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jueves, febrero 2, 2023

Street-tease

Si, efectivamente miles de mexicanos desnudamos en la calle, de una manera contundente el domingo trece, dos cosas: que podemos ejercer nuestros derechos constitucionales y que no admitimos que ningún gobierno se quede con nuestras elecciones.

Es verdad que muchos otros connacionales no solo no quisieron asistir al destape, sino que lo combatieron escandalizados; están, también, en su derecho.

Pero de que han quedado las cosas en claro y en la mesa, han quedado. En eso de elegir democráticamente, “No llegamos a una estación final. Tampoco a un paraíso. Apenas a una germinal democracia pero que nos ha permitido asentar la pluralidad política y que la misma pueda coexistir y competir de manera pacífica.”

Los mexicanos no cabemos en un solo costal. Somos millones que pensamos y actuamos de diferentísimas maneras. Y a todos cobija este cielo. Por eso, resulta imposible centralizar todo en manos de un solo poder y en un solo partido político. Eso se quebró cuando el PRI tuvo que perder el control de las elecciones: “Nuestro futuro no puede ser resultado de la seducción por un pasado que en buena hora fue desterrado. México no merece una reforma constitucional en materia electoral impulsada por una sola voluntad por más relevante que sea.”

Jugar a las elecciones pareciera un entretenimiento de los pocos interesados en defender sus cotos de poder, como se restriega por todos lados. Pero no solo es así. Poder elegir un gobierno y cambiarlo es el único camino que tenemos para convivir pacíficamente. Elegir libremente qué sí y qué no, no puede arrebatársenos: “que ganadores y perdedores sean definidos por el voto de los ciudadanos y sólo por ellos.”

Arturo Miranda Montero
Arturo Miranda Montero
Profesor y gestor asiduo de la política como celebración de la vida juntos.

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