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martes, julio 27, 2021

El desorden en la Secretaría de Educación

Las irregularidades presentadas en el examen de Admisión y Promoción en Educación Básica y Media Superior para el ciclo escolar 2021-2022, aplicado a 140 mil docentes por la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (Usicamm); reflejan el desorden y las prácticas de corrupción que persisten en la Secretaría de Educación Pública (SEP).

De acuerdo con un comunicado de la SEP, la Usicamm fue notificada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que el Sistema de Apreciación de Conocimientos y Aptitudes (SISAP), fue objeto de una serie de múltiples y constantes ataques informáticos, durante el examen citado.

Según el informe que recibió la Usicamm, la aplicación del instrumento de valoración a 140 mil aspirantes, realizada el pasado 12 de junio, a través del SISAP, cuyo diseño, desarrollo, validación, aplicación, análisis y mantenimiento estuvo a cargo de la UNAM; registró un comportamiento que fue catalogado como un ataque cibernético.

Derivado de los análisis posteriores a la aplicación se hace una estimación de aproximadamente 68 mil 596 registros comprometidos en el instrumento de valoración, lo cual afecta la validez de los resultados.

Se identificaron cadenas de respuesta 100 por ciento idénticas en el Cuestionario de Habilidades Directivas, es decir, respuestas correctas e incorrectas exactamente iguales entre 5 mil 787 participantes. (Milenio, 19/07/2021)

Por lo anterior, la Usicamm analiza la posible aplicación de un nuevo examen a los participantes que se vieron afectados.

Al fijar posición al respecto, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) exigió a la Usicamm una exhaustiva investigación que permita identificar a los responsables de utilizar como mercancía los reactivos del proceso de selección para la promoción a funciones de dirección y de supervisión en Educación Básica, correspondientes al Ciclo Escolar 2021-2022.

Lo anterior, considerando que la Usicamm es la única responsable de la elaboración y administración de los instrumentos de evaluación.

La investigación que se desprenda de la denuncia, que ya presentó la UNAM, debería iniciar por la propia Usicamm, pues nadie más conoce las respuestas a los reactivos que se aplicaron en el examen.

En los últimos años, a partir de la desaparición del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), se ha generado un desorden con el surgimiento de escuelas particulares, similares a las que existen para las y los jóvenes que buscan ingresar a la universidad, que capacitan a las y los maestros para el examen de ingreso o promoción al sistema educativo; lo que ha generado un jugoso negocio para muchos.

Lo más grave es que el Gobierno Federal está incumpliendo con el mandato establecido en el artículo 3° constitucional, el cual señala que la admisión, promoción y reconocimiento del personal que ejerza la función docente, directiva o de supervisión, se realizará a través de procesos de selección a los que concurran los aspirantes en igualdad de condiciones y establecidos en la ley del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros.

Este es uno de tantos ejemplos que evidencian el desorden, la corrupción, y la decisión de anteponer los compromisos políticos por encima de la expertis; que prevalece en la SEP.

Es el caso de la Usicamm, donde se designó recientemente a la exdiputada federal de Morena, Adela Piña, vinculada a una de las expresiones del sindicato, la CNTE, sin valorar otros perfiles; lo que tiene como consecuencia estos hechos de corrupción, filtración de información e incapacidad para conducir un proceso de evaluación sumamente importante para el sistema educativo.

Nombramientos de esta naturaleza se han venido dando también en los estados, en donde han sido designados en cargos relevantes del sector educativo a exdirigentes sindicales. Vuelve la burocracia sindical a la estructura de mando de la Secretaría de Educación.

Con estas graves fallas en el sistema educativo, no hay forma de que se coloque en el centro los derechos de las niñas y niños; y no hay manera de que se garantice la educación de calidad.

La educación debe ser una política de Estado, pero ello no será posible sí desde la Presidencia de la República y la SEP se priorizan nombramientos que garantizan 90% de lealtad, pero 10% de resultados. El objetivo no es la calidad de la educación, sino el control de las y los maestros.

Miguel Alonso Raya
*Miguel Alonso Raya es profesor, militante por las causas de la Educación Pública, la Seguridad Social, el Sindicalismo y el Partido de la Revolución Democrática.​ Ex diputado federal. ​Twitter: @AlonsoRaya_

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