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viernes, julio 19, 2024

Leyes en papel

En papel, las leyes casi siempre resultan ideales y útiles, pero a la hora de ponerse en práctica, muchas de ellas terminan siendo obsoletas y difíciles de cumplir.

Tal es el caso de la Ley de Bebidas Alcohólicas, misma que establece que cualquier restaurante o bar que venda alcohol, deberá poner a la orden de sus clientes la posibilidad de que se practiquen una prueba de alcoholimetría para evitar que conduzcan en estado de ebriedad.

Algunos pocos restauranteros de León ya hicieron todo lo que les correspondía para actuar conforme a ley y adquirieron sus aparatos para practicar estas pruebas -endeudándose o haciendo un guardado para hacerse responsables-, pero en realidad, casi ningún cliente las solicita.

Para Manuel Bribiesca, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera en León, esta medida requiere mayor difusión por parte de las autoridades estatales y municipales, quienes la impulsaron.

Los restauranteros no pueden obligar a los clientes a realizarse una prueba de alcoholimetría antes de salir, y eso los imposibilita a contribuir a poner en práctica la ley; aunque no por esto, les quita la obligación de contar con alcoholímetros.

Bien por los empresarios que ya hicieron su parte, pero el papel de las autoridades y de los ciudadanos queda corto, pues de nada sirve este apartado de la ley si no hay una correcta promoción para que los comensales hagan uso de los aparatos de alcoholimetría.


La libertad de expresión bajo amenaza

Los dichos del alcalde de San Miguel de Allende, Mauricio Trejo Pureco contra la periodista Ana Luz Solís Frías pone en evidencia una alarmante falta de respeto hacia la libertad de expresión y el ejercicio periodístico.

Los insultos vertidos por Trejo Pureco no solo representan un ataque personal, sino que también socavan el derecho fundamental de la prensa a informar y criticar sin miedo a represalias.

El hecho de que el edil priista haya incitado públicamente a la violencia verbal contra Solís Frías es un acto gravísimo, dado que la función de los periodistas es esencial para la democracia, y su labor debe ser protegida por las autoridades, no atacada.

El Consejo Estatal ha instado a Trejo Pureco a ofrecer una disculpa pública, una acción necesaria ante la falta de compromiso del municipio con la libertad de prensa.

En un estado de derecho, es imperativo que todas las autoridades garanticen el pleno respeto a los derechos humanos y contribuyan a la gobernabilidad y la paz social.

En tiempos donde la información veraz y oportuna es más crucial que nunca, el respeto a los periodistas y su trabajo debe ser una prioridad para todos los niveles de gobierno.

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