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martes, octubre 26, 2021

Yulma marca su propia agenda

El grupo parlamentario del PRI, en el Congreso local lo integran, igual que en el periodo anterior, apenas cuatro legisladores.

El problema no solo es ser pocos, sino las fuertes divisiones que existen entre ellos. Por un lado: Ruth Tiscareño, Alejandro Arias y Gustavo Adolfo Alfaro, mientras que por el otro, en solitario: Yulma Rocha

Lo cierto es que a pesar de sus diferencias lograron nombrar, por unanimidad, a Alejandro Arias como su coordinador.

Sin embargo Yulma marcó desde el primer día, que ella tendrá su propia agenda, y cuestionó que la paridad de género no se vea reflejada en los órganos de dirección del Congreso.

Uno de ellos, precisamente el que reúne a los coordinadores de las fracciones. Una sutil manera de criticar incluso la determinación de su partido y de evidenciar un machismo dominante que se resiste a perder esas posiciones.

Habrá que esperar la iniciativa que anunció, pues será interesante, tanto la reacción de su partido, como la del resto de los integrantes de esta legislatura, para ver que tan reales son los compromisos por la paridad de género.

“Elvira dice haber cumplido en seguridad… cuestión de percepción” 

“Cumplí lo que prometí en seguridad”, presumió muy orgullosa Elvira Paniagua Rodríguez, presidenta municipal de Celaya en su tercer informe de gobierno. Y claro, la alcaldesa tiene razón, el policía raso tuvo un aumento salarial al pasar, en número cerrados, de 11 mil pesos a los 16 mil pesos al mes, claro serían 14 mil si les restamos los 2 mil pesos en vales de despensa.  

Dicen que la seguridad es cuestión de percepción, y quizá para la alcaldesa también, porque fue el Gobierno del Estado quien aportó más de 200 millones para equipos: patrullas, uniformes y armas.

Mucha queja porque la Federación recortaba presupuesto, pero se omitió decir que de ahí se tomó el recurso para uniformes y capacitación, eso sí, aún nadie sabe quién le compró los uniformes muy distintos que usan los expolicías federales.

Y ya que nos referimos a los más de 140 policías exfederales que llegaron a Celaya para sumarse a la Dirección de Seguridad Pública, nadie, pero nadie, sabe cuánto ganan, su rango y términos laborales.

Eso sí, sin números concretos por no ser conveniente, Paniagua Rodríguez aseguró que se incrementó un 15 por ciento la fuerza operativa, triste revés cuando no se pudo reducir el déficit de 200 elementos, sobre todo porque 399 elementos causaron baja en tres años.

Muchos se preguntan dónde están los 10 millones de pesos que donó Gobierno del Estado y que quedó en manos de la alcaldesa y de Juan José González, entonces secretario de Seguridad, porque no hay un Centro de Control y Comando, tampoco se lograron ubicar las cámaras de video vigilancia y los botones de pánico con video cámara enlazados al C4.

Pero como la alcaldesa siempre reconoció que la seguridad de Celaya es el tema principal, destinó 725 millones de pesos para acciones de seguridad, pero la mayoría de ese recurso fue para rescate de espacios público, mejora de imagen urbana, bardeados de escuelas, pavimentaciones, alumbrado, bueno que mal tiene echarse aire con las dos caras del abanico, presumir acciones sociales y de seguridad al mismo tiempo.

Alguien sabrá por qué no se activaron en tres años las comandancias de San Juan de la Vega y Rincón de Tamayo, que por cierto no cumplen con los requerimientos, pero se prefirió “olvidarse” que hacer mejoras y operarlas para evitar cargar con la culpa de la pasada administración.

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