Off the record 16 de octubre 2018

Decisiones de Navarro ponen en jaque a la transparencia

Es una lástima que los asuntos públicos de la capital del estado, se discutirán en lo oscurito, pues así lo acordó el nuevo Ayuntamiento. Las puertas de la transparencia que el alcalde Alejandro Navarro Saldaña prometió abrir, hoy se cierran con una determinación impulsada por él mismo.

No es una buena noticia que los trabajos de las Comisiones edilicias se cierren, sobre todo porque entre los pendientes más importantes que enfrentará el nuevo Ayuntamiento, serán temas tan delicados como los relacionados con el ordenamiento territorial. Que rápido enseñaron de qué están hechos.

¿Incongruencia? ¿Transparencia de dientes para afuera? Un acto que pone en duda la transparencia y rendición de cuentas de los nuevos ediles de Guanajuato, sobre todo cuando fue la fracción del PAN en el anterior Ayuntamiento, que coordinó la esposa del hoy alcalde, Samatha Smith Gutiérrez, el que pugnó por que se hicieran públicas las Comisiones.

A Navarro se le olvidó que cuando fue diputado en la pasada Legislatura, el 18 de septiembre pasado, aprobó reformas a la Constitución Política del Estado que obligan a los ayuntamientos a regirse por el principio de un gobierno abierto y a mayor participación ciudadana. También se le olvidó que ese día subió a tribuna para hablar a favor de la transparencia. Hoy, su desgastado discurso de gobernar con la ciudadanía, ni si quiera se quedó corto.

Alejandro Navarro, excusándose en la ley que le da la facultad, informó que en el mismo contexto se regresará a las sesiones previas de Ayuntamiento, esto es, a sesiones privadas en las que “plancharán” los asuntos que se tratarán en las sesiones públicas, práctica que tampoco se ejerció en el pasado gobierno municipal. Dice que es para agilizar los trabajos.

Mal empieza Navarro, quien entre los argumentos que esgrimió para regresar al esquema antiguo, palabras más palabras menos, fue que es necesario proteger los intereses de terceros, por ejemplo cuando se trate de temas como los relacionados con desarrollo urbano.

Habrá que ver si entre esos intereses no está por ejemplo, los de Alejandro Marcocchio, quien se dice le invirtió fuerte a la campaña de Alejandro Navarro, y como se sabe sigue con la pretensión de que se abra a la urbanización los terrenos que tiene en las faldas de los cerros de la Bufa y Los Picachos. O su intención de construir un estacionamiento en el terraplén que hoy “presta” al municipio para estacionamiento gratuito.

La discrecionalidad a la que le apuesta el Ayuntamiento capitalino, ya cobró su primer víctima, un aumento de más de 50 por ciento a la entrada del Museo de las Momias de Guanajuato, sin que pasará por Comisión de Hacienda, sin análisis ni discusión.

Será interesante conocer la postura que va a tomar la “oposición”, aunque al momento ha avalado todas las decisiones y propuestas del alcalde Alejandro Navarro. Ah, menos Morena que votó en contra del incrementó a las Momias, pero nada más.

 

Casillas en la CEAG y los pendientes en Sapal

Finalmente la liga se rompió. La tensión entre los integrantes del Consejo Directivo del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (Sapal) y Angélica Casillas, provocó que esta retornara a la Comisión Estatal del Agua de Guanajuato, dependencia desde la que se hizo su lugar dentro del grupo que domina Acción Nacional.

Curioso es que precisamente desde de la cúpula, se le colocó en la dirección de Sapal. El desorden y la inoperancia de un director general como el contador público Leonardo Lino Briones, provocó la emergencia en la paramunicipal justo durante la temporada previa a las elecciones.

Los encargos abundaron. Angélica Casillas debía remontar las condiciones que en ese momento apremiaban en la paramunicipal, también aquellas que se descompusieron desde la llegada de Pedro González García en la presidencia del consejo; una estructura particular con atribuciones operativas abundantes para este órgano conformado principalmente por empresarios.

La reestructura dentro de Sapal, fue apenas uno de los pocos logros que aun deberán evaluarse.

Pero hay otro pendiente importante. Una de las omisiones más graves es la de un programa alterno y eficiente frente a la parálisis que sufrieron las obra de la Presa El Zapotillo. En lo público y lo privado, tanto el alcalde Héctor López Santillana y el entonces gobernador Miguel Márquez, resaltaron los conocimientos que Casillas tenía en ese tema.

Hoy se fue de la paramunicipal y el mega proyecto hidráulico sigue detenido sin un plan B para León.

Aunque los despidos no se hicieron esperar durante la gestión de cuatro meses de Angélica Casillas, los grupos de interés más profundos dentro de la paramunicipal persisten: el déficit de la planta de desbaste, los casos de robo de agua y otros asonados casos de desfalco siguen sin una resolución.

La ingeniera dolorense se va de la paramunicipal más grande de Guanajuato dejando atrás una larga lista de pendientes que, si bien no existen por su causa, habrán de ser atendidos por un nuevo director cuyo perfil y trayectoria, seguirá a consideración de un consejo directivo integrado por representantes de intereses empresariales.

 

*Con la colaboración especial de Tere Segura

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