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lunes, febrero 26, 2024

Capítulo 9.- Economía y comercio en Mesoamérica. Primera Parte

Uno de los temas en el que más incidimos los Arqueólogos es el manejo de los recursos naturales, como indicador de los factores económicos en el mundo Mesoamericano. Mucho de ello nos sirve para lograr dar discursos congruentes de las relaciones comerciales que existieron en el México Antiguo.

En la columna Leer para CrEcER, cuando analicé el libro “La Cultura de los Mexicanos” de Francisco Javier Clavijero, di cuenta de que el autor sugiere poco conocimiento de los europeos acera del tema, ya que no concebían una economía sin un medio formal (billete o moneda), y él demuestra cómo la economía estaba sustentada en recursos naturales, de productos manufacturados y de lo que provenía diariamente de sus cosechas o de los animales que les servían de alimento.

El comercio es una institución fundamental para el desarrollo de un pueblo, que se dio en un inicio como economía de apropiación, en el tiempo que fueron cazadores recolectores, e intercambiaban sus bienes.

Justo después de la última glaciación, hace aproximadamente doce mil años, se da la condición para la sedentarización, que trajo consigo la agricultura y la domesticación de animales; esto fue un proceso largo, que logró un gran cambio social en todo el mundo. Además inició una etapa de grandes conocimientos, que fue factor muy importante en el surgimiento de las clases sociales. Todo lo anterior supone un cambio en el consumo de alimentos, que se logró a través de la agricultura intensiva y de temporal. Hay un dato interesante en este punto: la población mundial tuvo un incremento notable en esto que solemos llamar la Revolución Agrícola, y que se inicia aproximadamente hace diez mil años (ocho mil a.C.) 

(Fuente de las imágenes: http://dudasyreflexionessociales.blogspot.com/2012/09/limite-del-crecimiento-de-la-poblacion.html)

Ya en épocas posteriores, aparecen los mercados regionales en donde se podía tener acceso a otros productos de diferentes ecosistemas que se iban intercambiando.

Con el surgimiento de las clases sociales, es evidente una clase gobernante que va a ser consumidora de productos, digámoslo así, de prestigio y en algunos casos, exóticos.

En Mesoamérica el comercio se ejercía a través del trueque (intercambio) de un producto por otro que supone el mismo valor comercial entre los que hacen la operación.

¿Cómo se hacía ese comercio? Tenemos las evidencias arqueológicas que suponen esos intercambios en varias épocas del periodo anterior al contacto con los europeos. Para la época de los mexicas se tiene documentados personajes llamados Pochtecas, que eran una analogía de lo que hoy conocemos como embajadores, cuyo objetivo es lograr acuerdos comerciales con el país en el que se asientan, pero que, también, sirven como “espías” que van dando información de lo que pasa en el lugar donde ejercen su labor.

El traslado de mercancías era a pie, y en algunos casos fluvial o lacustre. Recordemos que no existían animales de tiro en esa época. Así que, en algunos casos, debía ser de forma expedita, para que los productos perecederos llegaran con bien a sus destinos.

¿Qué productos eran los que más se comerciaban en Mesoamérica? Productos minerales, animales y vegetales. 

Los minerales se consumían en cantidad importante, ya que muchos de ellos se convertían en bienes de prestigio, cuando eran trabajados por manos expertas, pero que también sin trabajarlos, eran de uso constante. Entre los más importantes podemos mencionar: jade, pirita, turquesa, azufre, oro, cinabrio, entre otros. Existen verdaderas obras de arte realizadas con estos materiales. Una de ellas es la Máscara de Pakal o el exquisito Disco de Turquesa formado por más de quince mil piezas miniaturas, o el oro de Monte Albán, entre otras bellezas creadas por artesanos muy experimentados en la manufactura de los materiales. 

Muchos de estos minerales sirvieron para dar color a las fachadas de aposentos o edificios, como es el caso de Teotihuacan, que ya utilizaba la técnica de pintura al fresco, mil años antes de que en Europa fuera un embeleso el uso de esa práctica.

Con respecto a las rocas, tenemos un universo increíble: pedernal, cristal de roca, riolita, basalto, andesita, alabastro, obsidiana, entre otras. La obsidiana merecería un artículo completo, por la forma tan diversa en que se utilizó, pero, además, los siglos que permaneció en uso en Mesoamérica. Existe una obra de arte que en 1985 desapareció del Museo Nacional de Antropología y después, según la historia oficial, fue devuelta: El Mono de Obsidiana. En caso de que quiera saber más acerca de este portento de obra, diríjase a la liga que aquí dejo

Tenemos verdaderas obras de arte en otros materiales, que dejo a la vista en esta foto, pero sería imposible detallar cada una de ellas.  

En la próxima entrega seguiremos con el tema Economía y Comercio en Mesoamérica, ya que el espacio de hoy se agotó.

Estimado lector, espero sus comentarios al correo que viene más abajo. Nos leemos la próxima semana, que #HablemosDeArqueolgía. 

#HablemosDeArqueologíaCarlín 

https://www.facebook.com/Mah-titlahtohcan-itech-arqueología-108577840559560/

Luis Humberto Carlín Vargas
Luis Humberto Carlín Vargas
Arqueólogo egresado de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). Coordinador General del Proyecto Cultural León Prehispánico (PCPAC). Coordinador Académico de los Diplomados de Arqueología e Historia de México (DAeHM). Ingeniero en Sistemas. Músico. Correo electrónico: luishumberto.carlin@pcleonprehispanico.com

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