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viernes, julio 23, 2021

El pésimo negocio de Pemex

La riqueza en una economía se genera a través del aumento del valor agregado. En la medida en que somos capaces de transformar una materia prima en un artículo de utilidad, estamos generando valor y entonces hay crecimiento económico.

En este orden de ideas, si queremos analizar en qué sectores hay posibilidades de crecimiento económico, pues vale la pena realizar un análisis de la situación que guarda nuestra balanza comercial petrolera, la cual tiene como principal característica que los mexicanos exportamos principalmente petróleo crudo (algo a lo que no le agregamos valor) e importamos principalmente combustibles (algo que ya sufrió un proceso de elaboración y por lo tanto si se le agregó valor).

Comencemos pues con las estadísticas:

De acuerdo con el INEGI, en 2010 las exportaciones petroleras totales de México (incluye: petróleo crudo, gas natural, derivados del petróleo y petroquímica) sumaron 41.693 miles de millones de dólares (mmdd), mientras que para 2011 éstas ascendieron a 56.385 mmdd y para 2012 bajaron a 52.891 mmdd. Por su parte, en materia de importaciones petroleras totales por parte de México, éstas sumaron 30.211 mmdd en 2010, subieron a 42.704 mmdd en 2011 y alcanzaron los 41.138 mmdd en 2012. Lo anterior implica que en 2010 registramos un superávit en la balanza comercial petrolera de 11.482 mmdd, para 2011 el superávit subió hasta 13.680 mmdd y en 2012 disminuyó a 11.753 mmdd.

¿Son estos superávits muy grandes? La realidad es que no, y esto lo podemos ver analizando el balance comercial del sector automotriz, el cual es un mayor generador de divisas y riqueza para el país en comparación con el sector petrolero. Y para ilustrar lo anterior pongo a su consideración estas cifras: en 2012 las exportaciones de productos automotrices sumaron 88.377 mmdd, mientras que las importaciones de productos automotrices fueron de 44.143 mmdd, por lo que este sector nos generó un superávit en la balanza comercial de 44.233 mmdd; es decir, este sector genera casi cuatro veces más divisas netas al país que el petrolero.

Y habiendo dicho lo anterior, cabe señalar que de las exportaciones petroleras totales de nuestro país, el principal mercado destino es y ha sido Estados Unidos, ya que en 2010 se enviaron a dicha nación el 83.4% del total, para 2011 fue el 81.2%, en 2012 el 74.9%, mientras que en los primeros cuatro meses de 2013 el porcentaje es de apenas 73.6%. ¿Por qué ha bajado la proporción de exportaciones petroleras destinadas a dicha nación? Pues en buena medida por la menor demanda de crudo por parte de Estados Unidos, nación que pasó de abastecer el 15.9% de su demanda de petróleo por parte de México hace 10 años a abastecer sólo el 11.4% de su demanda en la actualidad por parte de nuestro país.

Con los anteriores datos en mente, analicemos ahora el balance comercial de México centrándonos exclusivamente en las exportaciones de petróleo crudo y las importaciones de combustibles:

En el año 2010 exportamos petróleo crudo por un valor de 35.918 mmdd y realizamos importaciones de combustibles (gasolina, gasóleo, diésel, turbosina y combustóleo) con un valor de 13.590 mmdd.

Para el año 2012 nuestro país registró exportaciones de petróleo crudo por un valor de 46.788 mmdd y registramos importaciones de combustibles con un valor de 25.736 mmdd. Por su parte, en los primeros cuatro meses de 2013 exportamos petróleo crudo por 15.050 mmdd y realizamos importaciones de combustibles por 9.196 mmdd.

Tal vez estos datos no nos digan mucho por sí solos, pero si analizamos las cifras del 2010 a la fecha vemos una tendencia realmente preocupante, y es que en 2010 las importaciones de combustibles representaban el 37.8% de las exportaciones de petróleo crudo, para 2011 la proporción aumentó a 51.7%, para 2012 llegó a 55.0% y en los cuatro primeros meses de 2013 es de 61.1%.

¿A qué se debe este fenómeno? Obedece a varios factores, y uno de ellos es que entre el año 2010 y el 2012 nuestras exportaciones de crudo aumentaron en 30.3%, mientras que nuestras importaciones de combustibles se elevaron en 89.4%. Otro factor que explica este comportamiento es que el precio de los combustibles ha aumentado ligeramente más que el precio del petróleo crudo en los últimos tres años.

Todos los datos hasta ahora mencionados deberían movernos como nación a una estrategia de política económica que aumente el valor agregado en el petróleo crudo que extraemos del subsuelo. En lugar de estar enviando productos petroleros con un valor de 52.891 mmdd, éste monto podría ser mucho mayor si lográramos ser no sólo autosuficientes en la producción de combustibles, sino hasta superavitarios. Y para ilustrar como es mejor producir bienes de mayor valor agregado, veamos un simple ejemplo: un barril de petróleo cuesta ahora en día unos $95 dólares, y éste tiene 159 litros, lo que indica que un litro de petróleo anda costando unos $0.60 dólares. Desde luego que hay costos de producción, pero un litro de gasolina cuesta al momento de escribir estas líneas unos $3.10 dólares por galón en San Antonio, TX., es decir, unos $0.82 dólares por litro (aproximadamente $10.70 pesos por litro, mientras que en México nos la venden en $11.58 pesos precisamente porque gran parte de ésta la importamos).

Pero para ser superavitarios en la producción de combustibles requerimos aumentar los niveles de inversión en el sector energético a un ritmo que Pemex por sí sólo no puede hacerlo por la excesiva carga fiscal a la que es sometido. Es por ello que se vuelve fundamental la reforma energética que permita la inversión privada al menos en refinerías, de manera que podamos librarnos de la dependencia extranjera en materia de combustibles.

El ser superavitarios en materia energética nos tomará muchos años y miles de millones de dólares en inversiones de infraestructura extractiva, de procesamiento y de refinación, pero un día debemos empezar con dicha estrategia, y ese día debe ser ya. Pensemos solamente que como estamos vendemos al exterior litros de petróleo a $0.60 dólares por litro y compramos del exterior gasolina a $0.82 dólares el litro, lo cual es un pésimo negocio.

Ante todos estos hechos, para la clase política debe quedar claro que la meta debe ser el aumento del valor agregado en todas las industrias nacionales, ya que esto traerá aparejado más riqueza por distribuir y más empleos. Y esta política de aumento en el valor agregado debe ir en toda clase de empresas, desde las micro hasta las grandes, ya que sólo así el crecimiento de la economía podrá ser más homogéneo, y no sólo se dará en algunas cuantas empresas o sectores económicos.

En la siguiente entrega profundizaré en el tema de la importancia del valor agregado en las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).

 

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Correo electrónico: alejandro@gaeap.com. Director General GAEAP*
Twitter: @alejandrogomezt
Página web: www.gaeap.com

Alejandro Gómez Tamez
Director General del Grupo Asesores en Economía y Administración Pública. Tel (477) 326-3633 http://alejandrogomeztamez.com/ En Twitter: @alejandrogomezt Visita nuestra página de internet: http://www.gaeap.com/

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