Off the record 4 de diciembre de 2018

A veces la desfachatez de los políticos llega a ser insultante

El diputado local del PAN, Guadalupe Vera, acudió a principios de noviembre al Foro de Normatividad que ofreció la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción (Cmic) de Guanajuato en Puerto Vallarta. Lo hizo en su calidad de presidente de la Comisión de Obra Pública del Congreso Local.

Sin embargo, al cabo de los días y de la publicación de una revista de sociales, resulta que lo relevante fue el aniversario de bodas que celebró con su esposa en playas jaliscienses.

Dentro de todo el acto oficial, de la participación de los constructores, políticos y empresarios en general, resalta una gráfica del legislador leonés, famoso por prometer que crearía las condiciones para que “a los honestos les vaya mal”, con su esposa en la zona hotelera.

Aunque al momento poco se supo del viaje que Vera realizó con su cónyuge, es difícil dejar pasar la iniciativa propia de un diputado del que poco se ha visto en el Poder Legislativo: sólo dos puntos de acuerdo y una intervención ante el pleno.

Beatriz Hernández parece no entender la “austeridad republicana”

Beatriz Hernández quien es alcaldesa de Salamanca, y llegó a este cargo representando al Movimiento Regeneración Nacional, parece no entender el concepto de ‘austeridad republicana’ que tanto predica Andrés Manuel López Obrador.

La alcaldesa, quien antes militaba en Acción Nacional, ha decidido gastar 245 mil pesos por concepto de pago de comidas en el restaurante Aldebarán, establecimiento que es propiedad de Francisco Javier Jiménez González, quien fuera tesorero municipal de alcaldes panistas como Ignacio Luna Becerra y Antonio Ramírez.

Las facturas por este monto, se ejercieron desde el pasado 10 de octubre hasta el 31 de octubre, es decir que sólo se consumieron en un plazo de 21 días, si se sacara un promedio por día, la alcaldesa y su equipo estarían consumiendo una cuenta diaria de 11 mil 666 pesos.

Esta cifra es escandalosa, pero además contrasta de manera grosera con el reclamo que hace apenas una semana hizo la propia alcaldesa al señalar que la administración panista de Antonio Arredondo había dejado al municipio prácticamente en números rojos, pues se adeudan 206 millones de pesos.

No se sabe si es peor el gasto por sí mismo o la justificación dada por la alcaldesa, al señalar que era necesario tener un espacio donde las autoridades municipales pudieran reunirse, además de señalar que ella está promoviendo que una vez al mes, los empleados municipales que cumplan años, puedan festejarlo en el restaurante Aldebarán… ya veremos si esto ocurre o fue una declaración ‘para salir al paso’.

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