Ola de inseguridad obliga a hospitales públicos a capacitar al personal ante incursiones y aumento de baleados

Guanajuato. El gobierno del estado, incapaz de controlar la ola de violencia, recurre a capacitar a su personal médico para atender balaceras e incursiones en centros de salud, pero no les otorga seguridad para realizar sus funciones.

Según un boletín emitido por la Secretaría de Salud del Estado, más de 250 personas, entre médicos y enfermeras que comprenden la red del servicio de urgencias de 47 hospitales estatales, fueron capacitados para atender emergencias, tales como balaceras e incursiones armadas, dependiendo de la zona en la que geográficamente se encuentre dicho hospital y su personal.

Emergencia en el hospital de Salvatierra, a principios de año. Foto: Zona Franca

La secretaría planteó capacitar al personal de urgencias ya que es el que corre más riesgo y es más vulnerable ante una situación de amenaza de balacera, como ya ha ocurrido con anterioridad.

El protocolo establecido señala tres pasos a seguir por parte del personal médico de un hospital:

1) Corre/Escapa
2) Escóndete
3) Pelea

El gobierno del estado a través de la Secretaria de Salud le recomendó a su personal que debía correr y resguardarse para posteriormente regresar a sus labores y ahora sí, ayudar a una persona que necesita atención médica, agregando que para el gobierno estatal, su personal de salud es lo más importante, pues deben estar atentos ante algún ataque u amenaza y en caso de ser necesario, actuar según el protocolo anterior.

Para el personal médico de algunos hospitales, los cuales fueron citados a dicha capacitación, el protocolo es bueno, pero lo catalogaron de “absurdo”.

“Yo estoy en el área de urgencias del Hospital General de León, llegan muchos pacientes que son atacados a balazos, pero resulta ser que ni la policía municipal ni la ministerial nos dicen quiénes son o qué sucedió, nos enteramos por los medios de comunicación, entonces estamos muy vulnerables puesto que hay riesgo inminente que esa persona sea atacada a balazos de nuevo si es que quedó con vida o estamos trabajando en ello” relató una enfermera.

Para algunas personas, esta medida resulta insuficiente, pues piden que haya un resguardo seguro de las instalaciones.

“Recordamos con tristeza el caso de Salvatierra, donde entraron a ‘rematar’ a un paciente que había sido agredido, y terminaron matándolo junto con el policía que estaba cuidándolo y una enfermera se salvó de milagro; si saben que el paciente tiene antecedentes o algo hay, deben primero contarle al personal médico y más importante sería que existan varios elementos armados cuidando no solo al paciente y al personal médico, también a las personas que vienen a las visitas”, así lo expresó un médico urgenciólogo adscrito al Hospital General de León.

Y es que sí hay registro de casos donde los atacantes no dieron muerte a una persona y regresan al hospital o clínica donde está siendo atendido y le vuelven a atacar.

Uno de los casos más tristemente célebres es el de un paciente que había sido ingresado el 16 de enero al Hospital General de Salvatierra después de haber sido blanco de un ataque, sus agresores regresaron un día después y portando armas largas llegaron hasta la sala de urgencias donde estaba convaleciente, le dieron muerte y de paso asesinaron a un elemento de la Secretaría de Seguridad Pública de Salvatierra, así como a una paciente que se encontraba en el mismo lugar, una enfermera salvó la vida pues salió antes de la sala de urgencias.

En otro caso, el 22 de abril, a las afueras del Hospital General de León, dos hombres fueron atacados a balazos tras salir de visitar a un amigo que había sido baleado dos días antes sobre el bulevar Adolfo López Mateos, sus atacantes esperaron a que cruzaran la puerta del servicio de urgencias para dispararles y después huir, uno de los hombres sobrevivió y fue atendido precisamente en el interior del Hospital General de León, de donde había salido.

El mes pasado, una ambulancia llegó al Hospital Comunitario de Cortazar para que un hombre que era acompañado de un familiar, recibiera atención médica, pues había sido el blanco de un ataque armado, recién la ambulancia había cruzado la puerta del estacionamiento y los paramédicos bajaban al lesionado, los tripulantes de una camioneta tipo Pick Up color rojo, derribaron con esta la reja de la entrada, descendieron y mataron al ya lesionado hombre y a una cuadra de distancia, le dieron muerte a otra persona.

 

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