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miércoles, abril 21, 2021

Mentir por perversidad

¿A quién le habla el presidente de México, a quien se dirige cuando prepara sus grabaciones, quienes son los destinatarios de sus mensajes por la mañana y que mantienen las confusiones, todas las confusiones necesarias para mantener la polarización en el país?

Le habla a su mercado cautivo, a los que mantienen la expectativa de que vengan los recursos de los programas de gasto social, a los que mantienen la expectativa de triunfos electorales para seguir en el proyecto “progresista” cómo está acordado en el foro de São Pablo, no se trata de mantener un diálogo con un sector de la sociedad mexicana, se trata de mantener un mensaje para que permanezcan en la lealtad, seguramente los van a necesitar en el corto plazo.

Si la mayoría de los mexicanos no entiende, no logra descifrar esos mensajes… no es tan importante, con que se opongan es suficiente…

Sí, hay que mantener la lucha de clases, aunque sea en una especie de lucha de frases, donde la polarización social se mantenga con el estímulo de los mensajes presidenciales. Hay que mantener la estrategia de precarización de la economía del país; el argumento de combatir la corrupción sigue siendo rentable. Por más que ahora tenemos un gobierno tan corrupto o más que los gobiernos anteriores.

La pandemia ha venido a evidenciar que este gobierno miente de manera sistémica y pese a que la sociedad ha levantado su voz de confrontación con el gobierno, los grupos afines al presidente, lo siguen viendo como el adecuado líder de sus proyectos, mientras que la oposición no crezca tanto que represente un riesgo para sus planes de consolidación en el poder político y mientras se sigan haciendo los negocios monumentales y faraónicos que entretienen al presidente creyendo que construye los iconos de una transformación que no llegó después de casi dos años de que fue electo.

¿Qué hacer para mantenerse en sus mentiras? Seguir mintiendo, seguir explotando el mensaje anticorrupción, cada vez menos rentable por una sencilla razón, las inversiones en infraestructura promovidas por el gobierno federal están paralizadas, solo las que le interesan al presidente y que cada vez confunden más por las aberraciones con que se razona cada proyecto.

El regreso a la “normalidad” no está acompañado con estrategias de ningún tipo para reactivar la economía, para generar la confianza perdida, para resolver la generación de los dos millones de puestos de trabajo que se han perdido, simplemente con un anuncio de tipo económico que nada tiene que ver con las acciones del gobierno.. En la paridad del peso frente al dólar, hay un ajuste de dos pesos y de estar el precio del barril de petróleo a -2 dólares, ahora está a 30… ¿Pero quién lo está comprando…?

Las mentiras del presidente, de su grupo de trabajo, de su partido, de sus diputados y senadores han logrado los primeros síntomas de hartazgo, especialmente en segmentos de clase media, donde están los profesionistas y dueños de los pequeños negocios, es decir, de los que pagan los impuestos, de los que generan el movimiento económico, de los que mantiene los empleos en nuestro país, de los únicos que en realidad representan una esperanza para México.

El liderazgo del presidente está en picada y su soberbia no le deja ver que está dañando estructuralmente al país, sus aliados en el proyecto que interpretan en clave de ideología comunista, traducido en un gobierno populista mantiene la agenda paralela y se aplican a darle seguimiento a sus acuerdos internos: mantener la polarización, la precarización de la economía, la crisis de las clases medias… si se desmantela la estructura comercial del país, si se cierran las empresas, si en realidad llegamos a – 11. % en la caída del PIB sólo permite acelerar el proyecto populista que trae consigo el actual gobierno.

El mesías tropical, como se le conoce desde hace 12 años se distancia de sus aliados y también representa un problema para ellos, tal vez eso explique una renovada acción concertada de sus gurús para buscarlo, escribirle, acompañarlo y desde luego, repetir sus tesis, por más que no las compartan… se trata de estar cerca de él.. Que no decida solo.

Mientras desde la sociedad se multiplica la reacción, los  #AMLOvete ya se multiplican, el volumen de memes ironizando al presidente como tonto ya no tienen límite, la cuarta transformación es un concepto que se perdió en su insostenible argumento histórico. Si la estrategia populista del presidente pierde la mayoría absoluta en la cámara de diputados podría haber un espacio para la recuperación económica del país.

Es posible asociar las acciones de hartazgo con las acción de construcción de un nuevo ejercicio de gobierno, por lo pronto democrático y pacífico para encontrar alternativas de disuasión de lo que parecen acuerdos entre las autoridades de gobierno y los líderes de la delincuencia en el país, para recuperar las esperanza en reactivar las economías, los mercados, los proyectos de investigación científica y de retomar iniciativas de crecimiento en la infraestructura del país.

Hasta la próxima PROSPECTIVA.

Gerardo Mosqueda
Gerardo Mosqueda
Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato. Correo electrónico: gmg@gerardomosqueda.com.mx Twitter: @MosquedaGerardo Facebook: gerardomosqueda

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Comentarios

  1. Mi estimado, se observa que eres un panadero de abolengo de tercera clase!!!! Lástima que no leas mi comentario y yo no soy fanático del peje. SALU2 desde Silao de la Victoria.

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