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martes, mayo 18, 2021

El alcalde hotelero

Armando López sigue sin darse cuenta que el Ayuntamiento capitalino lo designó como
presidente municipal interino.

Esto porque el también empresario hotelero sigue actuando solo en beneficio de su
gremio, ajeno a los intereses de la población que se supone que tendría que estar gobernando.

Ahora, ante la escasez de agua que sufre la capital, ha declarado que está considerando
que se apliquen multas a las personas que desperdicien el vital líquido; pero asegurándose
que tal disposición no aplique para los hoteleros.

Así pretende convertir a los dueños de los hoteles en una casta con privilegios a costa de
la ciudadanía.

Por si eso no fuera suficiente, ha reconocido que en los hoteles en los que hay albercas, no
se desperdicia el agua, porque ellos se surten con pipas.

Sí, burlando al Simapag, que por ley es el único proveedor de agua en la capital, resulta
que los hoteleros llenan sus albercas sin pagarle esos derechos al sistema operador, y
además evadiendo la ley y las más elementales medidas sanitarias.

¿Sabrá el alcalde que el agua proveniente de pozos suele estar contaminada con metales
pesados, que son altamente peligrosos?

Tal vez antes de plantearse cobrar multas a la población que obviamente no está
preocupado por gobernar, debería de regularizar la situación del gremio que representa,
para que dejen de evadir la ley y garanticen servicios salubres y de calidad a sus
huéspedes.

A pasos de tortuga en el legislativo

Los diputados van a paso de tortuga, un año después del comienzo de la pandemia por el COVID-19, deciden desahogar dos asuntos con trascendencia en materia de salud.

El primero de ellos la Ley Cubrebocas, una propuesta presentada por diputados del PRI y que planteaba multas de hasta tres mil pesos para quien no lo utilizara.

La resolución fue en sentido negativo, es decir, los integrantes de la Comisión de Salud decidieron mandar al archivo la propuesta porque dicen que lo que contempla ya está regulado.

Los municipios pueden imponer multas, algunos ya lo hacen, otros no y el uso de cubrebocas en espacios públicos ya es obligatorio por decreto federal y también local.

Según ellos las disposiciones ya están establecidas y podrían causar más confusiones, sin embargo, tras un año en contingencia hay algunos que todavía no entienden.

Los legisladores también “se pusieron las pilas” comprando equipo médico: un desfibrilador y un ventilador para atender cualquier emergencia.

Para comprar este equipo médico desembolsaron medio millón de pesos. La salud siempre es buena inversión, siempre que esté a disposición de todos, ojalá que el equipo se aproveche bien.

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