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viernes, diciembre 3, 2021

Mummy’s Mall

Después de andar por McAllen, hazle caso a tu papi suegro para poner una plaza comercial. Simplemente haz dos cosas: usa el poder y dile al tesorero que te arme un proyecto, que al fin y al cabo él ya tiene experiencia en eso de concesionar negocios. Regidores y síndicos salen baratos: un pedacito del nego y ya. Pa’l caso, su voto lo logramos sin chiste. No importa que el pretexto sean las momias de Guanajuato, esas que ya son show turístico para desinformados.

Ya dale a un diseñador de lo que sea el caso para que te arme un apantallapendejos, con harto aluminio y vidrios. Al fin y al cabo, los locales mercantiles ya se negocian aparte, incluido el estacionamiento que concesionarás a un cuate. Y todo bajo la supervisión del tesorero y del suegro, que en eso de negociar momias tienen el know how (ya ves que por acá lo de hoy es la puritita mentefactura).

¿Cuántos locales mercantiles se harán? ¿La cafetería podría surtir alcohol? Sí, depende que quién se interese y pague el derecho de piso, el permiso de uso y, desde luego, la licencia de alcoholes. Todo para acá. Ya informaremos en el ir y venir de la vida a quién y por cuánto tiempo le damos viada. Lo único cierto es que no serán esos vende dedos gordos de llavero que nomás afean y ni dejan.

Oye, ¿y cuánto costará entrar y andar? Pues será lo que el mercado turístico demande para derramar. Esos de torta de sardina, pos no. Tienen que venir los que se queden unas noches en nuestros hoteles changas y traguen en los lugares caros y malos. Todo es cuestión de “experiencia turística” a güevo.

Arturo Miranda Montero
Profesor y gestor asiduo de la política como celebración de la vida juntos.

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