¿Cómo va la industria manufacturera en 2018?

Hace unos días el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer que de acuerdo a sus estimaciones preliminares, el Producto Interno Bruto (PIB) de México habría crecido 2.6% durante el tercer trimestre del año. De materializarse este pronóstico, la tasa de crecimiento promedio de los tres primeros trimestres de 2018 sería de 2.2%. Por su parte, el INEGI también informó que en el tercer trimestre de 2018, su estimación es que el PIB industrial del país creció apenas 1.1%, lo que haría que el promedio de crecimiento de los nueve primeros meses de 2018 sea de apenas 0.53%. Hay que recordar que la industria nacional está compuesta de cuatro actividades: Minería, Construcción; electricidad, gas y agua; e industria manufacturera.

Con estos datos en mente, en esta entrega analizaré cual ha sido el comportamiento de la industria manufacturera en los primeros ocho meses de 2018 (son los datos más recientes disponibles) con el fin de determinar cuáles sectores de actividad van bien y cuáles son los que requieren de apoyo; ya que a diferencia de quienes consideran que los sectores emproblemados deberían desaparecer porque los apoyos sólo prolongan la agonía, estoy convencido de que México debe tener una economía sólida basada en su diversificación industrial.

El análisis que a continuación se presenta se elaboró con datos de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) del INEGI, que como su nombre lo dice, es una encuesta, no es un censo, por lo que los resultados de diversas industrias están subestimados en términos del valor de su producción y el empleo que generan. Esto es muy importante tenerlo en mente durante la lectura.

La EMIM indica que en los primeros ocho meses de 2018, el valor nominal de la producción de la industria manufacturera sumó 5.002 billones de pesos, cifra 6.4% superior a la observada en el mismo periodo de 2017, y porcentaje mayor al de la inflación del periodo, por lo que podemos afirmar que hubo un incremento en términos reales de poco aproximadamente 1.4 por ciento.

¿Quién es quién en la industria manufacturera?

¿Cómo está distribuido el valor de la producción entre las diferentes ramas de actividad? A continuación se presenta la contribución de cada rama durante los primeros ocho meses de este año, indicando en paréntesis su porcentaje respecto al valor total: Fabricación de equipo de transporte (33.3% del total); Industria alimentaria (15.8%); Industria química (10.1%); Industrias metálicas básicas (8.0%); Industria de las bebidas y del tabaco (6.0%); Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (4.5%); Industria del plástico y del hule (3.5%); Fabricación de productos metálicos (3.4%); Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (3.4%); Industria del papel (2.8%); Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (2.7%); Fabricación de maquinaria y equipo (2.0%); Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (0.8%); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (0.8%); Fabricación de prendas de vestir (0.6%); Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (0.5%); Otras industrias manufactureras (0.5%); Impresión e industrias conexas (0.3%); Fabricación de muebles, colchones y persianas (0.3%); Industria de la madera (0.2%); y Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (0.2%).

Es revelador que tres ramas de actividad (Fabricación de equipo de transporte, la Industria alimentaria y la Industria química) muevan el 59.3% del valor total de toda la industria manufacturera. Estas son grandes industrias que generan una enorme riqueza al país, pero no obstante lo anterior, para efectos de políticas públicas, las autoridades no se deben olvidar de implementar acciones que fortalezcan a aquellas actividades productivas que tal vez no representan mucho en términos de producción, pero si en términos de empleos absolutos, como veremos más adelante.

Crecimiento de la industria manufacturera

Más allá de saber el peso específico de las diferentes ramas de actividad manufacturera, también es relevante conocer el desempeño, medido a través del incremento en el valor de su producción. Para el comparativo de los primeros ocho meses de 2018 respecto a los mismos meses de 2017, hemos agrupado las ramas de actividad manufacturera en cuatro grupos. Primero, están las ramas de actividad que crecen a tasas por encima del total de la industria manufacturera (en paréntesis se indica la tasa de crecimiento): Industrias metálicas básicas (12.8%); Fabricación de muebles, colchones y persianas (11.9%); Fabricación de productos metálicos (9.4%); Industria de las bebidas y del tabaco (8.7%); Impresión e industrias conexas (8.2%); Industria del papel (8.1%); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (7.7%); Fabricación de equipo de transporte (7.3%); Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (7.2%); y Fabricación de maquinaria y equipo (7.0%). Segundo, las ramas de actividad manufacturera que crecen por debajo del total de la industria, pero por encima de la inflación del periodo: Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (6.3%); Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (5.9%); Industria del plástico y del hule (5.5%); e Industria alimentaria (5.0%). Tercero, las ramas de actividad que crecen por debajo de la inflación, es decir que presentan una disminución en términos reales: Fabricación de prendas de vestir (4.9%); Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (4.0%); Industria química (2.5%); Otras industrias manufactureras (1.8%); Industria de la madera (1.5%); y Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (0.5%). Cuarto, las ramas de actividad que muestran una disminución en términos nominales: Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (-0.5%).

De la anterior información, queda claro que en los primeros ocho meses de 2018, tenemos 15 ramas de actividad que presentan un incremento en términos reales, o al menos no están cayendo en el valor de su producción, como es el caso de la industria alimentaria; y tenemos 7 ramas de actividad que presentan problemas. Es a estas industrias a las que se les debe apoyar, con el establecimiento de políticas públicas, las cuales en muchas ocasiones no requieren de mayores recursos presupuestales, como es el caso de llevar a cabo una eficiente lucha contra la importación ilegal de mercancías. Este problema se puede resolver con cambios legales, aplicando la ley y luchando contra la corrupción.

Contribución de la industria manufacturera al empleo nacional

Es importante que más allá de analizar únicamente el valor de la producción y su contribución a la industria manufacturera, que veamos su contribución total al empleo. En este sentido, tenemos que de acuerdo a la EMIM, al mes de agosto de este año, el personal ocupado total en la industria manufacturera fue de 3.830 millones de personas. A continuación se presenta para cada rama de actividad en paréntesis el número de empleos que reporta la encuesta y a continuación su porcentaje de contribución al empleo manufacturero total: Fabricación de equipo de transporte (947,814 empleados, representando el 24.7% del total); Industria alimentaria (663,361, 17.3%); Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (310,594, 8.1%); Fabricación de productos metálicos (251,995, 6.6%); Industria del plástico y del hule (208,330, 5.4%); Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (199,003, 5.2%); Otras industrias manufactureras (178,514, 4.7%); Industria química (151,356, 4.0%); Fabricación de prendas de vestir (139,480, 3.6%); Industria de las bebidas y del tabaco (126,740, 3.3%); Fabricación de maquinaria y equipo (122,324, 3.2%); Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (99,536, 2.6%); Industrias metálicas básicas (90,716, 2.4%); Industria del papel (74,928, 2.0%); Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (63,372, 1.7%); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (59,574, 1.6%); Fabricación de muebles, colchones y persianas (52,319, 1.4%); Impresión e industrias conexas (28,572, 0.7%); Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (25,059, 0.7%); Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (21,719, 0.6%); e Industria de la madera (14,753, 0.4%).

Respecto a este punto se deben destacar dos puntos. En primer lugar, hacer énfasis en que los datos que arroja la EMIM están subestimados respecto a la realidad. Por ejemplo, la EMIM reporta para la rama de actividad “Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos” un total de 63,372 empleos, siendo que de acuerdo al Censo Económico 2014 de INEGI estas actividades representaban más de 250 mil empleos. El otro punto a destacar es que todas las ramas de actividad representan miles de empleos, y es por ello que las expresiones en el sentido de que el gobierno debe escoger a priori “ganadores y “perdedores” en función de sus políticas públicas es un gigantesco error, y todos los sectores deben ser apoyados con programas que mejoren su productividad y competitividad.

Valor de la producción por persona ocupada

Finalmente, en base a los datos antes presentados, es que podemos estimar el valor promedio mensual de la producción por persona ocupada en la industria manufacturera, durante los primeros ocho meses de 2018, y vemos que ésta fue de 164,995 pesos por trabajador. A continuación se presenta dicho valor para cada una de las ramas de actividad: Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (1,114,109 pesos por persona por mes); Industrias metálicas básicas (558,805 pesos); Industria química (419,050 pesos); Industria de las bebidas y del tabaco (295,572 pesos); Industria del papel ( 238,222 pesos); Fabricación de equipo de transporte (223,848 pesos); Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (212,938 pesos); Industria alimentaria (148,592 pesos); Industria del plástico y del hule (106,641 pesos); Fabricación de maquinaria y equipo (102,491 pesos); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (88,113 pesos); Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (85,443 pesos); Industria de la madera (85,156 pesos); Fabricación de productos metálicos (85,061 pesos); Impresión e industrias conexas (72,078 pesos); Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (54,041 pesos); Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (52,462 pesos); Fabricación de muebles, colchones y persianas (37,086 pesos); Fabricación de prendas de vestir (28,323 pesos); Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (17,769.07 pesos) y Otras industrias manufactureras (17,457 pesos).

Resulta obvia una enorme diferencia entre sectores productivos, la cual se debe a una cantidad de factores, tales como el nivel de tecnificación de la empresa en la que se labora, el precio de venta del producto terminado, la productividad de los trabajadores, entre otros. Aquí lo importante es ver cómo se comporta este valor de la producción por trabajador a lo largo del tiempo, y tenemos que para el caso de la industria manufacturera total éste aumentó en apenas 3.4% en el comparativo de los primeros ocho meses de 2018 respecto a los mismos meses de 2017. Esta tasa es inferior a la de la inflación del periodo. En contraste, para la actividad “Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos” el valor promedio creció 5.4% tasa por encima de la inflación del periodo.

A manera de conclusión quisiera señalar que desde luego que hay muchos más análisis que realizar para tener una fotografía más clara de lo que sucede con las diferentes ramas de actividad de la industria manufacturera. Sin embargo, en la construcción de las políticas públicas que se habrán de implementar a partir de la llegada de la nueva administración federal, debemos participar todos los sectores productivos. Un primer paso es contar con un buen diagnóstico de lo que sucede con cada sector, en este sentido, espero que esta breve entrega haya arrojado luz sobre el tema.

 

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