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jueves, abril 22, 2021

CAPÍTULO 31.- La Religión entre los antiguos mexicanos. Quinta parte. Los mitos

Los mitos y las leyendas son elementos básicos para la construcción de la identidad de un pueblo y la base de muchas religiones. No conozco una religión que en su génesis no contenga mitos y leyendas, cargados de un simbolismo muy propio de su entorno ambiental: montañas, fauna, flora, etc.

El capítulo anterior, lo terminamos con la “Leyenda del Quinto Sol”, que es la base del pueblo nahua para validar su presencia y permanencia en este mundo.

Pero esta leyenda está cargada de simbolismos propios del pueblo nahua, y puede que se parezca a otras, pero siempre tendrá sus diferencias con particularidades.

En el caso del cuestionamiento sobre cómo se creó el Quinto Sol, únicamente quedó explicado cómo es que aparece grabado en un monumento que conocemos como La Piedra del Sol. Pero, ¿cómo nace ese Quinto Sol?

Uno de los lugares míticos del pueblo nahua es Teotihuacan, al cual ellos mismos nombraron a su paso rumbo a la Cuenca de México, en busca del lugar prometido por su guía Huitzilopochtli.

Las deidades se reúnen en la parte superior del basamento piramidal llamado Pirámide del Sol. Hacen una hoguera de tamaño considerable, para que uno de ellos llamado Tecuziztecatl, quien previamente fue elegido para esta causa, se tirará dentro de ella. Agrego que este personaje era estéticamente aceptable (según los cánones actuales de belleza). Lo intenta en tres ocasiones, pero no logra conseguir el valor suficiente para tirarse a la hoguera.

Otro de los personajes reunidos, que no tenía ninguno de los atributos físicos de Tecuziztecatl, de hecho era de baja estatura, “bubuloso”, nada agraciado físicamente, llamado Nanahuatzin, sin más preámbulo se lanza a la hoguera, y de ahí nace el Quinto Sol. Al ver esto, y por pena, Tecuziztecatl, se lanza también a la hoguera, y nace otro Sol.

Al ver que había dos Soles, y que irradiaban una luz muy intensa, se acerca uno de los reunidos en esa ocasión y con un conejo le pega al Segundo Sol, y le deja plasmada la figura de ese mamífero. En algunos relatos se dice que fue Quetzalcoatl el que lo hizo.

Ahora ya tenían un Sol y una Luna, pero no se movían. Así que llega Quetzalcoatl en su advocación de viento, Ehecatl, y les da un soplido tan fuerte, que hasta este momento no se han podido detener. Recordemos que para ellos el Cemanahuac era el axis mundi y todo giraba alrededor del él. Con este mito-leyenda, validan el inicio del Quinto Sol como Era, la cual se destruirá por terremotos.

Como esta bella historia hay muchas más que les platicaré en los próximos capítulos.

Estimado lector, espero sus comentarios al correo que viene más abajo. Nos leeremos la próxima semana, que #HablemosDeArqueolgía.

NOTA: Todo lo aquí expresado, es producto de investigaciones formales, realizadas por varios profesionales, principalmente de la arqueología, así como de otras áreas académicas formales, con el afán de complementar el conocimiento aquí vertido. Las imágenes mostradas son extraídas, en su mayoría, de la revista Arqueología Mexicana y otras, tomadas del internet.

Los hipervínculos que aparecen son, normalmente, artículos de mi autoría o referencias necesarias para ampliar el tema.

CORREO: arqueolobocarlín@gmail.com

#HablemosDeArqueologíaCarlín

https://www.facebook.com/Mah-titlahtohcan-itech-arqueología-108577840559560/

 

 

Luis Humberto Carlín Vargas
Luis Humberto Carlín Vargas
Arqueólogo egresado de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). Coordinador General del Proyecto Cultural León Prehispánico (PCPAC). Coordinador Académico de los Diplomados de Arqueología e Historia de México (DAeHM). Ingeniero en Sistemas. Músico. Correo electrónico: luishumberto.carlin@pcleonprehispanico.com

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