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sábado, noviembre 27, 2021

Divide y perderás

Es verdad que estoy refiriéndome indirectamente a la frase célebre que se le atribuye a Julio César, por lo que cuentan los clásicos, al emperador Romano le funcionó de manera especial y sigo leyendo que para comprender un poco acerca de la estrategia de guerra, especialmente si se trataba de someter a los enemigos del imperio.. Pero la frase célebre es Divide y Vencerás.

En realidad no hay mucho de donde leer para saber si en efecto el emperador lograba sus objetivos y las sociedades de su tiempo obtenían los beneficios del Imperio… pero podríamos suponer que el emperador era conocido; sin duda. Respetado; no estoy tan seguro, aunque la caída del imperio vino como consecuencia del desarrollo de la civilización…

Las sociedades conquistadas por el imperio dejaron avanzar el dominio del imperio y al mismo tiempo desarrollaron cultura y civilización, es decir, paulatinamente recuperaron su espacio las ciencias, las artes, la filosofía y como sucede hasta nuestros días, porque es propio a la naturaleza humana, la educación sigue siendo la fuente de referencia para identificar el desarrollo y evolución de las sociedades.

Si el emperador no era popular, habría que hacer toda suerte de simulación para que lo pareciera y luego decirle al pueblo, por todos los medios que la popularidad del emperador era consecuencia de los bienes que propiciaba a las sociedades de su tiempo.

No lograba la aceptación de las clases más afectadas, las clases populares y aunque el concepto populismo no es de esta época, las decisiones que polarizaban a los pueblos, los confrontaban entre ellos, lograba que la polémica los involucrara y hasta parecería que era el emperador mejor aceptado.

Parece que nada ha cambiado en la conducta de los gobernantes que polarizan a sus sociedades y en pleno siglo XXI hay gobernantes que siguen aplicándose en esa estrategia sin reflexionar que las sociedades han evolucionado.

Un gobierno contra la sociedad es capaz de desmantelar toda estructura social, pagar el precio con el sacrificio de miles de vidas y no ser capaz de reaccionar que lo único que no produce es bien común.

La firmeza con la que se conduce, es más fácil describirla como necedad y la firmeza de la sociedad se interpreta como confrontación y se siente justificado a descalificar a la sociedad como si tener autoridad y tener la razón fueran lo mismo.

La sociedad padece de una especie de autocensura y en particular de la dictadura de lo políticamente correcto, así que los titubeos de la sociedad para expresar su hartazgo están asociados a los temores que genera saber que el gobernante es capaz de actuar como el peor de los delincuentes porque tiene de su lado la fuerza, la ley, la autoridad sometida, el dinero y por desgracia no prevalece el compromiso de servir… por el contrario la idea de seguir polarizando a la sociedad.

El actual gobierno tiene dificultades serias para entenderse con quien piensa diferente, cuando la propuesta democrática consiste en lograr acuerdos y desarrollo a partir de las visiones diferentes.

La realidad tiene constantes y una de ellas es incuestionable: hay límites en el tiempo, al actual gobierno se le han pasado 1000 días (aproximadamente) en culpar a los de antes de estar las cosas como están…

También es parte de la realidad que le quedan 1000 días (en el óptimo de los casos) para concretar algo… empezamos a escuchar nuevas disculpas y descalificaciones cuando lo que hace falta es concretar soluciones institucionales a la medida de las necesidades de la sociedad.

No apostó a la salud y la educación de las nuevas generaciones y por el contrario descalificó lo qué hay para crear una propuesta de educación… unas universidades que no acaban de definir de qué se trata. Solo por referir un ejemplo.

El actual gobierno y la dinámica de partidos con afanes también dictatoriales pero de signos distintos es un lastre para la sociedad mexicana… están logrando dividir a la sociedad y todos saldremos perdiendo, se terminará la gestión del actual gobierno con rezago en todos los conceptos.

Es tiempo de apostar a propuestas sólidas que reencaucé la visión de gobernar.

Es tiempo de que los opositores, lo sean del actual régimen y no opositores entre ellos creyendo que la lucha interna de partidos sirve de algo (como no sea de desgaste y para perder oportunidades de cambiar las expectativas de nuevas generaciones.)

La lucha política que viene será entre la visión populista del que divide a la sociedad o El Progreso que busca la sociedad para recuperar el tiempo perdido como consecuencia de un gobierno que sigue sin entender que no entiende.

Hasta la próxima PROSPECTIVA.

Gerardo Mosqueda
Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato. Correo electrónico: gmg@gerardomosqueda.com.mx Twitter: @MosquedaGerardo Facebook: gerardomosqueda

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