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sábado, abril 17, 2021

Amnistía Internacional alerta: hubo estigmatización y violencia policial contra mujeres en León

León, Gto. Golpes, insultos, tocamientos, vejaciones y detenciones arbitrarias sufrieron doce jóvenes durante el operativo represor que desplegó la Policía Municipal aquella tarde-noche del 22 de agosto de 2020. Se trata de una actitud oficial que insiste en la criminalización y en la violencia de género en contra de la libre manifestación de las mujeres.

Así lo documentó Amnistía Internacional en su último informe “México: la era de las mujeres. Estigma y violencia contra mujeres que protestan”, en el que reunieron al menos cuatro casos de tocamientos sexuales contra manifestantes, uno de ellos, el de dos adolescentes en León detenidas en esa protesta feminista.

Foto: especial

Aquella marcha del 22 de agosto, entre el Arco de los Héroes y la Plaza Expiatorio en León, fue una manifestación convocada para exigir justicia en el caso de Evelyn, una mujer que denunció ser víctima de violencia sexual por parte de policías en los alrededores. Esto motivó un fuerte operativo en el que se violentaron al menos 22 mujeres, entre participantes a la marcha, civiles y periodistas.

El pasado 28 de febrero, la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (Pdheg) determinó que la Secretaría de Seguridad Pública de León (SSP), violentó el derecho de libertad de expresión, a la libertad y seguridad personales, a la integridad personal, así como los derechos de las niñas, niños y adolescentes.

Foto: especial

De ahí resultaron cuatro recomendaciones en las que se ubica como máximo responsable, al titular de la SSP a quien se le pidió dar cauce al proceso administrativo en contra de cinco mandos y elementos de la policía municipal y al juzgado cívico municipal, así como la reparación integral de los daños.

“El estigma contra las manifestaciones feministas, de mujeres y contra la violencia de género se mezcla con otros tipos de estigmatización social, como el que opera de forma generalizada sobre el ejercicio del derecho a la manifestación pacífica de otros movimientos sociales en México, o el referente a que estas manifestantes y los pedidos de justicia hechos por las vulneraciones de derechos humanos sufridas, son las responsables de afectar la economía de la zona”, indica Amnistía Internacional.

Una manifestante, detenida arbitrariamente en León, relató a Amnistía Internacional que las personas que transitaban en la zona, eran indiferentes ante las detenciones arbitrarias de mujeres tras la marcha del 22 de agosto: “La gente sólo volteaba a ver y escuchábamos que decían: ’Pues que bueno, pinches revoltosas’”.

De acuerdo con la investigación realizada por Amnistía Internacional, las autoridades están generando estigmas concretos sobre grupos específicos de manifestantes.

“De una parte, las autoridades asumen que las mujeres que tienen cubierto el rostro son sospechosas de haber cometido un delito o falta administrativa durante las manifestaciones en que participan”, indicó.

Otra manifestante, dijo a la organización que personal de la SSP de León le había señalado que las encapuchadas dan mala imagen. Según dijeron las manifestantes, a las autoridades les molesta que las mujeres se cubran el rostro porque quieren identificar a las supuestas lideresas de las manifestaciones.

“Otra de las manifestantes de León indicó que cuando fueron arrestadas, las policías les preguntaban insistentemente ¿quién es la líder?, ¿tú eres la líder?, y ella les respondía ‘No, no hay líder’”.

Foto: especial

De acuerdo con los relatos de las víctimas de detenciones arbitrarias en las manifestaciones documentadas para este informe, se ha comenzado a generar un estigma consistente en equiparar a las mujeres que visten de negro con ser sospechosas de cometer delitos y faltas administrativas.

En León, según relataron, algunas mujeres fueron detenidas sin que siquiera hubieran participado en la manifestación del 22 de agosto, sólo porque estaban vestidas de negro.

“Varias de las ocho mujeres detenidas arbitrariamente en León, fueron detenidas con uso excesivo de la fuerza, recibieron golpes, insultos y amenazas cuando fueron arrestadas y durante el traslado final hasta el lugar donde opera la delegación norte del Juzgado cívico”.

Las manifestantes detenidas arbitrariamente en León y entrevistadas por Amnistía Internacional, coincidieron en relatar que antes de ser ingresadas a la Cepol Norte, tanto hombres como mujeres policías se referían a ellas, diciendo: “a ver quién trae más material, quién es la más buena, quién es la más guapa”.

Asimismo, las amenazaron con desnudarlas forzosamente, les decían: “ahí adentro, hasta los calzones les van a quitar”.

Amnistía Internacional advirtieron que las autoridades también omitieron su deber de tomar medidas para proteger a las mujeres frente al acoso sexual, por parte de otros hombres que se encontraban detenidos en el Cepol Norte.

“África Torres señaló que tuvieron que correr hacia la pared, puesto que la celda que estaba dividida en dos, era muy pequeña, y los hombres que estaban detenidos del otro lado las hubieran podido tocar con solo estirar la mano a través de la reja que los separaba”.

En tanto, Libertad Reyes Velázquez mencionó que en el Cepol Norte oyó decir a uno de los policías que estaba ahí: “a esa de verde sepárenla aparte porque me la voy a chingar”.

Por lo anterior, Amnistía Internacional alertó que la policía de León no cumplió con su obligación de garantizar el ejercicio del derecho a manifestarse pacíficamente.

“Reaccionaron con uso innecesario y excesivo de la fuerza frente a actuaciones no violentas como las pintas, o qué no ponen en riesgo la vida o integridad personal. Además, detuvieron arbitrariamente a varias manifestantes simplemente por ejercer sus derechos a la libertad de expresión y reunión pacífica”.

Foto: especial

Por su parte, los jueces y juezas cívicas, funcionarios administrativos encargados de imponer sanciones por faltas administrativas, no cumplieron con su rol de garantes de derechos humanos.

“Amonestaron a 23 personas en León, nueve de las cuales son consideradas por Amnistía Internacional como detenciones arbitrarias, porque ninguna fue detenida cometiendo delito o falta administrativa alguna”.

Para la organización, a pesar de ser mayoritariamente pacíficas, las manifestaciones feministas y en contra de la violencia de género contra mujeres, han comenzado a ser estigmatizadas como violentas.

“Las autoridades responden a estas manifestaciones, protegidas por el derecho de reunión pacífica, con uso excesivo e innecesario de la fuerza, detenciones ilegales y arbitrarias, abuso verbal y físico basado en el género contra las mujeres y violencia sexual”.

Puntualizaron que varias de estas prácticas van en contra de la prohibición de tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes.

“Las mujeres que se manifiestan contra la violencia de género afrontan un riesgo particular de vulneración de sus derechos humanos, conocido por el Estado mexicano, por lo que tiene la obligación reforzada de respetar, proteger y garantizar todos los derechos humanos de las mujeres y niñas que se manifiestan”, señalaron en el informe.

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