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miércoles, mayo 22, 2024

El obstáculo de las buscadoras

El reciente hallazgo de una fosa clandestina en el municipio de Abasolo, es un recordatorio de la persistente realidad que enfrentan los familiares de personas desaparecidas y con ello el obstáculo de acceder a respuestas por la falta de transparencia por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE).

Norma Patricia Sánchez Barrón, voz representativa de Una Luz en Mi Camino, expresó la frustración compartida por muchos al señalar la opacidad que rodea el recuento oficial de cuerpos y la lentitud en la identificación, pidiendo acceso a la galería de fotografías e información relacionada con los resultados de la exhumación; algo que se convierte en una necesidad vital para las familias que esperan desesperadamente noticias sobre sus seres queridos desaparecidos.

La falta de transparencia de la FGE y la lentitud en el proceso de identificación de cuerpos solo agravan el dolor de quienes buscan respuestas, y por lo tanto es fundamental que las autoridades reconozcan el papel crucial que desempeñan los colectivos de búsqueda en esta causa, donde más que buscar responsables quieren encontrar a  sus familiares.

La verdad y la justicia son derechos inalienables que merecen todas las víctimas y sus familias, y es responsabilidad del Estado garantizar que se cumplan.

Empresarios poco dispuestos

Muy pronto los restaurantes y bares de León, que vendan bebidas alcohólicas, estarán obligados a poner a disposición de sus comensales la prueba de alcoholimetría.

Y aunque el reglamento señala que será una obligación de parte de los establecimientos, no todos dicen estar en disposición de comprar los aparatos para poder efectuar las pruebas, que permitan apoyar en la prevención de accidentes ocasionados por el consumo excesivo de alcohol.

Las autoridades locales están dispuestas a apoyar a pequeños comercios para que adquieran los aparatos y se pongan al corriente con el reglamento. Es decir, de nuevo “papá gobierno” saliendo al rescate.

El propio Manuel Bribiesca, presidente de la Canirac, ha reconocido públicamente que son pocos los empresarios en la disposición de ponerse al corriente con lo que señala el reglamento y que, hasta este momento sólo serían unos cuatro restaurantes los que podrían dar arranque con esta prueba.

La pereza de los empresarios para cumplir con este reglamento queda más en evidencia si se considera que incluso, la prueba podría tener un costo para los usuarios, es decir que la inversión para adquirir estos aparatos, podría ser recuperada pronto.

En tanto una cosa u otra, nomas no avanzan las medidas propuestas por el Municipio de León para prevenir los casos de conductores ebrios.

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