- Publicidad -
lunes, noviembre 28, 2022

Resistencia a pedir disculpas

El alcalde de Guanajuato, Alejandro Navarro exhortó al antro ‘Guanajuato Grill’ a que cumpla de la forma en se acordó, con las disculpas públicas a Amy, tras haberla discriminado.

Reconoció que “se están haciendo un poco patos”, pues las disculpas las ofreció el gerente.

No fue un posicionamiento desde las redes sociales del antro, que fuera permanente y sincero, pues en la disculpa a través de historias en Instagram que hizo después, no reconoce que se haya cometido discriminación; no hay una intención de educar sobre la transfobia y además de justifica el actuar del personal con la joven.

Si bien, es importante reconocer las omisiones del Grill con Amy, no hay que olvidar que el gobierno municipal tampoco puede dar el ejemplo de cómo cumplir con disculpas por violaciones a derechos humanos con la comunidad trans.

Hace unos meses y muy fuera del tiempo establecido por la Procuraduría de Derechos Humanos de Guanajuato, se emitió un documento de “disculpas institucionales” a Kaheli y a su entonces pareja, por discriminarlas. Por alguna razón que autoridades dicen desconocer, los documentos se filtraron a medios, exponiendo los nombres completos de las dos víctimas.

El alcalde, por su parte y ante tal vez, la presión de no haber ordenado a tiempo a los responsables que pidieran perdón, dijo que estaban retrasadas porque los acusados querían antes cuidarse jurídicamente y se aventó, sin estar Kaheli presente, las disculpas.

Días después, se ofreció el documento frío de disculpas institucionales.

La resistencia a pedir perdón, comunica claramente que la intención no es genuina. Se comunica con cierta inmadurez institucional y obstinación a reconocer un mal comportamiento ante algo grave, como es la violación a derechos humanos.

Armados sin valor

Policías fueron agredidos con granadas y rifles de asalto, armamento exclusivo de las Fuerzas Armadas.

Sin importar las 110 armas que la Secretaria de Seguridad Ciudadana de Celaya anunció que logró asegurar en operativos, parece que no hay forma de contener que los delincuentes tengan acceso a las armas.

Obsoletas podrían resultar las campañas de desarme que promueve el Ejército Mexicano, porque un delincuente no irá a entregar su arma, el esfuerzo quizá debería enfocarse en detener el tráfico de armas.

Y si bien más y mejores armas son dotadas a los policías, más armas también llegan a los delincuentes y sin miramientos, las usaron para asesinar a nueve policías en un año en Celaya.

Las armas fueron inventadas para protección y ofensiva letal, pero las armas perdieron valor, sobre todo cuando no se da valor a la vida.

Más noticias

Comentarios

spot_img