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viernes, julio 19, 2024

FGE dilata justicia

El feminicidio de Milagros Montserrat quedó videograbado. Las imágenes tan perturbadoras se hicieron virales y gracias a eso, se logró identificar a Miguel de Jesús, el hombre que la mató, y que poco después decidió entregarse a la policía pues no soportó la presión mediática.

Alguien pensaría que en un caso así, con el momento grabado en vivo y un feminicida que se entrega voluntariamente, el proceso para dictar sentencia y obtener justicia, tendría que ser sencillo y rápido, pero no.

Han pasado 10 meses y la audiencia para Miguel de Jesús se ha aplazado en cuatro ocasiones, en un juicio que se supone sería “abreviado”, pero que por el contrario, ha sido lento y tortuoso para los familiares de Milagros.

Ahora uno de los motivos fue que el fiscal del caso no estaba preparado y que en esta audiencia, él pensaba presentarse a sí mismo como testimonio, con lo que faltaría a la objetividad y lealtad.

El punto es que este cambio de imprevisto en el fiscal, sumado a si se ordenó el proceso abreviado, son cuestiones a las que deberá responder Carlos Zamarripa Aguirre, pues la jueza del caso, emitirá un documento para que sea el propio titular de la Fiscalía General, quien aclare el tema.

Otra vez las momias

Otra historia ocurrió con una de las momias de Guanajuato, tras otra manipulación de los cuerpos sin recurrir al INAH. En esta ocasión, sin embargo, ocurrió que la institución federal pudo confirmar, lamentablemente, el desprendimiento del brazo de uno de los cuerpos, posiblemente debido a este arbitrario movimiento.

El Gobierno Municipal de Guanajuato por supuesto que lo niega y enseña imágenes de una momia sin un brazo afirmando que se trata de la misma de la que habla el INAH, y sosteniendo que ese daño ocurrió antes de que el alcalde llegara al gobierno.

Sin embargo, hay una colección fotográfica que también debería estar en posesión de la administración, pero que no citan: una del 2017, en la que se acredita que la momia “El Apuñalado”, contaba con ambas extremidades.

Ante esto, la regidora Paloma Robles anuncia que presentará una nueva denuncia (similar a la que promovió en 2020 y no se judicializó), ante la Fiscalía Especial contra la Corrupción. Esta vez con la ventaja de que el INAH acredita el daño a los cuerpos a través de un boletín oficial.

¿Funcionará? Se antoja poco esperanzador. No por la regidora, sino por el letargo con el que funciona la burocracia y los compromisos que podría tener la propia Fiscalía. Pero ¿qué más queda?

¿La Contraloría? Desde la penosa historia del choque se ganó la desconfianza de la gente.

¿El INAH? Busca una solución diplomática ante el estridente actuar con el que acostumbra a responder el alcalde, como la absurda acusación de que el Instituto “se quiere llevar” a las momias. Algo que en reiteradas ocasiones se ha desmentido.

Sólo queda el reproche de algunos ciudadanos indignados y la prensa, algo que el alcalde ha aprendido a que no le inmute.

Y es que mientras no haya una consecuencia ante la manipulación arbitraria de los cuerpos, el escenario no se ve alentador. Al frente de la administración capitalina quedará Samantha Smith y a nivel federal repetirá Morena, por lo que es muy posible que continúe esa narrativa simplista de tachar cualquier observación del INAH (una institución federal), como de tinte “partidista”, para justificar el actuar irresponsable de la administración.

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