Quiebra de Sapal, lastre de López Santillana

Dice el candidato a reelegirse que "ya aprendió"; sería bueno saber si entre esas enseñanzas está la de que no se debe gobernar solo con amigos

 

Héctor López Santillana tendrá varios pendientes por resolver cuando regrese a su despacho después de las elecciones… si regresa.

Su confianza ciega en su cuate Pedro González, presidente del Consejo de Sapal, resultó contraproducente.

González no solo incurrió en un escándalo de tráfico de influencia que constituye uno de los primeros casos del sistema estatal anticorrupción, sino que también falló al realizar cambios directivos en el organismo dictados por el amiguismo y la conveniencia personal.

La elección de Leonardo Lino le ha estallado entre las manos a González, quizá por que el hecho de haber solapado el influyentismo de su presidente fue traducido por el director en la posibilidad de realizar sus propios enjuagues, como auto aplicarse un descuento en su tarifa aduciendo beneficios sindicales, cuando no es empleado sino titular; y solapar la toma clandestina de Gran Jardín, el fraccionamiento donde participó como empleado y contratista.

Sin embargo, ya vuelta insostenible la posición de Lino, a Pedro González no se le ocurre otra cosa que proponer para sustituirlo a otro de sus amigos: Federico Ruenes Cardona, funcionario de Sapal por obra y gracia del propio presidente del Consejo y totalmente carente de experiencia.

Mientras esas cosas están pasando en Sapal a ciencia y paciencia de un Consejo Directivo que solo cuida los intereses de sus respectivos negocios y no los de la ciudad, Héctor López hace campaña en la ciudad prometiendo que su administración será mejor “ahora que ya aprendió”.

En el caso de Sapal no solo se observa que no han entendido nada, sino que hemos regresado a una situación que hace mucho no se vivía, la de tomar los recursos de la ciudad como botín de un pequeño grupo, sin importar el deterioro institucional.

Así, la paramunicipal que se presumía como un modelo de gestión a nivel nacional se ha convertido en un coto pare repartir beneficios a un selecto grupo mientras la ciudad padece escasez de agua que se agudizará con la temporada de estiaje.

Por si algo faltara, el intenso activismo social y político que se vive en el vecino estado de Jalisco hace prever el peor de los escenarios futuros en el tema de las aguas del Río Verde. La Gestión aprobada por el Congreso de Jalisco para modificar las proporciones de reparto de la futura reserva del Zapotillo, si algún día se llega a concluir, dejarán a León con mucha menos agua de la que le otorgó el decreto presidencial de hace una década.

Pero además, la incompetencia de la actual directiva de Sapal y de su consejo constituye una pésima defensa de los recursos hídricos de la ciudad: ¿para qué darle más agua a una entidad que la desperdicia, deja que se la roben y pierde legitimidad social al ejercer una política elitista y de beneficios a unos pocos?

Hoy, la quiebra del consejo que encabeza Pedro González opera directamente en contra de los intereses de los leoneses. No hay que olvidar que lo colocó ahí Bárbara Botello y que dentro de las muchas críticas que Héctor López le enderezó a su antecesora, no incluyó esta, precisamente por sus relaciones de amistad con el empresario zapatero.

Así que esta complicidad del PRIAN local será una papa caliente cuando López Santillana regrese al despacho donde durmió en sus laureles los tres años anteriores. Dice que ya aprendió, ¿lo habrá hecho también para percatarse de que gobernar con los cuates no es precisamente una de las mejores formas de hacer política?

2 Comentarios
  1. Al. Alba dice

    AMLO en Guanajuato Capital, el viernes 1 de JUNIO a las 13;45 en la ALHÓNDIGA.

    HLS tiene muchos otros grandes LASTRES. Lo que empezó siendo mediano medianamente termina.

  2. Guadalupe dice

    El dejar hacer a modo de los empresarios que se han sacado la lotería a su paso por la presidencia del consejo de Sapal. Ninguno ha salido pobre y todos se volvieron constructores. Que casualidad. El compadrazgo, amiguismo o como quieran llamarle. Pedro es el último, pero no fué el primero.

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