Off the record 6 de diciembre de 2018

Contralorías ¿sirven?

En el 2012 el Congreso del Estado cambió la ley orgánica municipal para que ya no fueran las minorías quienes decidieran quién se quedaba en ese puesto. Luego de las amargas quejas de alcaldes panistas que decían que la figura por ser de otro partido solo entorpecía la administración.

La legislatura con mayoría se impuso (qué raro) y estableció un mecanismo en el que los titulares de los órganos de control iban a ser propuestos por la sociedad y así darles autonomía.

Entonces así pasó, en la administración de Bárbara Botello Santibañez del PRI, pese al cambio fue un panista Alberto Padilla Camacho quién sí sacó trapitos al sol de esa administración aunque el esfuerzo por supuesto, pudo ser mayor.

Lo que sí, es que el perfil de Padilla era más político que técnico, y cayó en debates con regidores tricolores.

A la entrada de Héctor López Santillana como alcalde, fue Esteban Ramírez Sánchez quién postuló al puesto y ganó, aunque parecía no tenía simpatía panista, la oposición hizo lo propio y juzgó su lentitud en los procesos, además que su trabajo se etiquetó como una venganza política a Botello Santibañez.

Ahora llega Leopoldo Jiménez Soto ese sí no oculta su afiliación panista y pese a las críticas por convertirse en un “contralor carnal” aseguró que demostrará con hechos su chamba. Y vaya que tendrá que hacerlo, ahora no cabe la frase “la administración pasada”, porque esa es la misma de López Santillana.

Jiménez se hizo de sus aliados también panistas aunque el padrón del partido diga lo contrario, entre ellos el nuevo director de Asesorías e Investigación, Juan Jesús Estrada González. El pecado no es que simpatice con los panistas sino que está en un puesto en donde debe ser el que saque a la luz todo lo mal que hacen en la administración.

¿Juzgaría o denunciaría a sus jefes?  La respuesta puede ser muy obvia, pero tampoco puede pasar lista y decir que todo está bien. Esa área que dirigirá el simpatizante azul es nueva, solo en autonomía porque ya existía bajo otro nombre.

Los alcances son hasta poner denuncias penales, el abogado Estrada puede callar bocas si se muestra objetivo y sin hacer favores blanquiazules.

A ver si ahora sí los ediles priistas no se arrepienten de su voto de confianza a favor del contralor, porque quizá sea a ellos a quiénes les busquen lo oscuro para decir que sí se trabaja.

1 comentario
  1. antonio dice

    Las Contralorías en todo el estado, nadamas han servido, para darles, trabajo a los cuares. Encubrir con un jalo de legalidad las transas y como principio de venganza contra las administraciones anteriores, a la ciudadania ningun beneficio ha traído

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