- Publicidad -
domingo, mayo 16, 2021

Semáforo verde ¿de verdad?

Iniciamos la semana con la sorpresa de que todo el estado está en semáforo verde, al menos en opinión de la autoridad federal de salud.

Sí, ese semáforo que indica que “se permiten todas las actividades, incluso las escolares”.

Es cierto que los contagios han bajado y con ello afortunadamente también los decesos por la Covid-19, a pesar de que los pronósticos, sobre todo después del relajamiento del periodo vacacional de Semana Santa, habían sido en sentido contrario, sin embargo parece un optimismo peligroso mandar el mensaje que se puede reactivar “todo”.

Esto es, según el gobierno federal podríamos regresar a lo que era nuestra normalidad, como si no hubiera pandemia, con la indicación expresa de que ya podemos salir, solo con precaución y prevención.

¿De verdad es prudente declarar que se pueden retomar todas las actividades, en plena pandemia?

Las autoridades de salud estatal han opinado que no. No estamos en condiciones de bajar la guardia, de relajar medidas, de arriesgarnos a más contagios y más muertes.

Por eso sería mejor que la federación considerara las opiniones de las autoridades estatales, sobre todo antes de echar campanas al vuelo y mandar este tipo de mensajes, que generan una enorme confusión en la sociedad.

Los contagios no están controlados, el virus está presente infectando con mutaciones cada vez más contagiosas, apenas se ha vacunado a un aproximado de un 10 por ciento de la población, lo que quiere decir que la coordinación y la prudencia serían mejores mensajes.

Zaldívar, una “cautela” sospechosa

El hecho de que el presidente de la SCJN y del Consejo de la Judicatura Federal haya salido a declarar que esperará la decisión que tome el pleno de la Corte sobre la polémica reforma que tienen como dedicatoria a su persona, no es una buena señal.

En cualquier otro asunto en el que Zaldívar no tuviera un conflicto directo, su cautela sería muy entendible, sin embargo en este caso no podrá votar, al menos no sin violar la ley, por lo que perfectamente podría dar su punto de vista sobre la inconstitucionalidad del transitorio en cuestión.

Tomando en cuenta que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha reconocido que la reforma lleva como dedicatoria la necesaria permanencia del actual líder de la Corte, es un pésimo mensaje institucional, del que el ministro presidente debió deslindarse.

No hacerlo, al menos oportunamente, provoca que desde la propia Presidencia de la Corte se pongan en duda las instituciones.

Más noticias

Comentarios

spot_img