Petroleras, huachicoleros y gobierno: un triángulo amoroso

Ante la constante alza de los precios de la gasolina, resulta razonable para muchas personas, empresas de transportes públicas y privadas, ahorrarse los costos de la gasolina. Pero realmente ¿estamos conscientes del verdadero costo?

Guanajuato ha sido nota roja nacional e internacional por la constante inseguridad, aumento de homicidios dolosos, tráfico de influencias y feminicidios. Existe un factor detonante de lo que sería pertinente reflexionar. El triángulo del huachicol no sería posible sin la mutua complicidad de tres esferas distintas para que este negocio funcione.

Mano de obra altamente especializada: trabajadores de la industria petrolera. No por todos los ductos, instalaciones y tuberías pasan hidrocarburos. El flujo interno de cada uno de ellos no es continuo, en momentos hay flujos de agua, gases, lodo y otros materiales. Únicamente quienes conocen de manera interna los momentos en que van a pasar los flujos, materiales y presiones que pasarán, son dichos trabajadores.

Funcionarios del gobierno que son omisos en el actuar de sus labores de control y vigilancia, ser cómplices de los grupos delictivos y petroleros deshonestos. Ellos también se ven beneficiados de sobornos y tráficos de influencias. Ordeñar los ductos es una tarea que naturalmente no puede ser realizada sin pasar desapercibida. Se necesitan instrumentos y maniobras aparatosas para ello.

Los huachicoleros, que son quienes realizan el trabajo más peligroso ya que extraen, transportan y venden el huachicol, arriesgando sus vidas y las de quienes transitan alrededor de los campos petroleros. Generando accidentes multimillonarios y daños irreversibles a la naturaleza. Sin contar que dicha sustancia, al no estar refinada, causa serios daños a los vehículos automotores, ya que estos no están diseñados para funcionar con huachicol.

Es pertinente recalcar que de acuerdo con el INSP (Instituto Nacional de Salud Pública) sólo se conoce alrededor de un 7% – 10% de todos los componentes que se originan con la combustión de la gasolina. Considerando que ella ya se encuentra refinada, al no estarlo (como en el caso del huachicol), aumenta exponencialmente la cantidad de contaminantes tóxicos que comprometen el medio ambiente y nuestra salud. Generando enfermedades respiratorias, de la piel y en los ojos.

Hay quienes creen que le están ganando al gobierno al no pagar impuestos, y claro, si todo el tiempo nos encontramos rodeados de escándalos de corrupción, desvíos y uso indebido de recursos públicos, superficialmente pareciera que se está gastando el dinero de forma más inteligente. Pero también recordemos que nuestras libertades solo pueden ser garantizadas por medio el debido uso de recursos públicos. Esto no sólo significa que es importante pagar impuestos, sino ser parte de la solución exigiendo transparencia en el uso de dichos recursos y no ser cómplices también de los mercados negros que solo hunden más al estado de Guanajuato en negocios sucios y violencia.

 

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