- Publicidad -
jueves, abril 15, 2021

A 11 meses de la desaparición de Majo en Celaya, FGE sigue indiferente

Con información de Laura Villafaña e Iván Segoviano

Celaya, Gto.-  En lo que va del 2020 y 2021 hay 27 mujeres que siguen desaparecidas. Una de ellas, Irma María José Simón Esquivel de 22 años, cuya familia sigue en su búsqueda, frente a una Fiscalía General del Estado (FGE) que es indiferente y que se niega a hacerles entrega de la carpeta de investigación.

El 8 de marzo del 2020, antes de su desaparición, a través de redes sociales, la joven se unió al movimiento feminista:

Hoy a casi 11 meses de no saber nada de quién también es conocida como ‘Majo’ no hay pistas, móviles o posibles responsables. 

Un familiar de la joven, que por seguridad omitió su nombre, aseguró que les destrozaron la vida.

Refirió que en la Fiscalía solo le tomaron las declaraciones al interponer la denuncia, pero después:

“Se olvidan de tu caso. Es cómo si le dieran carpetazo y hablan de mi hija como si fuera un número no hablan de ella con su nombre y de todas formas no te hablan, no te buscan, tú les hablas, investigas cosas, vas y se los llevas a ellos y ellos ni siquiera se toman el tiempo de ir a investigar, si lo que le llevas es verídico o es erróneo, nada, no hacen absolutamente nada”.

Majo desapareció el 17 de abril y de acuerdo con la familia, ni siquiera le han dado a conocer detalles que debería contener la carpeta de investigación como lo son las llamadas que salieron del teléfono móvil, lo que sería su derecho saber. 

“La pedí (la carpeta de investigación) y me dijeron está en Guanajuato y ya te habló que tiene siete u ocho meses y ni siquiera me la han entregado. Se supone que es una secrecía y pues no, se basan en eso y si les preguntas qué cómo va la investigación: ‘está detenida’ y por qué está detenida: ‘ porque no encontramos nada’, no salen a buscar”.

Tampoco le han hecho entrega o le han informado de los videos que se obtuvieron de las cámaras de Seguridad Pública. 

El Protocolo Alba se echó andar a principios de abril, pero fue tres semanas después de su desaparición, que se activó la alerta para la búsqueda de la joven. 

La familia se integró a un colectivo de familias de personas desaparecidas de Celaya, donde han salido a buscar a diversos puntos. El último lugar, Sauz de Villaseñor, donde se localizaron fosas clandestinas.

“Sigo buscando como todas, dejó de trabajar por buscar a Majo”.

Para la familia al igual que muchas otras en Guanajuato, la desaparición de una persona cambió el sentido de su vida en todos los aspectos, y es que no solo se trata de la indiferencia de la Fiscalía, sino también de la sociedad. 

“Nos destrozó la vida, la gente nos rechaza, que no importa ya ahorita, la propia familia nos rechaza, es mucho rechazo, indiferencia de la sociedad, no tenemos trabajo, está mal la situación, pero si tenemos para comer, gracias a dios. Ha sido una lucha para aceptar la realidad y afrontarla. Mi meta concreta es encontrar a Majo, no tengo el sueño de que la voy encontrar no, los sueños no existen, existen las metas y la meta principal que tengo es encontrarla”.

La Fiscalía tampoco ha dado el apoyo psicológico a la familia, como víctimas indirectas que son, pues pese a programar citas, el especialista le canceló. 

A la fecha, la familia no sabe del paradero de Majo y tampoco tiene alguna pista: un móvil o un posible responsable. 

Majo vivió en Cancún, donde se empleó en un hotel, pero debido a la pandemia por Covid, regresó a Celaya, donde solo pasaría un mes para después volver y retomar sus actividades.

La joven salió de casa el 17 de abril para dirigirse a una fiesta, pero no regresó.

En Guanajuato hay casi 300 mujeres desaparecidas

De acuerdo con el proyecto “Mujeres Desaparecidas”, desde el pasado 2018, Guanajuato acumula casi 300 mujeres desaparecidas, 47 de las cuales fueron reportadas durante los dos primeros meses del presente año 2021.

Marcela Villalobos quien encabeza el proyecto, señaló que las cifras señaladas, se alimentan de diferentes fuentes, entre ellas, las del Registro Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas y No Localizadas, además de la propia Fiscalía General del Estado, además de que los propios familiares.

“Sabemos que falta mucho por conocer, falta mucho por saber, hay una cifra negra muy grande, delitos que no se registran, queríamos hacer un comparativo de cómo se han ido registrando las desapariciones de mujeres en Guanajuato en los últimos meses”, explicó.

Indicó que uno de los temas en que se tendría que poner atención es en las edades de las mujeres que desaparecen, ya que son niñas y adolescentes las que más desaparecen tanto en el país como en la entidad. De hecho, puntualizó que las edades en las que más desaparecen son las que están entre los 15 y 24 años de edad.

Marcela Villalobos señaló que particularmente en los municipios del Estado, donde más se han dado casos de mujeres desaparecidas son: Irapuato, Celaya, Pénjamo y León.

Foto: Enrique García

“Guanajuato no es el único Estado donde han desaparecido mujeres, hay mucho otros, tendríamos que aprender de lo mal que hicieron el trabajo y hay un par de estudios, uno en Puebla, que justo habla de los delitos relacionados con la desaparición de mujeres, uno de esos es la edad, pero también las características físicas, que se relacionan con estos, con el tema de trata y fines de explotación sexual y prostitución”, puntualizó.

Mencionó que lo importante de la investigación es que se deberá de llevar a cabo con perspectiva de género, ya que si no se investiga bajo esta tesitura, difícilmente se podrá buscar a las mujeres donde se tendría que buscarlas.

“Muchas de las desapariciones, sin importar si son hombres o mujeres, están relacionadas con grupos del crimen organizado, las familias reportan que grupos armados se las llevaron y eso es también algo que hay que señalar y tomar en cuenta para la investigación”, agregó.

Quien encabeza el proyecto “Mujeres desaparecidas”, puntualizó que no ha funcionado la investigación debido a que en Guanajuato no se ha reconocido la problemática de desapariciones, lo cual se ve en diferentes cuestiones como la revictimización y la nula perspectiva de género.

Finalmente, Marcela señaló que el grupo es un proyecto de memoria, que por medio de cifras trata de visibilizar la memoria de las mujeres que faltan, todo lo que está sucediendo y cómo nos afecta a la población. Actualmente está compuesta por 40 personas.

Más noticias

Comentarios

spot_img