- Publicidad -
sábado, abril 10, 2021

66 políticos han sido asesinados en este proceso electoral. Son muchos, pero en 2018 fueron 152

Por Juan Manuel Ramírez G.

Ciudad de México, (EFE). La creciente tensión y violencia marca el actual periodo electoral en México, con 66 políticos asesinados desde septiembre, cuando comenzó el proceso de los comicios del 6 de junio considerados los mayores de la historia del país, y que determinarán el devenir de los últimos tres años de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador.

“No sabemos cómo va terminar este proceso, pero hasta ahora, en relación con los últimos 8 procesos electorales federales, esta es la segunda elección más violenta” por el número de asesinados, dijo en entrevista con Efe Rubén Salazar, director de la consultora Etellekt, especializada en análisis de riesgos, comunicación y política.

Del total de 66 políticos asesinados desde el pasado mes de septiembre, 20 eran aspirantes a puestos de elección municipales y otros cargos, y de ellos 3 eran mujeres y 17 hombres.

“Ya se superó la elección intermedia de 2015 en la que fueron asesinados 62 políticos, seis aspirantes, y solo está por debajo de la de 2018 con 152 políticos asesinados, de los cuales 48 eran aspirantes”, agregó.

Desde el 7 de septiembre de 2020 (inicio oficial del proceso electoral) al 31 de marzo de 2021, el Indicador de Violencia Política en México de la consultora Etellekt registró al menos 262 agresiones en contra de políticos, y de las cuales el 25 por ciento fueron contra mujeres.

Salazar consideró que los 66 asesinatos “es una cifra muy alta y a pesar de que han bajado los asesinatos”, en relación con la de hace tres años, “la tendencia va al alza” en cuanto al número de candidatos.

Ademas de la violencia contra los políticos, la tensión crece al estar en juego si López Obrador logrará controlar la mayoría en las dos cámaras del Legislativo, para proseguir con sus proyectos de transformación de México.

El próximo 6 de junio, 94 millones de mexicanos están llamados a las urnas para elegir a los 500 diputados federales, 15 de 32 gobernadores estatales, 30 congresos locales y 1.900 ayuntamientos, en lo que se consideran las elecciones más grandes del país.

VIOLENCIA EN ASCENSO

Para el experto en procesos políticos por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Víctor Manuel Alarcón Olguín, la violencia política es un tema que ha venido en ascenso en México, desde hace mas de unos 10 años, afectando los procesos electorales.

Destacó que un factor de riesgo a considerar “es la presión a la que están sometidos los aspirantes y candidatos en estados del país donde el crimen organizado tiene presencia”.

Para el académico, el Gobierno, las autoridades y los propios partidos políticos deben ver la violencia electoral como un importante punto de atención, y tal vez ofrecer protección a los candidatos durante la campaña.

“Desgraciadamente la violencia política toma proporciones que deberían ser reconocidas y atendidas de manera más puntual y ser admitidas” por autoridades como el Instituto Nacional Electoral (INE), el Tribunal Electoral, los partidos y hasta por la Fiscalía General de la República (FGR). “Todos deberían generar protocolos de atención efectiva para todas estos políticos que de alguna manera están en riesgo”, señaló.

Alarcón Olguín destacó que también “hay una afectación y muy específica en el tema de la violencia política por razones de género, que también se puede sumar a otros factores”.

PLAN DE PROTECCIÓN

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) ha presentado un plan de protección de candidatos, que tiene como objetivo: “evitar amenazas, agresiones o intimidaciones contra los aspirantes”.

Para los especialistas este plan de protección es una buena intención “pero aparece a destiempo”, dijo Alarcón, mientras que Salazar señaló que la narrativa de López Obrador es equivocada.

“El presidente responsabiliza de todos los ataques y delitos al narcotráfico y al crimen organizado, aunque no se han determinado los móviles de ninguno de los 20 asesinatos de aspirantes”, apuntó Salazar.

Dijo que de esa forma se envía un mensaje a grupos políticos o de intereses creados “que en caso de atentar contra un opositor se va a culpar al narco y ese es un mensaje de impunidad”.

Agregó que “los opositores son el principal blanco en los atentados, ya que el 74 % de los 66 políticos asesinados pertenecían a partidos opositores a gobiernos estatales.

A finales de marzo, el INE retiró las candidaturas de más de 25 aspirantes de los cuales la mayoría eran militantes de Morena, entre ellos el político Félix Salgado Macedonio, acusado de violación, quien ha impugnado la decisión de la autoridad electoral y ha llamado a movilizaciones en el estado de Guerrero, del que aspiraba a contender por la gubernatura.

Más noticias

Comentarios

spot_img