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martes, octubre 26, 2021

La resistencia del alcalde de Irapuato

El alcalde, Ricardo Ortiz Gutiérrez dice que una disculpa pública no le quita nada y si es así, pues por lo menos debería de ponerles fecha antes de que termine su administración, este próximo 10 de octubre.

Y es que aunque el munícipe asegura que no se quiere meter en pleitos, lo cierto es que le pone ‘peros’ a las recomendaciones que ha resuelto la Procuraduría de Derechos Humanos por dos casos completamente distintos.

Desde la lógica del alcalde, deben concluir procesos e investigaciones para que en cada caso se asuman responsabilidades, en tanto la suya, es una disculpa pública que es lo de menos y al mismo tiempo lo más difícil para las dos familias de las víctimas: Cristián de 12 años quién fue asesinado y otro joven que resultó herido de bala, cuyo presunto responsable es un policía que intervinó en un operativo por el robo de un tinaco.

Pero quizá lo más complicado para Ricardo Ortiz derive del pago de compensación por la muerte del adolescente, los gastos médicos del joven, a lo que se sumaría la atención médica y psicológica para ambas familias.

Es por ello, que reprochó que la Procuraduría no haya respondido a la prórroga que solicitó para cumplir con las recomendaciones, en tanto concluye el proceso penal del uniformado, que actualmente se encuentra en prisión preventiva.

No contento con esto, solo pasaron algunos días para que se sumará otra resolución más de la Procuraduría, tras la queja interpuesta por la juez Administrativa, Sandra Baeza.

De nueva cuenta, Ricardo Ortiz pero ahora junto al síndico del Ayuntamiento, Jaime Antonio Viveros, quienes por violar el derecho al trabajo, el trato digno y la no descriminación, tienen que ofrecer una disculpa pública a la funcionaria.

Por segunda ocasión, el alcalde, volvió a victimizar a Sandra Baeza, de quién argumentó tiene asuntos pendientes en Contraloría Municipal por quejas hechas por ciudadanos.

La política ambiental fallida de Navarro

Una vez más el cerro de la Bufa y sus alrededores, que han sido declarados como Zona de Conservación Ecológica, están en riesgo de ser urbanizados, nada más y nada menos que por el alcalde capitalino Alejandro Navarro Saldaña.

Navarro salió con la sorpresa de que va a buscar cómo sí cambiar el uso de suelo de un predio que se ubica en las faldas de la Bufa, después de que fue uno de los principales detractores de la urbanización de esa zona en 2009.

Incluso, fue uno de los que abanderó el plebiscito para revertir el uso de suelo que dio el Ayuntamiento entonces encabezado por el alcalde priista Nicéforo Guerrero para concretar un desarrollo inmobiliario que beneficiaría a la familia Marcocchio, ahora patrocinadora de las campañas de Alejandro.

Llama la atención la ligereza con la que ahora, el que en su momento se llamó el defensor de la Bufa y con eso se ganó popularidad, quiere hacer lo imposible para que la empresa hotelera Camino Real, construya un lujoso hotel y un mega estacionamiento cuya inversión rebasa los 300 millones de pesos.

La defensa que encabezó de los cerros cuevanenses el alcalde que va por su segundo periodo, perdió sentido al priorizar los intereses del sector empresarial al que pertenece.

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