Investigadores mexicanos generan sistema capaz de reducir el impacto de la industria ladrillera

Con información de Agencia Informativa Conacyt

Guadalajara, Jalisco. Con el objetivo de contrarrestar los efectos negativos en el medio ambiente generados por la industria de ladrillera, el colaborador del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej), Dr. Jorge del Real Olvera, propone “encapsular” en gotas de agua los gases y partículas emitidos por los hornos de leña empleados en el proceso de cocción de los ladrillos.

Según el investigador, la estrategia consiste en instalar “lavadores de gases” en las chimeneas de los hornos. Dichos dispositivos se encargarán de rociar líquidos, en este caso agua, para atrapar los gases y partículas que se encuentran en el humo de las chimeneas, transmitiendo así la carga contaminante del flujo gaseoso a uno líquido. Finalmente el agua será depurada con sistemas fisicoquímicos y biológicos para ser reutilizable en la misma industria.

“Colocamos un ‘lavador de gases’, que es un dispositivo que emula el efecto de la lluvia en grandes ciudades contaminadas; cuando llueve es poco común que haya contingencias ambientales, es como si no existiera la contaminación atmosférica, pero sí está y la lluvia ayuda a que estos contaminantes sean arrastrados de la atmósfera al suelo”. Comentó el investigador

El doctor Jorge del Real colaboró con científicos de Ciatec para optimizar esta industria artesanal Foto: Conacyt

La propuesta forma parte del proyecto desarrollado entre el Ciatej y el Centro de Innovación Aplicada en Tecnologías Competitivas (Ciatec). En esta investigación, encabezada por el Dr. Sergio Alonso Romero, se evaluó y propuso una swrie de mejoras a los hornos artesanales para optimizar la producción de ladrillos mediante el uso eficiente de la energía.

Dentro del Ciatej se llevó a cabo el trabo de cuantificar y analizar los gases contaminantes generados por dos modelos específicos de hornos: el MK2 y el de tiro abierto. El primero de ellos está formado por una estructura dividida en dos cúpulas interconectadas por ductos, las cuales sirven para transferir y utilizar el aire caliente entre ambas cámaras antes de desechar el humo a través de le chimenea.

El doctor Del Real señala que los sensores eran colocados en las chimeneas de los hornos ladrilleros Foto: Pablo Miranda

Por otra parte, el horno de tiro abierto se compone de una estructura de cuatro paredes fijas que no cuentan con techo que las recubra. Después de analizar la emisión de contaminantes de ambos hornos bajo condiciones normales de operación, se analizó de nueva cuenta la medición de contaminantes empleando el “lavador de gases” durante el periodo de quema.

Para este proyecto interinstitucional se colaboró con productores ladrilleros en los municipios de León, Acámbaro y Guanajuato. En los sitios de trabajo se colocaron los “lavadores de gases”, dando como resultado una reducción de 100% de humo negro y 70% de gases contaminantes en el horno MK2 y un 50% en ambos parámetros en el horno de tiro abierto.

“Principalmente buscamos en el mercado que los lavadores usados sean de construcción sencilla y con materiales accesibles, pero que produzcan pequeñas gotas de agua, entre más pequeñas la captura de gases y partículas es mejor. Tratamos de generar nubes de agua que vayan a contraflujo de los gases para que atrapemos mayor cantidad de materia”.

El doctor señaló que en estos procesos pueden utilizarse otros líquidos para atrapar los contaminantes; sin embargo, estos suelen tener un precio elevado y podrían representar una complicación económica para los productores de ladrillos artesanales, por ello optó por usar agua en los dispositivos de durante las pruebas.

El agua utilizada retiene los contaminantes, y el investigador señaló que este líquido puede ser depurado por medio de otros procesos para retirar las sustancias nocivas que atrapó y dejarla en condiciones óptimas para su reutilización.

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