Entidades de Certificación: Incubadoras de personas competentes

Durante dos décadas, se ha generado una política de incubadoras de empresas, la cual no ha permitido medir una correcta eficiencia de la labor realizada entre particulares y gobierno.

Sin embargo, antes de medir la eficiencia de una empresa en su conjunto debemos hablar de la participación que tienen cada una de las personas en ella. El primer elemento que Manpower define en la competencia laboral “Aprender a Emprender” se refiere a la proactividad, la cual es identificada como el acto de posesión y pasión de tu puesto de trabajo, anticipándote a todas las situaciones que puedan ocurrir, generando trabajo colaborativo y un aprendizaje continuo.

Diagnóstico de la competitividad

Hace más de quince días se llevó a cabo el Encuentro Nacional de Entidades de Certificación, donde participamos más de mil personas en el recinto del Hotel Marquis en la Ciudad de México.

Durante el evento, se hizo el comparativo sobre el tamaño del Sistema Educativo con el que contamos en México, el cual representa un total de 36 millones de personas matriculadas. Durante el sexenio que termina la oferta de educación superior creció en un 39.4% y la educación media superior un 22.1%.

Nuestro nivel de productividad a nivel nacional durante los últimos seis años ha sido muy constante, sin embargo, por lo que nos hemos quedado estancados, mientras que países como Chile y Corea del Sur han presentado avances en la materia.

Fuente: Encuentro Nacional CONOCER, 2018.

Durante la ponencia realizada se señaló que los factores que más impactan en contra de la competitividad de nuestro país son el crimen organizado, la confianza en los servicios policiales, el favoritismo en las decisiones de gobierno, la calidad en la educación, el comportamiento ético de las empresas, la participación de las mujeres en el mercado laboral y las (malas) prácticas en la contratación y despido.

Fuente: Encuentro Nacional CONOCER, 2018.

Los retos para mejorar la calidad de la empleabilidad, de acuerdo a estudios realizados por Manpower y el INEGI, así como las cifras generadas por el IMSS, nos indican que nuestra situación está vulnerada por lo siguiente:

  1. 50% de dificultad para cubrir las vacantes
  2. 20% de rotación de personal
  3. 22% de tasa de desocupación juvenil
  4. 57% de informalidad
  5. 5% de los trabajadores ganan hasta dos salarios mínimos
  6. 26% de tasa de desocupación de profesionistas

Cada año egresan 1.5 millones de personas del sistema educativo, frente a 1,864 miles de personas que están buscando empleo y 52.3 millones de trabajadores en la población económicamente activa.

Desde el Consejo Nacional de Normalización y Certificación Laboral (CONOCER) se articularon estrategias para incrementar la participación de los sectores productivos, gubernamentales, sociales y sindicales para tener más Comités de Gestión de Competencias, Estándares de Competencia, Entidades de Certificación, Centros de Evaluación, Evaluadores Independientes y, en consecuencia, más emisión de certificados de competencia laboral.

El CONOCER encontró que con el acervo técnico que se cuenta y con la infraestructura de prestadores de servicios se podía apoyar a problemas de regulación y que como política pública debían ser atendidos en un mecanismo confiable, siendo los principales:

  1. Regulación del servicio de transporte en Puebla
  2. Licencia de promotores inmobiliarios en Queretaro
  3. Servidores públicos en Hidalgo, Chiapas y Baja California
  4. Cuidadores de niñas y niños en estancias del DIF

Sin embargo, en los sectores privados no se ha tenido la participación deseada. Por lo que se instrumentó la política pública del INFONACOT para que el usuario pudiera tener un medio acceso y poder pagar los servicios en cualquier Entidad de Certificación.

¿Para qué certificarse?

Por su parte, el Grupo Eduit continuó como expositor, asegurando que el efecto de que las personas estudien mayores niveles educativos genera un efecto sobre la informalidad de los empleos. Reduciendo de manera importante de un nivel a otro.

Fuente: Encuentro Nacional CONOCER, 2018

Adicionalmente, indicó que las competencias laborales que están buscando las empresas está cambiando de manera importante, ya que en el año 2020 se demandará la creatividad, la inteligencia emocional y la flexibilidad como factores de empleabilidad.

Fuente: Encuentro Nacional CONOCER, 2018

La pregunta que planteó fue la más importante que podíamos analizar durante dicha ponencia, a lo cual respondieron:

“aquellos con las habilidades correctas tendrán cada vez más poder, crearán oportunidades y elegirán cómo, dónde y cuándo trabajar.

Debemos ayudar a los estudiantes a mejorar y adaptarse a un mundo laboral en constante cambio, ya que será el desafío definitorio de nuestro tiempo.”

Para dar seguimiento a los egresados, lo que proponen es muy sencillo:

1. Integrar certificaciones en los planes de estudio

2. Llevar desde el primer semestre alguna certificación de competencias

3. En los bachilleratos orientarlos a la certificación

4. Al finalizar la educación media superior, certificarse en otro idioma

Pertinencia social de las certificaciones

La certificación de competencias laborales viene a cubrir una necesidad que genera una persona que adquiere un conjunto de hábitos durante su vida laboral y que fortalece al conocimiento obtenido en el aula, o también, viene a validar a aquellas personas que por cualquier circunstancia no pudieron continuar sus estudios y se vieron en la necesidad de iniciar su vida laboral.

La certificación laboral tiene el espíritu de consolidar la formación empírica de las personas. Dentro del Marco Nacional de Cualificaciones (MNC) se analiza la movilidad de las personas dentro del sistema educativo.

La integración de competencias laborales es el instrumento para reconocer competencias laborales en el Sistema Educativo Nacional. El acuerdo 02/04/17 prevé el procedimiento para obtener un nivel académico a partir de las competencias.

Incubadoras educativas

En algunas entidades de certificación y centros de evaluación se ha hecho un gran esfuerzo por dotar a las personas de las habilidades que el sistema educativo no pudo hacer en su tiempo, lo cual representan más que capacitaciones, sistemas de entrenamiento.

En otras, respetando la normativa, se envía a centros de capacitación para que desarrollen la competencia laboral y mantener un juicio imparcial y objetivo, buscando un sentido ético al trabajo de evaluación de competencias laborales.

Y en unas cuantas más, se desarrollan sistemas “escuela”, que buscan generar emprendedores que puedan participar en una empresa con varias funciones, a través de competencias laborales transversales y que les permita hacer un plan de vida.

Las Entidades de Certificación y Centros de Evaluación se convierten en incubadoras que realizan un diagnóstico y un plan de evaluación y explican los derechos y obligaciones antes de realizar la evaluación. Con ello fijan las condiciones con las cuales la persona que va a obtener un juicio de competencia sabe qué, cómo, cuánto y cuándo va a ser evaluado.

 

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