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domingo, abril 18, 2021

8ª Disquisición. Racismo, discriminación y otras bajezas

La semana pasada, terminé la columna de Disquisiciones Sociales con un par de preguntas, en la cuales cuestionaba la finalidad de la Humanidad en el planeta Tierra, y de si habremos llegado hasta los presentes días solo para destruir todo a nuestro alrededor. Hoy iniciaré con otros planteamientos. ¿Es esencial que sigamos pensando que el racismo o la discriminación, nos supone seres superiores? Ambas son formas de destruir y destruirnos. No solo en el propósito social. Me queda claro que es una forma de auto destrucción. Puedo generar una premisa con su ineludible conclusión: a más pensamientos racistas o discriminatorios, menos empático soy. Sin la mínima sensibilidad por el otro.

Según la RAE, el término racismo es: “un sentimiento exacerbado del «sentido racial» de un grupo étnico, que habitualmente causa discriminación o persecución contra otros grupos étnicos”.

El racismo y la discriminación, según mi humilde opinión, son formas de clasificación que proponen que hay “razas superiores”, pero también, que existen “categorías inferiores”, por el simple hecho del color de piel, del nivel económico o de otras nimiedades; situación que me parece una visión muy euro centrista. Algo extremadamente subjetivo, cuando de personas hablamos. Personas con virtudes y defectos. Seres Humanos.

En la 6ª Disquisición, escribí acerca de la otredad y mi punto de vista de cuál es el problema sustantivo. Me parece que no tratar de entender y respetar a la otredad, siempre traerá prejuicios profundos, que van a desencadenar el racismo y la discriminación exacerbados.

Y quiero conjeturar, estimado lector, que Usted, en su calidad de humano, piensa que eso no le sucede. Como estudioso de las sociedades humanas pretéritas y presentes, le puedo decir, que no he encontrado época, en que la gente no tenga ese pensamiento. No importa su clase social o su color. ¿Por qué? Es asunto cultural. Ya lo tenemos bien inmerso en la carga genética que nos legaron generaciones anteriores.

Eso no debe ser disculpa para seguir profiriendo desdenes a otros que son diferentes a mí. Hay momentos en que nos gana la pasión, a veces por cosas tan ridículas como pertenecer a un partido político o ser fanático de algún equipo deportivo, o por profesar alguna religión.

Sea sincero, estimado lector, probablemente, en determinada ocasión ha pronunciado o tenido en la mente, alguna frase que denigra u ofende a otro. Ninguna persona está a salvo de asumir ese racismo y discriminación, en mayor o menor grado.

Estudiando a la sociedad mexicana durante tanto tiempo, me queda claro que somos igual o peor, que esas colectividades que abundan en el planeta, y que tanto criticamos por ser racistas o discriminatorias y que abundan en el planeta. Y lo reitero. No importa el “status” económico o social. Viene en el “chip” interno.

Va una pequeña lista de algunas de esas frases que nos caracterizan como racistas y discriminadores, al menos a los mexicanos:

“Traes el nopal en la cara”; “Cásate con un blanquito para mejorar la raza”; “El chavalin está morenito, pero esta bonito”; “Se viste como las gatas”; “Hay carreras para hombres y carreras para mujeres”; “Deberías ser un poco más femenina”; “Lo bajaron del cerro a tamborazos”; “Me fui como gorda en tobogán”; “No seas nena”; “Hueles a rancho”; “Mujer tenía que ser”; “Hombre tenía que ser”; “¡No hay quién la/lo entienda!”; “Cuando veo niños así, le doy gracias a Dios porque mis hijos están sanos”.

Estos son algunos de los miles de ejemplos que, sin analizar, proferimos, sin ton ni son a diario. ¿Hay alguna solución para minimizar este problema en el que TODOS estamos inmersos? Sí, estoy seguro que sí la hay y ya lo comenté en el artículo que mencioné anteriormente, y que le recomiendo que lea en esta liga.

A los mexicanos nos molesta cuando la discriminación es fuera de nuestra frontera, pero cuando es dentro, ni siquiera nos queremos dar por enterados.

Así que culminaré esta disquisición, planteando los siguientes cuestionamientos ¿A eso vinimos los Homo sapiens a este planeta? ¿Tenemos que discriminar a semejantes y no semejantes, por cualquier causa?

 

#DisquisicionesSociales

#DisquisicionesSocialesCarlín

 

 

Luis Humberto Carlín Vargas
Luis Humberto Carlín Vargas
Arqueólogo egresado de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). Coordinador General del Proyecto Cultural León Prehispánico (PCPAC). Coordinador Académico de los Diplomados de Arqueología e Historia de México (DAeHM). Ingeniero en Sistemas. Músico. Correo electrónico: luishumberto.carlin@pcleonprehispanico.com

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