Off the record 1 de octubre 2018

El priismo sigue festejando, aunque sólo sean los cumpleaños de alguno de sus integrantes y aunque sus fiestas sean incapaces de reunir a todos sus cuadros.

El cumpleaños 58 de Gerardo Sánchez hizo que varios priistas salieran de donde los rincones donde se encontraban, para regresar ahí mismo en cuanto terminó el festejo.

Gerardo Sánchez decidió que ese era el mejor momento para reaparecer, criticar a los gobiernos panistas e intentar matizar, una vez más, la estrepitosa derrota tricolor que lo ubicó, por primera vez, en el tercer lugar de las preferencias electorales en el estado.

Sánchez intentó comparar la derrota en el estado con la de otras entidades, como Jalisco o Querétaro, como si eso sirviera, verdaderamente como un consuelo.

No cabe duda de que algunos perdieron algo más que las elecciones.

 

Villarreal y Muñoz en pos de las comisiones

El reparto de comisiones en la Cámara de Diputados provocó las primeras presiones que habrá de afrontar el flamante coordinador de la bancada del PAN, Juan Carlos Romero Hicks. Se trata de la primera decisión de peso dentro de un grupo armado entre damnificados políticos y rescatados tras el proceso electoral.

Como si se tratara de un derecho adquirido, Juan Carlos Muñoz, está empecinado en encabezar la Comisión de Transporte, aun cuando mantiene íntimos nexos con empresas transportistas como Castores, de la que fue dueño dejando sus acciones en manos de su familia. Él ya se desempeñó en ese encargo legislativo sin resultados relevantes durante la LXII Legislatura.

En tanto, Ricardo Villarreal pretende hacerse de la presidencia de la Comisión de Hacienda. Lo cierto es que el expresidente municipal carga con en su apellido con los antecedentes de su hermano Luis Alberto, quien en 2014 fue investigado por la PGR al ser acusado de solicitar sobornos para cambiar asignaciones presupuestales a municipios de Nuevo León, Guanajuato y Aguascalientes.

Muñoz y Villarreal han emprendido mecanismos de presión que provoquen su nominación. Lo cierto es que entre el resto de los legisladores la principal premisa es mostrar pulcritud como bancada y los antecedentes de estos dos legisladores guanajuatenses dejan mucho que desear.

Pero no solo es un juego de imagen, también lo es de espacios.

Hay que recordar que la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados acordó reducir de 56 a 45 el número de comisiones ordinarias en un esfuerzo de “austeridad republicana”, en donde Morena, al ser la bancada mayoritaria, tendrá casi la mitad.

Así que el PAN encabezará sólo siete grupos, mientras Morena encabezará 22, el PRI cuatro, Movimiento Ciudadano tres, PT tres, Encuentro Social tres, PRD dos y PVEM una. De ahí la importancia de colocar piezas clave para representar a los blanquiazules.

Según indican desde el CEN panista, ni Muñoz ni Villarreal figuran como cuadros fuertes, limpios y posicionados para liderar algún encargo. Su trabajo habrá de reflejarse y eventuales nominaciones no se darán, afirmaron, por su simple deseo.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.