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lunes, agosto 2, 2021

La ilusión de la creación de empleos

La teoría económica y el sentido común nos dicen que entre más crecimiento económico haya en un país también habrá mayor creación de empleos, lo cual a su vez provocará que se fortalezca el mercado interno y por lo tanto habría más crecimiento económico y más empleos. De esta forma se genera un círculo virtuoso de prosperidad económica para una nación.

Los datos oficiales de México nos muestran que en materia de empleos vamos “bien” ya que salvo por el periodo de la crisis de 2009, las fuentes de trabajo formal aumentan mes con mes (aunque con sus vaivenes estacionales). Sin embargo, en México también se ha advertido reiteradamente en que diversos indicadores clave para medir la creación de empleos, como lo es el número de trabajadores registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), deben ser tomados con cautela, ya que puede darse el caso de que el número de asegurados aumente más por las labores de fiscalización que hace el Seguro Social en las empresas y no tanto porque se estén creando nuevas fuentes de trabajo.

En este orden de ideas, tenemos que de acuerdo a cifras publicadas por la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS), entre diciembre del año 2006 y el mismo mes de 2011 el número de trabajadores totales registrados ante el IMSS aumentó en 1 millón 671 mil 843 unidades, lo que representa un incremento de 12.2 por ciento. Paralelamente en el mismo periodo, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) publicado por el INEGI (y lo más cercano a lo que pudiéramos considerar un PIB mensual expresado en forma de índice) creció apenas 8.7 por ciento.

Así pues, llama la atención que el ritmo de creación de empleos sea 3.5 puntos porcentuales más alto que la tasa de creación de empleos formales, siendo que se supone que la economía mexicana se está moviendo hacía una mayor proporción de industrias intensivas en capital.

Aunado a lo anterior, podemos señalar que para todos los años a partir del 2007, salvo en el 2010, siempre ha crecido más el empleo formal que la producción. Vemos los números: en 2007 los trabajadores asegurados crecieron 4.2 por ciento, mientras que el IGAE aumentó 3.2%; en 2008 los trabajadores 2.1 por ciento y el IGAE 1.2 por ciento; en 2009 la producción cayó -6.5 por ciento mientras que el IGAE retrocedió solamente -3.1 por ciento; en 2010 el IGAE aumentó 5.5 por ciento y los trabajadores crecieron 3.8 por ciento; y en 2011 el IGAE aumentó 4.0 por ciento, mientras que los trabajadores aumentaron den 4.3 por ciento. De esta manera constatamos que la constante es que la tasa de aumento de los empleos formales es mayor que la de crecimiento económico nacional.

Otro dato interesante surge del hecho de que tomando cifras mensuales de enero de 2006 a diciembre de 2011, el coeficiente de correlación entre el IGAE y el número de trabajadores asegurados en el IMSS es de 0.71, lo cual indica que efectivamente ambos indicadores se mueven en el mismo sentido, pero no se mueven exactamente en la misma proporción y que por lo tanto hay otros elementos que inciden en el comportamiento de ambos; y sin duda uno de esos elementos es la labor de fiscalización llevada a cabo por el mismo IMSS.

Todo lo anterior hace suponer que efectivamente mucho de lo que parece ser incremento en el número de empleos, realmente es el resultado de un Seguro Social que está realizando una labor intensa de auditorías a empresas para que sus trabajadores cuenten con la prestación social que por ley merecen.

Así, cuando escuchamos a los políticos decir que entre diciembre de 2010 y el mismo mes de 2011 se “crearon” en México 611 mil 552 “nuevos” empleos formales, pues hay que cuestionarse cuantos de esos “nuevos empleos” verdaderamente son nuevos y cuantos son regularizaciones de empleos que ya existían pero que no estaban registrados ante el IMSS.

Lo mencionado hasta ahora debería mover al IMSS a modificar la forma en que presenta sus estadísticas y mencionar claramente cuales son nuevos empleos y cuales son aumentos de los asegurados derivados de procesos de revisión. Lo anterior es fundamental porque es necesario saber cuantos empleos formales está verdaderamente creando nuestro país. ¿Son 600 mil, 500 mil, 300 mil? La verdad es que no lo sabemos y por lo tanto las políticas públicas no pueden ser efectivas cuando no sabemos el impacto que éstas genera en indicadores económicos clave como lo es el empleo formal.

Es poco probable que en el corto plazo se haga un ajuste en las estadísticas del IMSS como el que propongo, ya que a los gobernantes de todos los partidos políticos y de todos los órdenes de gobierno, les hace ver bien que en las estadísticas oficiales se muestre que se están “creando” más empleos de los que verdaderamente están aumentando. Sin embargo, habrá que insistir en la mejora de las estadísticas oficiales con las que contamos los analistas económicos.

alejandro@gaeap.com

Alejandro Gómez Tamez
Director General del Grupo Asesores en Economía y Administración Pública. Tel (477) 326-3633 http://alejandrogomeztamez.com/ En Twitter: @alejandrogomezt Visita nuestra página de internet: http://www.gaeap.com/

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