Desaparece ‘anexo’ clandestino en la colonia El Lucero, donde ocurrió un crimen el fin de semana en León

El anexo San Judas Tadeo, no estaba en el listado de la SSG ni de la CONADIC.

León, Gto. El anexo irregular San Judas Tadeo, de la colonia El Lucero, donde el pasado fin de semana uno de sus internos asesinó a otro con una sub ametralladora, dejó de operar y sus instalaciones lucen vacías a días del crimen.

Vecinos de los alrededores del 121 de la calle Pedro del Campiño, con desconcierto e incertidumbre relataron a este medio que después del homicidio de Edgar Omar Romo, el sitio fue ‘abandonado’ tanto como por internos como por sus administradores.

La Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG), informó que el centro de rehabilitación “San Judas Tadeo”, no se encuentra dentro de su listado en la dirección General de Protección contra Riesgos Sanitarios, ni avalado por la Comisión Nacional Contra las Adicciones (CONADIC), por lo que su operación era totalmente clandestina.

Pese a esto, era sabido por los vecinos que el lugar era un centro de rehabilitación, pero nunca pensaron que el sitio donde jóvenes reciben terapia, se convertiría en la escena de un crimen.

Fotos: Jorge Hernández

“Si había chavos pero casi siempre estaban adentro, raras veces se les veía afuera, por lo regular cuando eran días de visita, tenía muy poco de ser abierto, no se escuchaban gritos o señales de maltrato, hasta el fin de semana, que ocurrió el homicidio, no nos esperábamos eso”, contó un familiar de un vecino aledaño del anexo.

El domicilio habilitado como centro de rehabilitación tiene una fachada de color amarillo, hay dos cocheras entre la puerta principal y un árbol que brinda sombra es la referencia de los vecinos al ser cuestionados sobre la ubicación del anexo.

Al echar un vistazo a una de las dos cocheras, se aprecia a la vista un sillón de camioneta habilitado de banca, a lado hay un letrero del centro de rehabilitación ofreciendo sus servicios de terapias grupales, espirituales y superación personal.

“Ya lo cerraron, se fueron después del homicidio, la verdad quién sabe a dónde se vayan, lo más seguro es que los lleven a otros anexos porque muchos familiares quieren que sus adictos estén encerrados y no, siguiendo su tratamiento bajo libertad”, opinó otra vecina que no se identificó.

En el patio de la segunda cochera hay al menos tres macetas, dos botellas con refresco sabor cola y sobre el piso yace un par de calzado tipo Crocs abandonados.

Sobre el piso lucen restos de sangre, sitio donde exactamente falleció el joven y donde vecinos que pasan hacen una oración y siguen su camino.

Las autoridades del Ministerio Público, informaron que Edson, de 21 años, presunto asesino de su compañero, fue vinculado a proceso con la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa y tres meses para la investigación complementaria.

Por su parte la Secretaría de Salud, al ser notificada sobre el cierre del anexo, a través de su área de comunicación social, dijo no tener conocimiento sobre si los adictos habían sido reubicados a uno de los centros especializados, o si siguieron su rehabilitación en algún otro anexo.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.