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viernes, junio 18, 2021

El silencio tras el homicidio de Javier Barajas Piña

Tras la desaparición de su hermana Lupita en febrero del año pasado, Javier se integró a la Comisión Estatal de Búsqueda, en la cual continuó hasta el pasado sábado en la noche que lo asesinaron.

Su trabajo lo hizo estar al tanto del hallazgo del cadáver de su hermana en la zona urbana de Salvatierra, un año después de desaparecia.

Javier siguió con la búsqueda de todos y cada una de las que faltan; de todas y cada uno de los que no están con nosotros. Lo hizo como un integrante formal de la Comisión, precisamente por eso es que su homicidio no solo debe verse a través del lugar común de la violencia generalizada, sino como la probabilidad de que haya tenido relación con las tareas de búsqueda que realizaba.

De ser así, la agresión a Javier va más allá de su vida, lo cual ya es sumamente grave, ya que representaría además un mensaje a esa instancia.

Sin duda se trata de una línea de investigación que debe ser esclarecida con la mayor inmediatez y transparencia.

Lamentablemente nadie, excepto los medios y las Comisiones Estatales y Nacional de Búsqueda nos hemos ocupado de la muerte de Javier.

Tampoco se han interesado del suceso los candidatos y candidatas a ocupar los puestos de elección.

No es que el homicidio de Javier haya pasado inadvertido, sino parece que ha sido incómodo y que el compromiso de esclarecerlo hace que se prefiera el silencio, no solo de los gobiernos, sino de los que aspiran a serlo.

Relevos políticos tras los asesinatos

Alma Rosa Barragán, quien fuera candidata de Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Moroleón, pasó a ser parte de los 28 contendientes que han sido ejecutados en este proceso electoral.

En Guanajuato, en el pasado proceso electoral, también fue ejecutado un candidato: José Remedios Aguirre quien intentaba ser alcalde de Apaseo el Alto mientras era abanderado de Morena.

Ambos casos lamentables, y también en ambos hubo relevos interesantes en las candidaturas.

A Alma Barragán la asesinaron a pocos días de finalizar la contienda y su hija Denisse Sánchez se quedó la candidatura. Así lo decidió Movimiento Ciudadano, pues Denisse estuvo acompañando a su mamá durante toda la campaña.

Hace tres años, cuando asesinaron a José Remedios, fue su esposa María del Carmen Ortiz la que se quedó con la estafeta y ganó la alcaldía.

La violencia política era un fenómeno no usual en Guanajuato. Hasta 2015, poco se hablaba de atentados y mucho menos de asesinatos. ¡Qué mal que en este proceso, además de a Alma, también Sarahí Figueroa candidata del PVEM a una diputación local, fue agredida a pedradas y balazos!

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