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miércoles, diciembre 8, 2021

El odio invisible en Guanajuato

Los crímenes de odio contra la comunidad LGBT+ en el país son invisibles para las autoridades. Activistas y organizaciones, han demostrado en los hechos que así es, tanto en la práctica como en el discurso.

En México, pocos son los estados que han incluido en su código penal la tipificación del delito de crímenes de odio por razones de orientación sexual, preferencia sexual o identidad de género. En febrero de este año Sinaloa lo incluyó en su legislación.

En el caso de Guanajuato, hasta hace poco la diputada de Movimiento Ciudadano, Dessire Ángel Rocha, ha propuesto incluir en la ley este nuevo tipo penal. Sin embargo, poco ha avanzado en las comisiones del Poder Legislativo.

Guanajuato ocupa el cuarto lugar nacional en estos crímenes, el último fue de Devanny Cardiel fue asesinada en su estética el pasado 05 de septiembre en la colonia Paseos del Molino en León, Guanajuato.

Le dispararon de forma directa con cuatro tiros que le quitaron la vida a la “miss” trans Guanajuato, pero hasta la fecha este crimen sigue impune. Muestra fiel pues, del desinterés oficial, como en muchas otros temas de la vida pública.

El Observatorio Legislativo, insuficiente

A decir del presidente del Observatorio Ciudadano Legislativo, Franco Padilla, esa instancia no puede hacer recomendaciones al Congreso para legislar en temas como la interrupción del embarazo o los matrimonios entre personas del mismo sexo.

Lo que resulta extraño, pues tres de las actividades que por ley les tocaría a los observadores ciudadanos son avaluar los índices de eficacia legislativa, el impacto social, así como la propia agenda del Congreso.

Al parecer la interpretación de sus facultades resulta muy evasiva de sus responsabilidades, pues es obvio que parte de la eficacia legislativa es hacer leyes acordes a la Constitución Federal, a las leyes nacionales y a los tratados internacionales que el país ha suscrito.

Eso debería ser parte de la agenda legislativa y del impacto social que se pretende que tenga.

La idea de un parlamento abierto que evalúe el desempeño de los y las diputadas, conlleva que de verdad estén legislando los temas relevantes para la sociedad, lo cual no están haciendo.

Al no hacerlo, ni están representando a los ciudadanos, ni están observando la realidad normativa del país.

Para figuras de ornato burocrático, ya tenemos muchas.

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