Nuño dejó botada la “reforma”

Con su renuncia a la Secretaría de Educación Pública, para integrarse como coordinador de campaña de José Antonio Meade, Aurelio Nuño no sólo deja muchos pendientes de “la reforma en materia de educación”, sino además confirma que  al gobierno de Enrique Peña Nieto no le interesaba la calidad educativa. Lo que siempre pretendió fue hacer negocio con el pretexto de la “reforma”, controlar al magisterio y  desprestigiar a la Escuela Pública.

Desde que asumió el cargo, Nuño continuó con el clima de confrontación, descalificación de la Escuela Pública y agravios contra los docentes que puso en práctica Emilio Chuayffet. Simultáneamente, utilizó a la SEP como plataforma para sus aspiraciones a la Presidencia de la República, para lo cual despilfarró recursos públicos con el fin de promover hasta el más irrelevante de sus actos.

Tan sólo en dos años (2015 y 2016), la SEP gastó en publicidad gubernamental 2 mil 312 millones de pesos, colocándose como la segunda dependencia que más erogó en este rubro, después de la Secretaría de Salud. (“El Gasto en Publicidad Oficial del Gobierno Federal de 2013 a 2016.” Fundar).

Si bien la instrumentación de la reforma al artículo tercero constitucional y de las respectivas leyes reglamentarias registró algunos avances, como la recuperación administrativa y presupuestaria de algunos institutos  estatales de educación  y la cancelación de algunas  comisiones sindicales, los principales objetivos no se alcanzaron.

Entre otros, la reforma tenía como fines ordenar el Sistema Educativo Nacional (SEN), modificar los planes y programas de estudio y de contenidos curriculares en educación básica, media superior y superior –particularmente de las normales en lo que corresponde al último nivel educativo-; así como crear un servicio profesional docente; evaluar la calidad, el desempeño y los resultados del SEN; y mejorar la infraestructura educativa.

Sin embargo, después de cinco años, el gobierno federal falló en la puesta en práctica de lo aprobado por el Congreso de la Unión.

Al presentar este miércoles el Panorama Educativo de México. Indicadores del Sistema Educativo Nacional 2016. Educación básica y media superior, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), consideró que ante las desigualdades que persisten en el SEN “el Estado mexicano debe realizar una mayor y más eficaz redistribución de recursos materiales y humanos para que se garanticen en la escuela las mismas oportunidades de acceso, permanencia y aprendizaje para todos los niños y jóvenes del país, en especial a la población y regiones con mayores carencias y rezago educativo.”

María del Carmen Reyes Guerrero, titular de la Unidad de Información y Fomento de la Cultura de la Evaluación del INEE, dijo que “el mayor déficit del SEN se presenta en el terreno de los aprendizajes, ya que una gran proporción de alumnos de la educación obligatoria registra niveles de aprovechamiento insatisfactorio; es decir, no están adquiriendo las competencias necesarias para su adecuado desenvolvimiento en la sociedad, como lo muestran los resultados PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes)”.

El panorama que plantea el Instituto se complica aún más porque el gobierno federal de 2013 a 2018 recortó el presupuesto para educación pública en un 15.87 por ciento, de acuerdo con un estudio del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria. (SinEmbargo, 18/09/2017)

Tan sólo en 2017, los recursos destinados a Escuelas de Tiempo Completo, Inclusión y Alfabetización Digital y Escuelas Dignas, se redujeron en un 72 por ciento. (Animal Político, 14/09/2016)

Uno de los aspectos inconclusos, clave para mejorar la calidad educativa, es la mejora de las escuelas normales del país. La Ley General del Servicio Profesional Docente, mandató a la SEP para que formulara “un plan integral para iniciar a la brevedad los trabajos formales, a nivel nacional, de diagnóstico, rediseño y fortalecimiento para el Sistema de Normales Públicas a efecto de asegurar la calidad en la educación que imparta y la competencia académica de sus egresados, así como su congruencia con las necesidades del sistema educativo nacional.” Esta obligación sigue sin atenderse por parte de las autoridades educativas.

Por otra parte, el Modelo Educativo, que surgió en medio de cuestionamientos por las deficiencias de su contenido, está “haciendo agua” porque no se involucró en su discusión a los docentes y no se dispusieron de los recursos humanos, materiales y económicos para su operación.

Por si eso fuera poco, el nuevo modelo debe arrancar después de las elecciones del próximo año y en mi opinión son “sueños guajiros” pensar que el PRI va a ganar. Más vale que pongan sus barbas a remojar.

La falta de interés del gobierno para mejorar el sistema y la calidad de la educación se refleja en el hecho de que la SEP tuvo tres titulares en tan sólo cinco años, lo que demuestra que la dependencia no se utilizó para definir e instrumentar la política educativa, sino para poder controlar al magisterio, tratar de posicionar, al menos a Nuño, como candidato a la presidencia de la República y utilizar los recursos de la institución para este fin.

Por su relevancia para el desarrollo nacional, el tema educativo es un asunto estratégico en el marco de la contienda electoral de 2018.

En este sentido, la Coalición “Por México al Frente” -registrada anoche ante el Instituto Nacional Electoral por las dirigencias del PRD, PAN y MC-, debe comprometerse a reivindicar a la escuela pública, ordenar el Sistema Educativo  y diseñar una estrategia de reconciliación con el magisterio para poder hacer realidad  una verdadera reforma educativa; la que el país necesita para fortalecer la democracia, impulsar el desarrollo, la justicia y la paz.

Una reforma que coloque en el centro a la escuela y el interés superior de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes. No queremos más “Sargentos Nuño” al frente de la SEP. Los educadores y profesionales de la educación deben recuperar el derecho a elaborar y poner en práctica la política educativa.

Hay miles de escuelas en preescolar, primaria y secundaria que tienen el reconocimiento de los padres de familia y de la comunidad que las rodea, hay que multiplicar su ejemplo en lugar de inventar ocurrencias para hacer negocios con el dinero de la hacienda pública.

 

*Miguel Alonso Raya es profesor, militante por las causas de la Educación Pública, la Seguridad Social, el Sindicalismo y el Partido de la Revolución Democrática.
Twitter: @AlonsoRaya_

1 comentario
  1. freud23 dice

    Al igual que le ocurrió al sol azteca, le ocurrirá a los azules con esta antinatural unión (y quizá ni tanto, dado que junto con el PRI, sólo son simuladores), por lo cual en el corto plazo quedarán vacíos. Sus militantes, quienes verdaderamente quieren un cambio emigrarán hacia el partido que muestre más congruencia en esa búsqueda.

    Hasta por los desatino de su nombre, el Frente que se pretendió "ciudadano" pero que ya no, tendrá el mismo resultado que la Reforma Educativa: el fracaso.

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