Dos debates, los vacíos

“Las noticias fabricadas (fake) son expresión de la propaganda destinada para desinformar a través de los medios de comunicación. Son noticias intencional y verificablemente falsas, cuya principal finalidad es engañar o confundir a la audiencia. Su motivación es siempre económica o política y jamás informativa o periodística”.
Ricardo Raphael, Periodismo urgente. Manual de Investigación 3.0  Ariel (2017)

En el primero, los candidatos intentaron debatir sobre sistema constitucional y democracia; sobre seguridad pública y violencia y sobre combate a la corrupción y transparencia. En ese se evitó el  compromiso sobre la reforma al artículo 102 constitucional que cientos de organizaciones civiles han propuesto que se pronuncien los hasta ese momento 4 candidatos y Margarita Zavala; entre otras cosas, no se hizo tampoco mención de reformar la legislación electoral para incluir la segunda vuelta, que queda más evidente su urgencia desde la experiencia en este 2018 y las propuestas con relación a la seguridad y a la violencia quedaron en la retórica sin significados, con las ausencias de los cómos, de los con qué y el de cuánto tiempo. Más allá de la ocurrencia de militarizar escuelas y cortar manos.  El desvío y robo de más de 279 mil millones de pesos a manos de 22 gobernadores en los últimos años no fue ni siquiera motivo de ejemplo o mención. Así, se dio un mal llamado debate, en donde la negación, el olvido y el encubrimiento tácito fue lo que se transmitió en cadena nacional.

En el segundo debate, con los temas de México y su papel en el mundo; comercio internacional, inversión e innovación y migración en la frontera norte y la frontera sur, quedaron a deber aún más los ahora 4 candidatos.

Tal pareciera que el debate se centró en descalificar y en ofrecer argumentos falsos: Anaya volvió a las andadas con una retórica artificial y ejercitando el box verbal contra López Obrador. Jaime Rodríguez volvió a las ocurrencias que seguramente le dictó su respetable mamá, como el mismo la exalta. Pepe Meade no puede dar respuestas sin dejar de sentir que pisa el fango y que a cada paso que da, seguro siente que se detiene y se hunde en el lodo que el PRI, colegas, su gabinete y ex gobernadores han hecho. El tema de las aduanas que el propio Meade tocó con relación al tráfico de armas mostró la indulgencia que como  Secretario de Hacienda con Felipe Calderón y con Enrique Peña Nieto tuvo al permitir el tráfico de armas y que ahora promete que sí actuará. Se sabe por ejemplo que en la aduana de Reynosa, en la misma aduana está la “mesita” de los Zetas cobrando sus impuestos pero derecho de tránsito. Las Aduanas son responsabilidad de la Secretaría de Hacienda en la que él fue titular.

El tema de los migrantes se abordó con una ligereza que raya en la ignorancia desde la perspectiva política y legal de un problema profundamente humano. Se tienen ya  sólidos acuerdos internacionales sobre movilidad humana, refugiados, desplazados, sobre asilo político y ayuda humanitaria, sin embargo todos se fueron a las salidas fáciles y nuevamente a las ocurrencia, desde la presidencia “móvil” de Jaime Rodríguez, o el cambio de sede del Instituto Nacional de Migración que Andrés Manuel propuso, cuando por ejemplo la CNDH ha documentado que ese INM es violador de los derechos humanos de las y los migrantes en tránsito y que la Ley de Migración es letra muerta, por lo que por ejemplo, la protección de los derechos de las niñas, niños y adolescentes en tránsito queda son sólo buenas intenciones en el mejor de los casos.

En el tercero de los debates, que se llevará a cabo en Mérida el 12 de junio, abordará los temas de la pobreza y desigualdad; el tema de la educación, salud y otros servicios, y política económica y empleo. Habrá que ver si en este último intento de debate aparece alguna pista del estadista que necesita en México, ese presidente que ojalá  deje de pensar en el sexenio siguiente para ponerse a pensar en la siguiente generación de mexicanos y mexicanas.

Por ahora, un primer balance es que todo seguirá igual. Las tendencias del voto se sostienen. No hubo cambio. La distancia entre el primero y el segundo se mantiene y el tercero no avanza más, ni Anaya y Meade convocan a los seguidores que Margarita Zavala dejó tirados en el camino. Ella y Felipe Calderón seguramente estarán desde la barrera viendo cómo llevar agua a su molino después del primero de julio, para buscar agrupar a descontentos e inconformes a su nuevo partido. La recolección de firmas para llegar a la boleta le demostró lo fácil que es crear un nuevo partido en México, al menos para quienes usan el poder, los favores y su histórica militancia como lo hizo la frustrada candidata independiente.

En lo individual, el desempeño de los 4 se puede resumir en:

Jaime Rodríguez es sin duda la comparsa del proceso, estrategia para restar votos al puntero, así los aprobó el TRIFE ¿Cuánto nos cuesta esa candidatura? ¿Cuánto más debemos soportar a alguien que se le olvida que fue priista muchos años y expresa barbaridades?

Andrés Manuel se divirtió sin duda, pero no logró salir de su discurso, ya visto. Cabe decir como mérito, que a fuerza de repetir el mensaje este se ancla en la mente de  las y los votantes.

José Antonio Meade buscó mostrarse como el bueno, con un tono de voz casi paternal, con propuestas y argumentos que lo ponen entre la espada y la pared, no puede llegar a ser honesto con él mismo, porque de serlo tendría que evidenciar al gobierno de Peña Nieto y al de Calderón.

Ricardo Anaya, mostró que es orador, que tiene un manejo escénico y que sobreactúa, las propuestas que hace son muy generales o mejor dicho son huecas, o como escribió Jesús Siva-Herzog Márquez con relación a su participación: “La suya es una teatralización eficaz pero insustancial. Ninguna idea queda de su participación (de anoche). Por eso es poco duradero el impacto de sus palabras de Anaya. Lo que admiramos es la impecable preparación de un locutor de infomercial”.

Nada se ha dicho ni se dirá en estos debates, sobre los Derechos Humanos de las y los mexicanos, del fracaso hasta ahora del Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes o el tema de la Seguridad Social para ancianos y ancianas que está en el olvido o el problema de las Afores y las falta de seguridad para el retiro de millones de jóvenes, hombres y mujeres no tiene desde ahora el poder aspirar a vejez digna. El tema de los Derechos de los Pueblos Originarios es borrando de su agenda, el caso del EZLN queda como vago recuerdo de los más 500 años de injusticias. Los derechos de las minorías y de la comunidad LGBTI y la igualdad de género se evaden, se desprecian. Los temas de la contaminación ambiental, del aire, del agua, la irracional explotación de bosques y selvas, la cruenta expolición de las minas concesionadas a expresas extranjeras y al Grupo México entre otros o la voraz pretensión de mercantilizar la vida silvestre, junto con el problema grave del agua que entre muchos más, se esfuman y se diluyen entre la indiferencia y la vanidad de quienes ahora aspiran al poder.

Más que nunca tenemos que reflexionar el voto, si creemos que se puede cambiar y mejorar como sociedad y como Nación.

 

1 comentario
  1. Estela del Carmen Rojas dice

    En el segundi debate el tema de migración fue tocado con mucho menos importancia de la que tiene, es obvio que ninguno de los candidatos está bien informado sobre el tema y por lo tanto no es de su interés, sobre todo que no mencionaron que se hará con los repatriados y los refugiados, donde la secretaría donde los pueden atender está cerrada que por causa del sismo, ¿quién se los cree?

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