- Publicidad -
domingo, junio 13, 2021

Elecciones locales observadas, 1

El fin de semana pasado acudí al estado de Baja California como parte de un grupo de observadores electorales del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato. La observación electoral es una actividad que es ejercida no sólo por el ciudadano común —en términos de un derecho garantizado por la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales en sus artículos 8 y 217—, sino también por las autoridades electorales, como el INE y los Organismos Públicos Locales (OPLE). En el caso del IEEG se busca el intercambio de experiencias entre los OPLE para identificar buenas prácticas, innovaciones, áreas de oportunidad, fortalezas y debilidades, siempre en términos comparativos. El Plan de Trabajo de la Observación Electoral 2019 del IEEG explica que “La observación es un método efectivo de enseñanza-aprendizaje porque el grupo de observadores adquiere un mayor conocimiento del contexto dentro del cual se desarrolla el proceso electoral en otra entidad. Los observadores pueden externar una opinión informada de los resultados electorales y propuestas integrales sobre potenciales mejoras en el futuro.”

El pasado domingo se desarrollaron comicios en seis entidades del país. El IEEG consideró importante observar los procesos de Puebla, Tamaulipas y Baja California, para lo cual definió y capacitó a tres equipos, con un total de 28 personas, desde técnicos hasta consejeros. Todos acudimos armados con un manual específico para cada entidad y cuestionarios que nos orientaron sobre los tópicos a observar y dialogar con las contrapartes. Notificamos y acreditamos nuestra participación, y se realizaron visitas previas para testimoniar alguna fase preparatoria.

En mi caso acompañé al grupo de Baja California. Nos dividimos en dos subgrupos para observar la jornada en Mexicali y en Tijuana. En Mexicali nos concentramos en el seguimiento de la sesión permanente del Consejo General del IEE, en acompañamiento de la jornada que desplegarían los 17 consejos distritales —que se ocuparon también de las elecciones municipales—. Sin embargo, también visitamos algunas casillas y al Consejo Distrital IV.

Baja California es una entidad con muchas peculiaridades por su situación de frontera. Históricamente ha padecido los índices más bajos de participación electoral del país, debido a que su padrón electoral no refleja su situación demográfica real, ya que muchos migrantes de paso tramitan su credencial INE sólo para tener un medio de identificación en su lugar de destino en los EUA, pero no regresan nunca a votar. Su lista nominal 2019 es de dos millones 819 mil 394, un 85% del total de sus 3 millones 315 mil 766 habitantes en 2015, cuando a nivel nacional esa proporción es del 74.1%. Es decir que su lista electoral está “inflada” con más de 10% de electores, presumiblemente migrantes. Por eso su baja participación es engañosa.

Se renovó la gubernatura, 17 diputaciones locales de mayoría, 8 de RP, y cinco ayuntamientos. Para la recepción del voto se instalaron 4 mil 812 casillas en sus mil 947 secciones. Por cierto, una casilla de Tijuana no fue instalada porque la noche anterior robaron la casa de la presidenta y se llevaron el material electoral —incluyendo 1,700 boletas—, que luego apareció abandonado en otra colonia. Fue el único incidente importante en la jornada, que transitó tranquila, aunque con pocos electores en la fila.

La dispersión partidista es muy grande: ocho partidos nacionales y dos locales, más un par de candidatos independientes. Sin embargo, la entidad había experimentado un modelo bipartidista PAN-PRI. En esta ocasión irrumpió un nuevo actor, Morena, que vino a romper una hegemonía del PAN de 30 años exactos. Seis candidatos —hombres— contendieron por el cargo de gobernador.

Nos llamó la atención la aparente ausencia de “ambiente electoral”, incluyendo las sedes de los consejos. Visitamos las oficinas centrales del IEE el sábado, día anterior a la jornada, a eso de las 18:00h. Muy pocas personas presentes, y la seguridad prácticamente ausente. En el arranque de la jornada hubo pocas personas ajenas, entre ellas la veintena de visitantes foráneos provenientes de cinco OPLE —IECM, IEEQ, IEEC, IEEN e IEEG—, y poca prensa, un par de cadenas locales de TV y enviados de Televisa y TVAzteca.

No se contrató sistemas de emergencia —electricidad, ambulancia, seguridad— y las instalaciones parecían vulnerables a cualquier irrupción de manifestantes. No hubo necesidad alguna: la tranquilidad imperó en todos los consejos, al borde del aburrimiento. Muy diferente a las intensidades a que nos tienen acostumbrados los actores políticos acá en el centro y el sur del país.

Seguiré compartiendo la experiencia la próxima semana…

Luis Miguel Riondahttp://www.luis.rionda.net
Antropólogo social. Consejero electoral del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato (IEEG). Profesor ad honorem de la Universidad de Guanajuato. [email protected] – www.luis.rionda.net - rionda.blogspot.com – Twitter: @riondal

Más noticias

Comentarios

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img