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miércoles, agosto 17, 2022

En duda la procuración de justicia

Mañana se cumplirá una semana del brutal homicidio de Enrique Sosa, reportero gráfico en retiro y quien ahora trabajaba en el estacionamiento de un conocido restaurante de la ciudad de León.

A pesar de estar plenamente reconocido el homicida y la manera en la que se dieron los hechos, pues ambos quedaron plenamente evidentes en varios videos que han circulado en redes, lo cierto es que el homicida sigue libre.

Y no solo sigue libre, sino que de acuerdo a diversos rumores, se habría comunicado con la familia de Enrique tratando de conseguir el perdón penal de los hechos.

De ser ciertas estas versiones, pareciera que al homicida se le están dando todas las facilidades para que intente adelantar acuerdos que lo beneficiarían en el proceso penal, antes de ser detenido.

Pero no sería la única irregularidad. Todo indica que el homicida salió del área del restaurante en estado de ebriedad, incluso con su bebida en la mano.

De confirmarse, entonces a nadie del establecimiento comercial le importó, siquiera la posibilidad de que esa persona saliera a conducir un vehículo, ¿Será que no les importa ni la seguridad de su propio personal, con tal de vender todo el alcohol que alguien quiera tomarse?

Lo cierto es que en el homicidio de Enrique Sosa se deben aclarar muchas cosas. La primera es por qué no se está procurando justicia.

El IMSS chicaneando la salud

Julio, un niño de siete años tuvo que promover un juicio de Amparo -a través de su madre, Verónica Matamoros-, para tratar de obtener el medicamento que requiere.

Julio padece la enfermedad de Addison, la cual afecta fundamentalmente el funcionamiento de las glándulas suprarrenales.

El medicamento que requiere Julio se encuentra prescrito por especialistas del Hospital de Alta Especialidad, sin embargo, siendo el Instituto Mexicano del Seguro Social quien debe de otorgarlo, simplemente se ha negado.

Esta negación a dar un servicio tan básico y elemental para la salud de un niño llevó a Verónica Matamoros, la madre de Julio a tener que acudir a un juicio de Amparo. Un largo y angustioso peregrinar.

Julio y Verónica ganaron, pero no…

Un juez federal determinó la obligación del IMSS de suministrar el medicamento que requiere Julio para superar su enfermedad, sin embargo el IMSS no solo se sigue negando a administrarlo, sino que ahora recurre a todas las argucias legales para retrasar y hasta intentar revertir la orden judicial.

El Seguro Social presentó un recurso que hará que la decisión se revise por otro tribunal; mientras eso ocurre Julio seguirá esperando el medicamento que necesita para paliar su enfermedad.

Cuando se usa la ley y sus chicanas para escamotear la salud de un niño, es que alguien no ha entendido las prioridades de este país.

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