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domingo, mayo 16, 2021

¡Vaya tarea la del Secretario de Hacienda¡

El próximo ocho de septiembre el gobierno federal deberá entregar el paquete económico para 2020, base para la elaboración de los presupuestos de ingresos y egresos de dicho ejercicio, lo que seguramente tiene sin dormir las últimas semanas al nuevo Secretario de Hacienda, Arturo Herrera.

¿Y porque mencionamos lo anterior? Porque el panorama para el 2020 no pinta nada bien y el funcionario deberá cumplirle al presidente sus exigencias de más y más dinero, sin embargo, debido a diversas situaciones como las que mencionamos a continuación, la tarea del Dr. Herrera no será sencilla para nada.

Factores a considerar:

  • El estancamiento de la economía de nuestro país, que ya afectó al 2019 (se acaba de dar a conocer el crecimiento del PIB del segundo trimestre y fue del 0.0%) y seguramente afectará al 2020.
  • El decrecimiento de la economía europea y del mundo en general.
  • El retraso en la ratificación del TLC
  • El factor Trump, que en cualquier momento puede tomar alguna decisión que afecte a nuestro país.
  • La dura política de austeridad del gobierno federal
  • La decisión de no tener déficit fiscal (o sea no gastar más de lo que entra)
  • La decisión de no pedir prestado más.
  • La disminución del precio del petróleo.
  • La disminución de la producción de petróleo en nuestro país.
  • La disminución de las ventas de automóviles armados en México.
  • La disminución de la recaudación de impuestos en los primeros meses de 2019 
  • La disminución del turismo en nuestro país (Sectur acaba de informar que han venido quinientos mil turistas menos en los primeros cuatro meses de 2019)
  • La promesa del presidente de no incrementar impuestos o crear nuevos
  • Una esperable disminución  de las exportaciones de productos mexicanos.
  • El fuerte crecimiento de las pensiones, ya que ante la incertidumbre laboral, cada vez son más las personas que inician su proceso de jubilación, agravando este problema aún más.

El Secretario de Hacienda seguramente ya recibió por parte del presidente la exigencia de contar con más dinero para sus “programas sociales”, o sea, requiere de millones y millones para seguir regalando dinero, el problema es que simplemente no hay de donde, ya que aparte de esos programas, que no son más que estrategias electoreras y populistas, el secretario de hacienda debe buscar dinero para la nueva refinería, para el tren maya y para otras costosas obras que dejarán secas a las arcas nacionales.

Y tan es cierto que no hay dinero, que ya anunció el presidente que del fondo de estabilización, que cuenta con aproximadamente trescientos mil millones de pesos, tomará ciento veinte mil millones, prueba de que hacienda ya no cuenta con dinero.

Qué difícil debe ser para el funcionario hacendario tratar de encontrar de donde sacar dinero sin afectar a más dependencias, pero ante el triste panorama económico nacional e internacional, el secretario no tiene mayor campo de acción y en algún momento le tendrá que decir la verdad a su jefe, ya que él no podrá utilizar la frase preferida del presidente: “yo tengo otros datos”.

Soluciones?, pues ante la serie de limitaciones que se autoimpusieron en el gobierno, prácticamente la única solución es que el gobierno federal gaste menos, ya que si incrementa impuestos, pide prestado, incurre en déficit, o violenta cualquiera otra de sus promesas, el presidente se vería muy mal y su popularidad se iría para abajo, tema muy sensible para él.

En condiciones normales, en estos casos de bajo o nulo crecimiento de la economía se toman diversas medidas, entre otras, la disminución del gasto, el incremento de algunos impuestos o de plano una reforma fiscal integral, la suspensión de algunos programas u obras costosas, la solicitud de préstamos, etc., pero en el caso particular de nuestro país en el presente, varias de estas medidas están acotadas debido a las políticas que se han autoimpuesto.

Los estados y los municipios ante este panorama, lo más seguro es que empiecen a pensar en tomar medidas que les permitan incrementar sus escasos ingresos propios, ya que en la actualidad dependen mayoritariamente de las transferencias federales, por lo que no sería nada raro que empiecen a incrementar sus impuestos, tal como lo hizo Guanajuato con el impuesto a la nómina, o como el caso de Irapuato, que incrementó fuertemente los valores catastrales para obtener un incremento en el impuesto predial, traslación de dominio, etc.

Así que no nos deberá extrañar si los estados y municipios contemplan incrementos en sus impuestos y derechos para el próximo año, ya que ante el panorama federal, lo más seguro es que si bien les va, recibirán lo mismo que en 2019 lo que seguramente los motivará a voltear hacia sus ciudadanos para llenar los huecos financieros que pudieran tener.

Por lo pronto, menuda tarea la que tiene enfrente el secretario de hacienda, por un lado encontrar de donde darle a su jefe más dinero, y por el otro, tener que decirle que nomás no haya de donde estirar la cobija.

[email protected]

Gerardo Padilla Navarro
Gerardo Padilla Navarro
Contador público por la Universidad de Guanajuato, con maestría en fiscal en la misma institución. Académico universitario, fue presidente del Colegio de Contadores de Irapuato, así como presidente regional del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP). Ex alcalde y ex tesorero municipal de Irapuato, fue delegado de la Prodecon en Guanajuato. Fue presidente de algunas organizaciones de servicio social como el Club Rotario local y la Fundación Irapuato. Correo electrónico: [email protected]

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