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jueves, julio 29, 2021

Prado y su Guanajuato medieval

Como toda ciudad pequeña, Guanajuato es una donde abundan los personajes conocidos -y queridos- por todos, ya sea por su buen corazón, su solidaridad o su buen humor. Es el caso de mi amigo Juan José Prado Viramontes, nuestro querido “Conde de San Sebastián”.

Juan José y su “Hermandad Medieval de Guanajuato” desarrollan su enésimo festival dedicado a difundir las artes tan incomprendidas de la edad media, aquélla sobre la que nos enseñaron en la escuela fue la del oscurantismo, del fanatismo religioso —las “cruzadas”— y del hundimiento del occidente en el aislacionismo. Desde el jueves 12 hasta el sábado 14 de abril un par de docenas de grupos medievalistas locales, nacionales y extranjeros se presentan en cuatro espacios abiertos de la ciudad, y en un auditorio. El programa se puede consultar en: hermandadmedieval.com/Programa2012.jpg

Se ha criticado a estos festivales por su artificialidad en un país y un continente que no conocieron el feudalismo. Pero aceptemos que son un pasatiempo que les permite a muchos recrear valores nobles y caballerescos que tanta falta nos hacen en el México violento de hoy. Además, la estética medieval ha conquistado los gustos de niños y jóvenes, que se solazan en la alegre parafernalia que adorna los encuentros góticos. Todos nos hemos soñado alguna vez como caballeros de brillantes armaduras, ellas como damiselas de estirada elegancia, o bien como bravos soldados que blanden enormes espadas contra temibles paganos –claro: nadie se sueña como siervo de la gleba…

Mi amigo Prado es un sesentón que ha dedicado su vida no sólo a hacer el bien a los demás, sino también -y tal vez sobre todo- a hacernos reír y sonreír, a ayudarnos a ver que la vida no debe tomarse tan en serio y que si vinimos a este mundo no fue para pasarla mal. Afirmo que nos hace mucha falta tener a más gente que, como él, vivan volcados en el servicio a los demás, pero armados del arsenal de la alegría.

Prado es un ingeniero evadido de los cálculos, a los que un día dejó en un frasquito y optó por la farándula, la escritura y la alegría. Fue fundador -o casi- de “Los Juglares” hace 40 añotes, cuando la vida cultural de Guanajuato se enriqueció con ese grupo de cómicos de la legua, que combinan el arte de la narración poética de los hechos del momento -cronistas a veces serios, a veces chuscos- con las suertes del malabarismo, la mímica, la arquería y la música. El buen humor y la pluma abundante de este actor, siempre enamorado de su oficio, le han dado a Los Juglares mucha materia para mantenerse al día en sus reseñas jocosas de la cotidianidad, la política, los deportes y la interpretación cuevanense de la realidad.

Como otros personajes emblemáticos de Guanajuato capital como el Flaco Arias, Enrique Hagen y otros muchos, Prado ha sido fundador de instituciones icónicas y perdurables. Muchas de ellas vinculadas a la Universidad de Guanajuato, nuestra casa de trabajo. Inició el grupo de teatro “Batracio” hace 30 años, con el que ha montado más de 200 obras, varias de ellas de su autoría.  En 1999 ganó la bienal estatal de teatro con “El diablo en el jardín”, de Alejandro Licona. Luego fundaría el grupo “A capa y espada”, que recrea leyendas en las calles de Guanajuato. Recién concretó la puesta en escena de “Se vende un voto”, muy a tono con este periodo electoral.

Fue fundador de uno de los tres grupos locales de los Boy Scout, donde es líder de una amplia manada como de cincuenta chicos, que todos los sábados se reúnen en Los Pastitos. Con frecuencia los involucra en actividades de solidaridad social, además de las naturales del gremio que fundó lord Baden-Powell en 1907. También organizó a los “médicos de la risa” locales, que a la manera de Patch Adams combaten el dolor con el humor.

Desde hace 14 años conduce el programa radiofónico “Guanajuato en las rocas”, en Radio Santa Fe de Guanajuato, donde despliega su admirable capacidad de improvisar comentarios jocosos sobre el acontecer local. Además escribe una columna para el semanario Chopper, donde explora los intersticios de la guanajuatidad.

El inquieto divo ha encabezado o participado en iniciativas de carácter político o ciudadano. En 2003 fue candidato del efímero Partido Liberal Mexicano a la presidencia municipal de Guanajuato; logró los votos suficientes para obtener una regiduría para el partido. Aprendió la lección y no volvió a la política partidista. En 2010 se involucró fuertemente en el movimiento ciudadano que defendió de las garras de la especulación urbana los bajos de los cerros de La Bufa, Los Picachos y el Hormiguero, de tanta significación histórica y cultural para esa ciudad. También se ha afanado en el rescate del espacio ecológico de El Orito, a donde acude con regularidad a reforestar.

Hoy día es consejero distrital del Instituto Federal Electoral, donde me felicito de colaborar con él. No sólo por su compromiso con los demás, sino por su inmutable y pegajoso buen humor. ¡Nada hay más serio que la risa!

luis@rionda.net – www.luis.rionda.net – rionda.blogspot.com

Luis Miguel Riondahttp://www.luis.rionda.net
Antropólogo social. Consejero electoral del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato (IEEG). Profesor ad honorem de la Universidad de Guanajuato. luis@rionda.net – www.luis.rionda.net - rionda.blogspot.com – Twitter: @riondal

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