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sábado, julio 2, 2022

¿Los colores no hacen una ciudad de primera?

Cuántas veces no hemos escuchado en discursos de las autoridades que quieren que los municipios y el Estado sean de primera, incluso hacen comparaciones con otros países y la aspiración a ser como ellos… claro no en todo.

Para la tradicional marcha del orgullo en León, los colectivos han pintando el cruce del bulevar Adolfo López Mateos a la altura de Parque Hidalgo. Este año hubo dos pintas una que desapareció y la otra no.

Aunque a través de LGBTIQ Rigths en Guanajuato se pidió permiso a las autoridades para que el cruce de López Mateos, con la calle Hermanos Aldama fuera pintado, tal como lo mostraron en redes sociales, el día de ayer ya ni había colores.

La advertencia de esto la tuvieron desde la madrugada del sábado a decir de Juan Pablo Delgado, activista que señaló que un servidor público les comentó que para el lunes ya no habría pinta.

En una metáfora, Delgado señaló que esto es muestra de la constante negación de derechos pero además además así como simulan que no hay personas de diversidad y de un día para otro hacen de cuenta que no existen.

El municipio de León fue rápido a diferencia de otras veces para argumentar que se trata de seguridad vial, y que por ello se regresó al color blanco.

¿Será que los colores no se notaban? Usuarios en redes sociales hicieron lo propio, comparar otras ciudades ciudades otros países como el recien visitado por el gobernador, en donde a diferencia de León las pintas siguen intactas.

La rueda de la fortuna de Navarro

La instalación de la rueda de la fortuna que hoy está en la Plaza de la Paz, se mencionó brevemente el mismo día en que se dio a conocer el cartel de los grupos para las fiestas de San Juan, pero no se esperaba que el presidente municipal decidiera colocarla frente a la Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato.

Se esperaría que después de la experiencia con el INAH, por el Nuevo Museo de las Momias (MUMO) o la misma construcción frente al Pípila, tendrían mucha más precaución con evitar dañar el Patrimonio Mundial.

Que el alcalde, o el director de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial, quienes tienen mucha experiencia en el gobierno municipal ignoren que cualquier elemento de las dimensiones que tiene la rueda de la fortuna se coloque en el Centro Histórico, frente a edificios emblemáticos como la Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato, aunque sea de forma temporal, sin antes consultar al INAH, es igual de preocupante a que a pesar de conocer esto, decidan ignorarlo.

Rápidamente se repite la misma narrativa que con el MUMO: quienes están en contra de la rueda de fortuna no quieren que Guanajuato avance, están en contra del desarrollo económico, sólo son unos cuantos guanajuatenses los que se oponen. Y se regalan dos mil boletos para que la ciudadanía rápidamente aproveche el regalo juego mecánico, antes de que el villano INAH decida arbitrariamente quitarla.

La rueda de la fortuna es un juego mecánico que pueden disfrutar muchísimos guanajuatenses por las fiestas de San Juan y la Presa de la Olla, si se hubiera decidido tener la responsabilidad de colocarla en otro lugar. Insulso para las personas con discapacidad motora, que tienen pase gratuito y que difícilmente acuden al centro.



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