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jueves, julio 29, 2021

Desnormalizar el abuso sexual en antros, caso Rey Compadre

¿Cómo es posible que un antro sea multado y clausurado por un pleito de borrachos, pero
no por una violación dentro de sus instalaciones? No hay excusa, quizá por
protocolos legales, pero incluso en ese caso habría que revisar los protocolos y los
reglamentos para que contemplen incidentes como el ocurrido en El Rey Compadre el
pasado 19 de mayo, denunciado por el colectivo feminista “Las del Caldero” en su página
de Facebook.

Relatar nuevamente los detalles sería revictimizar a la afectada.

Hasta hoy 25 de mayo, aunque el establecimiento ya fijó una postura y despidió al
acusado, el negocio no ha sido sancionado y tampoco se sabe si haya una investigación
por parte de la autoridad reguladora del establecimiento, pese a que se tiene
conocimiento de “una denuncia de una mujer en contra de un mesero de un bar por el
delito de violación”, en palabras mochas de la Fiscalía. Lo cual coincide con lo denunciado
por el colectivo feminista.

Pero el reclamo de esta editorial no es con el afán de afectar al establecimiento, sino con
el ánimo de que no sea normal que una agresión sexual al interior de cualquier negocio de este tipo, ocurra sin consecuencias para el mismo, porque legalmente éste es el responsable de la integridad física de todos sus clientes mientras estos se encuentren al interior, y por ello debería tener a su personal capacitado y sensibilizado en todo sentido.

¿Cuándo habrá sido la última vez que El Rey Compadre (o cualquier otro antro) dio una
capacitación en materia de violencia de género a sus empleados? Quizá la respuesta es
nunca.

Los abusos en este tipo de negocios lamentablemente son comunes y normalizados por
sus dueños y trabajadores, por eso sabemos que en un bar no se bebe de una botella que
no fue abierta frente a tus ojos, que no debes descuidar tu bebida para que no te le vayan
a poner “algo”, que hay que revisar el sello de una botella antes de abrirla, etcétera, pero
estas llamadas al autocuidado no debieran ser normales, pues solo evidencian que los
abusos ocurren, convirtiendo a muchos negocios de este giro en lugares no seguros y a la
autoridad en omisa.

Cada abuso al interior de un establecimiento es responsabilidad no sólo del agresor, sino
también del establecimiento mismo y por supuesto de las autoridades que regulan el
lugar.

Tras este incidente no bastan los operativos sorpresa, o las multas luego de ocurrido el
delito, se debe exigir capacitación a sus empleados. Ya va siendo hora de que la autoridad
y la sociedad misma exijan a los antros y bares que dejen claro a sus trabajadores que las
mujeres deben estar seguras.

Municipios “olvidadizos”, actuación en manifestación no es prioridad

El error que cometieron las autoridades municipales y la corporación de policía en León parece no ser suficiente para otras administraciones. Aún cuando hay una recomendación de la Procuraduría de Derechos Humanos de Guanajuato.

Aquella manifestación que pedía justicia por Evelyn, una chica que se atrevió a denunciar abuso sexual por parte de elementos en León y por lo que se generó una manifestación en agosto del año pasado que terminó en agresiones, violencia y más de 22 mujeres detenidas. Incluso agredieron a periodistas.

Finalmente el organismo emitió recomendaciones al municipio en donde confirmó que sí hubo agresiones, que estuvieron mal las detenciones pero sobre todo que eran necesario afinar protocolos. Por supuesto, León no es la única ciudad que necesita hacerla.

Luego del error de la administración leonesa, derechos humanos emitió un documento con las recomendaciones para todos los municipios entre ellas y muy importante: contar con una comisión de derechos humanos, hasta ahora solo tres municipios la tienen.

Incluso pidieron que tengan un reglamento sobre la actuación que deben tener los servidores públicos en las manifestaciones y no sólo feministas, sino cualquier en general. Este no solo para policías sino para todos los que tengan que intervenir en una manifestación.

Pero aunque el organismo da un plazo de cinco días para la respuesta a 17 municipios les valió o bien andan concentrados en otra cosa, ya que algunos de ellos sus presidentes tomaron licencia para reelegirse.

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