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viernes, julio 19, 2024

Día del padre: Un testimonio de paternidad

Guanajuato. En el marco del Día del Padre, Alejandro Aguilera compartió su experiencia de paternidad con Zona Franca de lo que significa ser padre en tiempos modernos.

Alejandro comenzó su viaje hacia la paternidad cuando un niño de 8 años entró en su vida. Aunque estaba emocionado por formar una familia con su nueva pareja, también enfrentó un miedo significativo. Este miedo no era el típico temor al cambio, sino una profunda conciencia de la responsabilidad de influir en la vida de otra persona.

Poco después, Alejandro recibió la noticia de que sería padre biológico. Esta experiencia le enseñó que la paternidad comienza desde el embarazo, y no solo implica ayudar a la madre, sino compartir todas las responsabilidades del hogar y del cuidado de los hijos.

El nacimiento de su hija durante la pandemia fue un evento particularmente significativo. Nació en casa, y Alejandro estuvo presente en el parto, un momento que describe como hermoso y conmovedor. Este acontecimiento le reforzó el deseo de estar presente en todas las etapas de la vida de sus hijos.

“Entendí que el ejercer la paternidad comienza desde que esa criatura está en el vientre de su madre. No se trata solo de ayudar a la madre, sino de hacer que las responsabilidades sean compartidas. Esto incluye no solo el cuidado de los hijos, sino también todo el ambiente que nos rodea.”

Aguilera nos relata un momento especialmente significativo:

“Mi hija nació en pandemia, en casa, y su parto fue algo hermoso. Estuve presente cuando mi esposa dio a luz y quiero estar presente en todas las etapas de vida de mis hijos. Ese día lloré de felicidad y de orgullo por lo fuerte que es mi hija y por la fortaleza de mi esposa.”

La pandemia, aunque desafiante, también ofreció una oportunidad única para Alejandro. El trabajar desde casa le permitió pasar más tiempo con su familia, fortaleciéndose mutuamente a pesar de los altibajos. A través de esta experiencia, aprendió que la paternidad exige un esfuerzo constante para mejorar por el bien de sus hijos.

“La ventaja de hacer home office es que pude estar con mi familia las 24/7. Aunque hubo altibajos, vi que mi familia era fuerte y perfecta. Como padre, he aprendido que debo mejorar cada día por mis hijos, aunque muchas veces resulta difícil.” 

Con un hijo adolescente y una hija pequeña, Alejandro enfrenta el desafío de equilibrar sus responsabilidades. Aunque desearía poder duplicarse para atender mejor a sus hijos, se esfuerza por dar lo mejor de sí mismo. Reconoce que ser estricto y a veces gruñón es parte del proceso, pero se esfuerza por recordar que sus hijos siguen siendo niños.

Reflexionando sobre su propia infancia, Alejandro ha llegado a entender mejor a sus padres.

“Constantemente me acuerdo de mi infancia y de cómo eran mis padres conmigo, y ahora los entiendo más que nunca. Entiendo lo que mis hijos no comprenden aún, y espero que cuando crezcan, puedan entenderme a mí.” 

La dinámica familiar de Alejandro ha cambiado significativamente. Con su esposa trabajando fuera de casa y él haciendo home office, asumió la mayoría de las tareas domésticas, desde cocinar hasta limpiar y ayudar con las tareas escolares. Aunque estas responsabilidades pueden ser abrumadoras, también le han brindado una gran satisfacción, y no es que se vanaglorice, simplemente sabe que ambos hacen su mejor esfuerzo para mantener un hogar lleno de amor.

Alejandro es consciente de que la paternidad es una responsabilidad de por vida. Cada etapa trae nuevos desafíos, pero también oportunidades para crecer y aprender. No cree que se deba romantizar la paternidad; en cambio, enfatiza la importancia de asumir plenamente el rol y las responsabilidades que conlleva.

“Ser padre es realmente la responsabilidad más grande que he tenido, y también la más satisfactoria. A veces no sé si soy un buen padre. Constantemente me lo cuestiono porque es cierto que el tiempo de calidad no es el que espero. Les he llamado la atención de la mejor y de la peor manera, y eso duele, pero supongo que es normal (…) No soy de la idea de que se tiene que romantizar el convertirse en padre. No sé si la palabra correcta sea sacrificio, pero si algo es cierto, es que debes saber que si te quieres convertir en padre, no todo será de color de rosa. Si como padre le estás dejando la crianza a una mujer, estás equivocado. Tienes que asumir tu rol y tus responsabilidades, y debes estar consciente de que no hay descanso, pero sí puede haber armonía.” 

En este Día del Padre, Alejandro Aguilera nos ofrece una reflexión sobre la paternidad:

“Ser padre no es fácil, pero es una experiencia llena de aprendizaje y crecimiento constante. Y aunque no siempre se sienta perfecto, cada momento vale la pena.” 

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