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jueves, diciembre 8, 2022

CEB y el subejercicio de la ineficiencia

En momentos en los que los colectivos de familias de personas desaparecidas en Guanajuato demandan más atención y fuerza estructural de la Comisión Estatal de Búsqueda (CEB), un reportaje de impacto nacional reveló el subejercicio que ésta ha registrado desde el primer año de su creación.

Se advierte que en 2020, año de creación de la CEB, se devolvió alrededor del 40 por ciento de los 4 millones recibidos ese año. Aunque se trató del semestre de creación de la dependencia, era imprescindible estructurarla para comenzar con las actividades en campo con el equipamiento y el personal requerido.

Para el 2021, el año de la consolidación de los proceso internos de la CEB, recibieron 12 millones de pesos que se debieron aplicar para obtener los bienes inmuebles, la tecnología y el equipamiento adecuado para ejercerlo de forma plena, pero de ahí se devolvió el 30 por ciento.

¿Dónde queda el argumento de los recursos limitados y los recortes presupuestales? ¿Cómo exigir más recursos cuando estos se devuelven a raudales?

Por ahora la respuesta de la CEB es la de señalar como “ahorros”, lo que es un subejercicio claro y descarado, mientras 18 colectivos demandan búsqueda, localización, atención y justicia, en un trabajo al que llegó tarde el Estado.

Este subejercicio no hace más que confirmar que la falta de capacidades, no sólo recae en la reducida estructura de la comisión, sino en la ineficiencia de una instancia con un tremendo reto por cumplir.

Una corporación sin pertenencia

Las denuncias que han interpuesto y dado a conocer públicamente los elementos de la corporación de policía de León, muestran que el ambiente laboral es pésimo.

Desde oficiales que han señalado el abandono de la administración municipal hasta las acusaciones de cumplir con una cuota de detenciones, solo indica que la promesa de dignificar este oficio se quedó en el discurso político y de campaña.

La denuncias públicas han servido, pues visibilizan la falta de atención de los elementos que día con día ponen en riesgo su vida, ya sean o no buenos elementos.

Lo más alarmante es la defensa de Mario Bravo, titular de la Secretaría de Seguridad de León tras estos antecedentes, pues parece minimizar los hechos, ya que para él todo va viento en popa.

Tanto León como en otros municipios, es importante la dignificación urgente de las corporaciones, pues es la institución la primera respondiente en atender las condiciones de los oficiales, que históricamente han sido menospreciados por la ciudadanía al grado que más allá de sentirse seguros, hay un miedo colosal que no permite que se recupere la confianza, y que lamentablemente parte desde la falta de pertenencia que hay de la administración de León hacia los policías.

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