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martes, octubre 26, 2021

A 22 años de la tragedia, celayenses olvidan “Domingo Negro”

Celaya; Gto.- Cuánto tiempo se necesita para olvidar, cuánto tiempo para que sane el dolor, cuánto tiempo para que pueda volver a ocurrir, pero quienes sobrevivieron, quienes tratan de seguir con su vida y quienes no quieren que se sufra otra tragedia, aún con lágrimas en los ojos, aún guardan un minuto de silencio, aún visitan las tumbas en memoria de las víctimas del “Domingo Negro”.

Hoy en la calle Antonio Plaza, donde ocurrieron las tres explosiones aquel 26 de septiembre de 1999 que cobró la vida de 72 personas y causó lesiones a otras 350, no se rezó un rosario, no hubo misa y no hubo nadie quien colocara una ofrenda floral.

Foto: especial

“La gente que no perdieron personas ya se les olvidó y las que tienen, ya no quieren recordar, ahora solo van a sus tumbas”, recuerda con tristeza Marcela Moreno Pérez, mientras narra aquel momento que vivió hace 22 años, donde perdió a un tío y un hermano salvó su vida de milagro.

Marcela Moreno Pérez, comerciante. Foto: especial

“A un tío lo encontramos tirado y un hermano lo levantó un “Ángel” que se regresó por él, porque lo daban por muerto porque tenía una varilla clavada en el pecho, pero otros de mis compañeros también se murieron”.

Doña Marcela, aún vende sus jugos justo frente donde estaba Abarrotera Celaya, no recuerda la hora de la primera explosión, ella corrió, no se esperó, tenía siete meses de embarazo y del miedo, también perdió a su hija y sufrió la angustia hasta que la halló con vida.

“Había un reloj en la pared de ese negocio (Abarrotera Celaya), yo me fui con la primera explosión, otros se regresaron para ayudar a echarle agua al fuego, pero vino la segunda y tercera explosión, ya no estaba aquí, pero cuentan que el piso se movía”.

Paramédicos quienes perdieron la vida en las explosiones. Foto: especial

Las cifras oficiales de las víctimas para muchos es incierta, pero entre ellos, hubo tres paramédicos: Cristina del Carmen Camarena Laguna, Juan Rodríguez Corona y Jesús Revilla Sánchez, quienes en un acto sencillo, recibieron el pase de lista y guardia de honor en la Delegación de Cruz Roja Mexicana en Celaya.

También perdieron la vida, bomberos, reporteros, comerciantes y personas que se acercaron para ayudar o para saber qué ocurría. Por muchos años se intentó que se colocara un atrio en memoria de las víctimas, nunca se pudo y ahora hay un negocio de plásticos, una rosticería y una taquería.

Foto: especial

José de Jesús Palacios Torres, vocero de la Diócesis de Celaya, evoca a que las personas no olviden, “cuando el hombre no es consciente de su pasado, tiende a repetirse”, y reconoce que la iglesia este día no fue partícipe de ninguna oración o invitación a rezar en el lugar de las explosiones.

“La iglesia está siempre con ellos; familiares de las víctimas… Aquellos que fallecieron, pedir por su eterno descanso y la fortalece de las familias, pero se debe recordar a las víctimas con tristeza y claro con orgullo, porque varios perdieron la vida en el intento de salvar a otros”.

José de Jesús Palacios Torres, vocero de la Diócesis de Celaya. Foto: especial

En Celaya priva la veda y está prohibido la venta, almacenamiento y quema de pirotecnia, esfuerzo que cada año es mayor por las autoridades de gobierno para hacerla valer, donde va en aumento el aseguramiento de toneladas de pirotecnia, pero mucho esfuerzo no le costó al gobierno olvidar guardar un minuto de silencio y ondear la bandea a media asta en memoria de las víctimas del “Domingo Negro”.

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