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viernes, agosto 19, 2022

31 días de Halloween: Halloween Kills (2021).

Halloween Kills sigue la tradición de segundas partes de la franquicia Halloween al pie de la letra, porque es bastante decepcionante, al grado de no querer ver más a michael myers.

Halloween (2018) no debería de existir; esta era la onceava entrega y quinto -sí, quinto- en traer a la vuelta a Michael Myers asociándolo a los eventos de la primera entrega de hace ya 43 años (con un énfasis en hacer una especie de remake a aquella vez en la que la franquicia celebraba su vigésimo aniversario). Encima de eso estaba dirigida por David Gordon Green y co-escrita por Danny McBride, a quien todo mundo puede reconocer como parte de un grupo asociado a las películas del género stoner, por lo que todas las fichas apostaban a un completo bodrio que de manera sorpresiva no lo fue.

No es que sea una obra al mismo nivel de la versión original de John Carpenter, pero Halloween del 2018 se volvía una de las mejores secuelas -sino es que la mejor- al cumplir la promesa de recuperar la historia de Laurie Strode (Jamie Lee Curtis) y extenuar su duelo y atormentada psique como sobreviviente de un ataque que le robó la virtud inocente que la hacía destacar de entre su grupo de amigas siguiendo los lineamientos del slasher en su papel de final girl. Esta era una película que la empoderaba a ella y a las mujeres de su vida en un último intento por hacer frente a los demoniso que llevaban arrastrando desde tres generaciones atrás y esto se hizo, con una película bastante funcional y entretenida de horror que además revitalizaba a Michael Myers tras años de impotencia no realizada en propuestas fallidas.

Inevitablemente vendría el anuncio que acompaña al éxito de una franquicia, y principal modalidad de los Akkad -quienes han sido dueños de los derechos del personaje a lo largo de este tiempo- con una propuesta mucho más arriesgada: Halloween no sólo era una secuela directa, era la primera parte de una trilogía, trilogía que además se filmaría con la intención de estrenarse de manera consecutiva.

Estos sujetos tenían toda la atención del mundo y como de costumbre para quien ve las secuelas de Halloween estamos de regreso en una modalidad bastante mediocre.

El principal problema de Halloween Kills es la decisión de trasladarla de manera inmediata a los sucesos de la anterior película; es una decisión nada extraña para Halloween pero que por alguna extraña razón siempre deciden retomar, haciendo un gran problema dentro del desarrollo de personajes quienes terminan aislados del crecimiento individual de cada uno de la anterior película y quienes se encuentran en una pausa letárgica de la que no agregan otra cosa que la anterior película nos hubiese contado.

Laurie Strode es la más afectada regresando otra vez a un hospital en donde se la pasa en constante agonía tras su heridas y que sól sirve para tener reflexiones reiterativas sobre su relación con Michael Myer y su origen, lo cual no sería tan molesto si no es que Halloween Kills también gasta gran parte de su tiempo en utilizar no sólo flashbacks de la primera película sino de la versión del 2018 en cantidades ridículas que son inefectivas y muestra de la desconfianza de una audiencia que por obviedades viene a ver una segunda entrega de tres (entonces me imagino que para Halloween Ends tendríamos flashbacks de esta entrega y flashbacks de los flashbacks). La ausencia de Strode es una pena porque las pocas escenas que tiene Jamie Lee Curtis siguen siendo muestra de su capacidad actoral, sobre todo por la presunta tragedia que representa saber que su plan de toda una vida ha fallado y que en realidad no ha terminado con el mal.

Las otras dos mujeres sufren menos en aparición, pero resulta más ofensivo el tratamiento que tienen encima. Karen Nelson (Judy Greer) apenas si tiene tiempo para lamentarse el fallecimiento de su esposo a manos de un asesino serial y su existencia y relación de madre es dejada de lado para demostrarla como una figura inútil -pero eso sí, aplicando otra trampa para Michael Myers con la misma catchphrase en la que este de forma estúpida vuelve a caer- y Allyson (Andi Matichak) resulta más estúpida sumándose a una campaña de caza contra Myers en la que si de antemano y por primera instancia sabe del actuar del monstruo, nada de estos elementos aprendidos son usados para los enfrentamientos que llegase a tener con este

Porque ah, sí: de pronto hay una especie de lectura crítica hacia las marchas y movimientos multitudinario. No es que no se pudiera hacer algo similar, pero David Gordon Green y Danny McBride aspiran más de lo que plasman dentro del filme, con una película de un supuesto nivel de profundidad reflexivo que resulta confusa y grotesca, porque al igual que los personajes y sus cancelados viajes y arcos, ahora queda invalidado el mensaje de la anterior película en donde al parecer sobrevivir la ira de un asesino no basta y no te hace forma parte de una idealización noble como superviviente,  ahora también puedes formar parte de un colectivo de odio en donde tus actuares lanzan la pregunta de si eres peor villano que aquel que persigue con cuchillos.

Esto es horrendo porque además Halloween Kills traza un sinnúmero de personajes que además de hacer eco vacío nostálgico a la primera entrega, los postula de manera incongruente ya que, al supuestamente idealizarlos como personas que intentan hacer frente a su miedo como Laurie, terminan siendo carne de cañón en la que la película también revela un aspecto problemático: el modus operandi de Michael Myers.

Miren, no me voy a quejar de que llegue y mate de manera descarnada a 11 personas en los primeros minutos, en constantes ataques de los que la vara de pone alta respecto a las secuencias de muerte, pero estas no son tomadas en serio porque su disfrute van en un sentido mundano y cruel y en donde Michael Myers parece ser expresado a partir de personas que no entendían que su gracia era su calma y modalidad sorpresiva. Básicamente volvieron a Michael Myers en Jason Voorhes para bien o para mal.

Entre la disonancia narrativa extrema con lo que se muestra y lo que intenta predicar, además de personajes estúpidos que pragman la unificación contra el mal pero que siempre terminan separados -¿?- esta es una de las peores películas de Halloween que no llega a nada y que sólo parece servir como puente conector con una siguiente entrega a la que las ganas e interés de verla han sido desmotivadas como una de las grandes decepciones del año.

Mejor esperen a ver un conteo de muertes en Youtube o en casa, al menos así no se te va a predicar un mensaje moralino fallido.

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