¿Y qué es un “Implan”?

Por: Santiago Roig

 

En días pasados se difundió ampliamente en los medios el despido, arbitrario e ilegal en opinión de muchos, de la directora del Instituto Municipal de Planeación de Guanajuato, o Implan, por sus siglas. En este verdadero alud de información ha faltado un tema clave: ¿qué es el Implan?, ¿qué papel debería jugar o juega en nuestra sociedad?  En lo que sigue intento dar una respuesta sencilla a estas preguntas, que espero resalten la gravedad del acto del Cabildo.

Nuestra sociedad y nuestras ciudades con ella, crece en tamaño y complejidad.  Sabemos también, gracias a la ciencia, que estas acumulaciones humanas ya han logrado incidir en el medio ambiente, casi siempre de manera negativa.  El manejo y el crecimiento de los asentamientos urbanos debería ser cada vez más controlado, más planeado, no dejado como en el pasado, al azar o a la decisión de unos cuantos.

Sin embargo, este intento por planear u ordenar se topa de manera natural con un cúmulo de intereses: los padres de familia quieren escuelas; los que van y vienen a su trabajo, buenos medios de transporte; casi todos piden servicios adecuados: luz, agua, servicios de limpia.  Los industriales, los mineros y los constructores quieren ejercer su actividad productiva, los comerciantes otro tanto.  No siempre todos estos intereses coinciden, con frecuencia pueden ser antagónicos: quienes son responsables de manejar nuestra agua no necesariamente contemplan proveerla en una zona donde un constructor quiere poner un fraccionamiento y en este tenor se podrían citar innumerables ejemplos.

Históricamente nuestra raza resuelve los diferendos de interés por dos vías al menos: lo que podríamos llamar “La Ley de la Selva” o la imposición del mas fuerte, y el consenso entre las partes.

En este contexto surge el Implan en el municipio de Guanajuato.  Es un organismo paramunicipal – con lo que en teoría es independiente de quien gobierna – que busca encontrar esos consensos en la sociedad.  Las herramientas con las que opera, o debería operar son muchas.  Es evidente que no es posible reunir a una mayoría de ciudadanos para consultarles sobre sus opiniones partiendo de cero, por lo que se recurre a lo que podríamos llamar una especie democracia representativa.  El Implan debería contar con un Consejo Ciudadano donde estén en todo momento representados los diferentes grupos de la sociedad.  Sin embargo, este consejo nunca se creó.  En el desarrollo de sus actividades hay en diferentes momentos las consultas públicas donde lo que ha ido surgiendo de estudios diagnósticos y prospectivos se presenta para el conocimiento y crítica de los interesados.  Siendo un organismo mas bien pequeño, muchos de los estudios necesarios los encarga a otras instancias, públicas o privadas, o contrata asesores que resuelvan problemas específicos.  Para todos los estudios del Implan, ya sea plan de ordenamiento, plan de desarrollo municipal, plan de movilidad, etc.  existen patrones preestablecidos.  El instituto no se maneja a su arbitrio sino por normas, y estas invariablemente acaban en alguna forma de consenso social y el aval del resultado final por el cabildo.

¿Qué sucedió entonces en Guanajuato? Simple: ganó la Ley de la Selva.  Los intereses de unos cuantos terminaron con la construcción de consensos y difícilmente esto cambiará en los siguientes dos meses.  La arquitecta Mariesther Arteaga fue víctima en cierto sentido de su gran capacidad e inmejorable desempeño.

 

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