia se convierta en “la policía de la diabetes”.

Para comenzar, es muy importante la organización como familia en la planificación del menú de la semana, en las compras de alimentos e incluso en su preparación – incluidos los niños, solo habrá que asignarles tareas sencillas y acordes a su edad.

Procuren consumir diario al menos 2 a 3 porciones de verduras y 2 de fruta de temporada, si pueden comerlas crudas y con cáscara – con la debida higiene –, será mejor por la fibra que nos aportan de esta manera.

Prueben distintas formas de preparar las verduras, cuidando que se acompañen de quesos frescos y carnes con poca grasa, guisándolas con aceites vegetales o acompañadas de aguacate u oleaginosas (nueces, almendras, cacahuates naturales).

Si a la hora de comer quieren agua de sabor, es preferible el agua de frutas naturales – sin azúcar añadida -, el resto del día lo mejor es el consumo de agua potable diariamente.

La fruta picada con yogurt natural o con gelatina, sin azúcares añadidos, es una opción de postre saludable.

Sumen a su rutina al menos 30 minutos de actividad física o moderada, puede ser un momento de sana convivencia familiar.

Eviten los distractores como la televisión, pantallas o teléfonos al momento de consumir sus alimentos; disfruten el momento en familia.

Sean pacientes, pero perseverantes, para lograr que pequeños cambios se sumen y se mantengan al paso del tiempo; estas fueron algunas sugerencias por donde podrían comenzar; pero no duden en consultar a una colega nutrióloga con título y cédula profesional para la asesoría de su caso en particular.

Si quieren aprender más acerca de la alimentación y otros cuidados de la diabetes, aquí les dejo algunas ligas de internet que son de instituciones serias, confiables y entendibles.

El 14 de noviembre conmemoramos el Día Mundial de la Diabetes, pero nuestros hábitos diarios son los que determinarán, en gran medida, nuestro estado de salud en el corto, mediano y largo plazo,  podemos ser agentes de cambio por nuestra salud y la de nuestra familia.

Páginas recomendadas para aprender más del tema:

Organización Panamericana de la Salud.  “Día Mundial de la diabetes 2017”.

Federación Mexicana de Diabetes AC.  “ABC de la diabetes”.

Instituto Nacional de Salud Pública. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016 Informe Final de Resultados.

 

*Carolina Cabrera de la Cruz es licenciada en Nutrición y Ciencia de los Alimentos y Educadora en Diabetes, por la IBERO León. Miembro del Colegio de Nutriólogos de León AC y del Colegio Mexicano de Nutriólogos AC. Actualmente apoya en la Coordinación del Diplomado en Educación Terapéutica en Diabetes en el Campus León de la Universidad de Guanajuato.
Correo electrónico: c.cabrera@ugto.mx

1 comentario
  1. JOSE HERNANDEZ dice

    Hola, la prevención es ciertamente importante. Pero también, es importante saber que la leche y los derivados de la leche producen diabetes tipo I y posiblemente tipo II, además de otros tipos de enfermedades como cáncer. Desgraciadamente, los nutriólogos no saben estas cosas que son fundamentales en la prevención y seguimos con la diabetes que nos va a acabar a todos, menos los ingresos de médicos, nutriólogos y hospitales. Ya basta con comer chayotes y nopales. Hay que recomendar evitar a toda costa la leche y sus derivados. Para la autora aqui va la referencia:
    J. Karjalainen et al. “A bovine albumin peptide as a possible trigger of insulin-dependent diabetes mellitus”, The New England Journal of Medicine, Julio 30, 1992. Esta revista científica no es cualquier revista. No es una revista patito.

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