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viernes, septiembre 30, 2022

Simulacro para la realidad

19 de septiembre es una fecha que da susto. La primera vez que un temblor catastrófico azotó a México en este día fue en 1985 y el saldo de estima en, al menos, 10 mil muertos.

Desde entonces y para conmemorar la noble labor de los rescatistas, en el país se conmemora el Día Nacional de Protección Civil y se realizan simulacros para que todos, en Ciudad de México y en el resto del país, sepan qué hacer en caso de sismo.

La vida puso a prueba a los habitantes de Ciudad de México, de nueva cuenta el 19 de septiembre de 2017… ¡tembló!

Y ahora, en este 2022 tembló nuevamente y justo el 19 de septiembre. Ya de por sí es una sorpresa pues los expertos como el matemático Luis Gonzali estiman que la probabilidad de repetir tres sismos en una fecha es del 0.00000024%.

Lo más sorprendente para los leoneses es que tembló aquí, en una zona que no es considerada sísmica y donde, por lo general, los simulacros se toman a la ligera: sólo por cumplir, sólo por fingir.

El simulacro se hizo real y muchos leoneses tuvieron que ser desalojados de sus centros de trabajo, de hoteles y edificios. Y este sismo dejó ver lo poco preparados que estamos para afrontar una situación así, en una ciudad donde ni siquiera hay alertas sísmicas.

Solo para la foto

Hay maderas que nomás no agarran el barniz.

Ese es un resumen muy concreto de la administración municipal de Celaya, porque todo indica que es imposible que se sensibilice con la situación que viven sus habitantes.

Lo ha demostrado tratando de minimizar la enorme inseguridad que existe en su territorio.

Lo hace ahora creando la Célula de Búsqueda de Personas Desaparecidas a que está obligado, pero sólo por cumplir con el requisito. Sólo para la foto, como lo denunciara Naylea Carreño, integrante del colectivo `Una promesa por cumplir´.

La declaración de Naylea no es menor, en realidad se trata de una muy grave acusación de la inactividad de una de los organismos municipales esenciales en este momento.

Con ello, el municipio hace ver su falta de empatía y de un compromiso real para disminuir la inseguridad y para encontrar a sus desaparecidos.

El Ayuntamiento de Celaya seguirá siendo de esas maderas que no agarrarán nunca el barniz, y que por lo mismo, tal vez nunca debieron ser madera.

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