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sábado, febrero 24, 2024

Lixiviados

*Renato Iturriaga

Todo cuanto existe sigue el camino del agua

Kawabata

Lixiviados en las inmediaciones del tiradero, septiembre 2022. Foto: Renato Iturriaga.

Al escribir estas líneas me entero que el incendio se reactivó. La emergencia continua, no solo porque el fuego continúa, también continúa la misma incompetencia y desidia para tratar y prever todos los problemas que continuarán cuando se haya apagado el incendio.

De los muchos problemas que nos atropellarán, que continuarán aún cuando el alcalde piense que ya acabo su trabajo porque ya apagó el incendio, están la salud, nuevas maneras de recolección,etc  pero hoy  quiero hablar del agua.

En un tiradero donde no se separan residuos orgánicos del resto de los desechos se obtiene inevitablemente una mezcla peligrosa. El agua de los residuos orgánicos y de las lluvias pueden arrastrar con ella sustancias tóxicas del basurero. A estos líquidos que salen de la basura se les llama lixiviados, de manera coloquial podemos decir que es jugo de basura.

De aquí la importancia de la geomembrana de los basureros que retiene y recolecta los lixiviados, sí, adivinó, el basurero en Guanajuato no tenía geomembrana. Así estos líquidos, siguen, libremente, su curso. Contaminan arroyos y mantos acuíferos y  todo lo que encuentren a su paso. El basurero está situado además en uno de los puntos más anti estratégicos posibles: aguas arriba de pozos que abastecen a la ciudad de Guanajuato. En la fotografía, del año pasado, vemos como llegan a los arroyos.

El incendio y el haberlo apagado con agua multiplica enormemente  este problema. Los residuos quemados quedan como cenizas y pequeñas partículas que son mucho más fácil de transportar por el agua. Es decir, tenemos más agua y mucho más tóxica. Desear que llueva, en este momento, es un arma de doble filo.

¿A dónde irá toda el agua que se usó para apagar el incendio? La respuesta obvia, a donde siempre se va, a su cauce natural, se filtra, se va a los arroyos. Sigue su ciclo.

Haber combatido con agua al principio habla del sentido de la emergencia, seguir combatiendolo con agua habla de lo limitado e incompetente de la administración en el manejo del incendio.

Algunos números: Se han usado hasta el momento 700 pipas de agua alrededor de 7 mil metros cúbicos de agua, el basurero incendiado tiene alrededor de 40 hectáreas, en los próximos meses, temporada de lluvias caerán cerca de 200 mil metros cúbicos de agua.

¿Cuánta de esta agua se va a los arroyos? ¿Cuánta se va a los mantos freáticos? Creo que nadie lo sabe, pero tendríamos que saberlo pronto, pues el veneno líquido empieza ya a escurrir.

Tenemos que exigir que se tomen  medidas serias de monitoreo. Es fundamental hacer pruebas a cuanto charco se encuentre en la zona y  sobre todo a los pozos de donde sale el agua, antes potable, hacia la ciudad de Guanajuato.

No basta con los exámenes rutinarios, que espero hagan, porque se corre el riesgo que nos pase como con el aire. Donde nos dicen que la calidad del aire es buena o aceptable, solo porque los aparatos en Guanajuato miden lo que usualmente hay y no detectan los tóxicos que salen de un incendio de basurero. Nos lo advierten con la letra chiquita, arriba del color verde,  la leyenda  “presenta condiciones especiales por la presencia de contaminantes no normados. No puede pasar lo mismo con el agua necesitamos monitoreos serios rigurosos completos y confiables, nuestra salud está en juego.

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